Por Chat Yipití y El Sosi
Sí, bueno, ¿no? El NeoBernabéu acogió no un partido, sino una sesión de espiritismo: invocar a un Real Madrid que muchos daban por cadáver mientras Álvaro Arbeloa hacía de médium en la banda. El resultado fue el esperado: un cono mecánico que cruje, vibra y amenaza con desmontarse… pero que, por algún motivo inquietante, sigue avanzando. Enfrente, el Atlético de Madrid, siempre dispuesto a comprobar si el muerto respira… o rematarlo por si acaso.
Y de primeras, golpe del Atleti, limpio, sin sentimentalismos, de esos que confirman el diagnóstico. Pero entonces apareció el activista Junior para marcar dos goles casi seguidos, con esa mezcla de caos y talento que desespera al rival y deja en ridículo a media tertulia. Dos zarpazos (incluyendo uno de sus imprevisibles temidos penaltis) y el muerto incorporándose en la camilla, pidiendo otra ronda.
El Atleti pegó donde duele, y el segundo gol fue un pepinazo de los que no se paran, se documentan. Un misil que convirtió a Lunin en espectador VIP. Por la banda, Dani Carvajal corría como si le debiera dinero al tiempo: siempre un segundo tarde. Lo suyo ya no es físico, es arqueología deportiva.
Y en este circo, el héroe fue Trent Alexander-Arnold, alias “el impuntual”, apareció para dar una asistencia con mala leche, como diciendo: “llego cuando quiero y encima decido”.
Y entonces llegó la “justicia”: roja a Federico Valverde por José Luis Munuera Montero, de esas decisiones tan perfectas que parecen una broma privada entre árbitro y reglamento. Dos faltas del Madrid, dos tarjetas, pleno.
El Madrid, ese cono de carretera al que ya le estaban pasando la ITV emocional, empieza a coger una forma incómoda: la de un equipo que no se rompe. Arbeloa ha metido a los críos sin pedir permiso, y lejos de desentonar, han añadido piernas, hambre y una falta total de respeto por el guion. Y claro, cuando a eso le sumas que los de siempre siguen decidiendo, la cosa cambia: menos ruido y más estructura. Malas noticias para un Bayern que sólo sufre cuando se queda sin camisetas para dar a los rivales.
– Real Madrid: 3 (Urkel (2, 1 de pen.) y Federico Bonino
– Costra: 2






