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Dónde ver al Mandril

Vamos a perder con la ETA


Drop the bomb.

Si os asomárais a los ojos de un futbolista y pudiérais adentraros en su mente, comprobaríais que esta tiene tanta profundidad como la de una vaca. Para cualquier jugador contemporáneo que ha avanzado mínimamente en su carrera, conceptos como «gloria», «ambición» o «trascendencia» carecen por completo de sentido, habiendo sido reemplazados por otros como «pasta», «putas» o «pollas» (las tres pes). El furbolista, mientras no tiene el futuro totalmente asegurado, puede dejarlo todo en el campo y esforzarse como un simple mortal, pero una vez tiene dinero para diez vidas todo eso acaba. Hay excepciones raras, como Zidane y Cristiano, y por eso cuando esos dos «enfermos» se juntaron en el Madrid ganaron tres Champions seguidas, fazaña que se creía imposible en el balompié moderno. Haaland y en menor medida Bapé también puede pertenecer a esa raza de mutantes.

Si alguien quiere entender por qué el otro día salimos a masajearnos las pelotas contra los lisiados blaugranas, no tiene que buscar explicaciones más complicadas. Los que salieron al campo son unos tipos hastiados de fútbol, que se limitan a funcionarialmente partidos del calendario. Cierto que tenemos alguna honrosa excepción, como Benzema o Modric, pero los demás juegan como quien aprieta tornillos en la fábrica, bajo la abúlica dirección del capataz comechicles, el muy indiferente Ancianotti. Caso especial es Vinicius, quien aún tiene la «rage» pero que la va a perder pronto. En proceso acelerado de Neymarización, cada vez está más pendiente de protestar al árbitro. «Me han pegado aquí»; «no me dejan regatear». Pues claro que no, hijo de puta, si te parece te van a poner una alfombra. Agarra la pelota y plántate en la línea de fondo; y si te cazan antes, te jodes, te levantas y sigues jugando hasta que te saquen en camilla, mariconazo.

Hoy jugamos una final contra un club cuyo historial es… en fin; digamos que unos crían la fama y otros cardan la lana. Pero eso sí, el Atlético de Bilbao (como lo llamaba Zarra) tiene hambre: para ellos sacar la gabarra carcomida esa es un rito tribal que los lleva a la más delirante apoteosis, aunque sea por ganar una Supercopa de mierda. Saldrán al campo a morir, mientras los del Emirates CF pastan sobre el césped, pensando en sus negocietes, en su próxima sesión de fotos, en la zorra con la que van a poner los cuernos a su pareja. Están demasiado cansados, demasiado aburridos, demasiado de vuelta. Son los monstruítos que hemos creado.

Bah.

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Tocada de huevos en el desierto

El Petaculos del Paladium

Puf, qué sufrimiento tan innecesario. Partido duro que teníamos que haber solventado mucho antes. Este encuentro ha puesto de relieve las carencias de ambos equipos. La Farsa, equipo sin grandes estrellas, con niños probeta futuros mejores jugadores de la historia y blablabla: Pedri, Rodri, Gavi, Fati, Fili, Kili, Bifur, Bombur, Oin, Gloin, Bilbo, Pili, Mili y Tolili. Su jugador más determinante… Dembelé, no hace falta decir nada más. Con escoria humana como Dani Hambres, exjugador con pinta de vendedor de droga y consumidor de porno compulsivo. Esclavos de su estilo, todo pasecitos de mierda sin arriesgar. En cuanto el Madrid se echó atrás empezaron a llegar por pura inercia.

El Mandril. Ordenado detrás, sacando la bola de manera magistral, con Modric principalmente. El problema nuestro, cierto es que el Barsa es una puta mierda. Pero es que nosotros vamos muy justitos. Vinicius the King, el único jugador que crea peligro y desborda del Madrid. Todos los ataques peligrosos fueron obra suya. Luego tenemos a Benzemá, que engancha todo lo que pilla. Y el resto, bueno, son majos y tal pero incapaces de desbordar y crear peligro. Asensio lo intentó un par de veces y después se volvió borrar como una maricona.

El contraataque fue bastante resultón. Nos costó, cuando mejor estaba la Farsa llegó el 2-1. Luego cuando parecía que estaba todo hecho nos colaron un tontigol y menos mal que pitaron el final de los 90 minutos, los culeros estaban cachondos como Jorge Javier Vázquez en la cabalgata del orgullo. Otra buena contra en la prórroga y otra dejadita más de Vinicius y 3-2 definitivo.

Chavi Huelemierdez no entendía por qué la vida es tan injusta. El que tocaba y retocaba la pelota era el que perdía. Cosas de que no saben perder, céspet alto o seguramente Franco había metido mano entre los moros. Lo importante, victoria ante esos hijos de 7899877 putas gonorreicas y a la final. ¡A Cibeles!, digo ¡A La Meca!

Rappol

«Su humo es malo para sus hijos, familia y amigos», reza el rótulo del paquete de tabaco que descansa a la derecha de este ordenador portátil, sobre la mesa. Casi tan malo como no ser el Madrid jugándote una de estas caprichosas copas cortas, que resultan ser a veces como intercalar güisquis entre cervezas, o cervezas entre güisquis. El Madrid fue a ratos cerveza y a ratos whisky, y a Huelemierda le pesó la basura de plantilla que tiene, capitaneada por Luuk De Rebotong, que hace dos semanas no servía ni para hacer croquetas y hoy es el «elefant terrible» del culerismo ilustrado. Se habla mucho del relato de Hernández, ignorando voluntariamente de dónde proviene. No se despisten, porque cualquier día acaban leyendo a Almudena Grandes o Millás, y se los acaban creyendo…

Cuando empezó el partido busqué a Alaba en el maletero del equipo, y lo eché de menos tras el 0-1 y los primeros cabezazos de Luuk. La estrategia culera estaba clara: llegamos y templamos melones para el ex-sevillista enrachado. La defensa se aculaba en exceso, como si Pijamita anduviera trempado y a Cristaljal le costaran los retornos una chispa. Alabaré, Alabaré… y el holandés emulando al antiguo Vinicius nos empató un partido que teníamos absolutamente controlado. No iba a haber rodillo, otra vez.

La segunda parte y el resto del partido me pillaron por ahí. El palo de Benzema (qué jugada, por favor) y su 1-2 (muy bien esos centrales culeros que tantísimos millones valen, pasados y futuros), en el coche; agitando el puño sin vendar y celebrando con dos chavalitos que valen más que toda la historia de La Masía. ¿Tendríamos paz? No. Porque no iba a haber rodillo, Modric se marchó, quedaba todavía un rato… y Alaba no estaba.

El gol de Fati disgustó notablemente a mi hijo, y eso que no odia a Jorge Amanecer (no conoce todavía el odio, su padre desgraciadamente sí). Vale. Ya estaba más que claro que no iba a haber rodillo. Pero, ¿no podíamos atar simplemente el partido y tirarlo, por ejemplo, al Manzanares, para dar trabajo a los buzos de la Guardia Civil? No. El odio no es bueno enseñarlo, tienes que aprenderlo solo, para después guardarlo en una caja que sólo se debe abrir en caso de apocalipsis… Así que cuando comenzaba a vislumbrarse la realidad de la prórroga aparqué el auto, apagué la radio y coloqué al fútbol en el lugar donde debe estar la mayor parte del tiempo, encima de algún mueble alto.

La noche discurría perezosa entre algunas rachas de frío viento de levante. Me acordé de la chepa de Morales mientras doblaba ropa recién sacada de la secadora y miraba de vez en cuando el SofaScore en el fono… ¡Gol del Madrid, para el 2-3! ¡Gol de Valverde!… Puto Loco de los cojones… ¿Qué minuto es? ¡Me cago en el puto rodillo y en la puta pegada! ¡Me cago en Luis Suárez, en Cavani, en Cojín, en Francescoli, en Mújica y en Jorge Ébola! ¿Cuánto quedaba? Un par de divisiones acorazadas de calcetines… Dejé el fono y me puse con ellos. Como siempre suele pasar, los huérfanos fueron al cajón para participar en la Ruleta Down de las siete y cuarto de la mañana. Y después, cuando pude leer FT 2-3, sonreí tranquilo y bajé a improvisar cenas…

«Su humo es malo para sus hijos, familia y amigos». Para los demás se supone que no. Digo yo que peor será ser un puto culero y creerse los relatos de los perdedores… Que pase el siguiente.

– Quiebralona: 2 (De Tronk y Cojo Fati)
– Madrit: 3 (Vizinius, Benzema y Valverde)

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Vinicius de Arabia


Pinchar para ampliar.

El Madrit ya está en Arabia Saudí, con la plantilla al completo (menos el sinvergüenza de Bale). ¿Afortunadamente? todos estaban al día de la vacuna fake y nadie tuvo que entrar cruzando el Nefud en camello. Viendo la foto posando con las zorritas de Emirates, no puedo evitar llevarme las manos a la cabeza por nuestra espantosa (falta de) uniformidad fuera del campo. Yo estaba convencido de que el calzado oficial del traje Hugo Boss eran las deportivas negras con suela blanca, espantosas pero al menos iguales para todos; no obstante, parece que cada uno puede llevar el calzado que le salga de los cojones: zapato clásico, deportiva negra, deportiva blanca… milagro que alguno no vaya en chancletas. Huelga decir que esto anula por completo el sentido de la uniformidad, y nos convierte en lo que jamás se puede ser en la vida: unos putos horteras. Tal falta de atención a los detalles, como cuando usamos una grotesca cinta aislante a modo de brazalete funerario, vuelve a recordarme que somos un gigante con pies de barro, donde se dominan un puñado de conceptos deportivos y mercadotécnicos, pero nadie tiene realmente una idea de club.

Respecto al partido, algo que nos favorece de los culeros es su optimismo autoengañoso, incluso en que las épocas en que engarzan un ridículo tras otro. Diplomat, garbancero de la muerte del Diario Yoya, ha declarado que «le pone tiesa la piruleta» la perspectiva de alinear el siguiente equipo:

Ter Stegen
Alves – Piqué – Lenglet – Alba
Nico
Gavi – Pedri
Ferrán – Ansu – Abde

Igual estoy confundido, pero yo veo ahí a tres críos que disputan su primera temporada en la categoría máxima, una línea defensiva que suma como 130 años y dos tipos que no saltan a un campo desde hace seis meses. Como pongan ese equipo, me temo que la piruleta diplomatiana puede quedarse a media asta durante una larga temporada. Por cierto que al que iba a ser su crack diferencial de este año, protagonistas de incontables portadas, el simpar Depay, ya ni lo ponen en sus pajialineaciones; ¡qué rápido quema sus ídolos el culerismo!

En fin, lo normal es ganarles con cierto desahogo, con un par de goles de ventaja, si no más; 17 puntos de diferencia en Liga apoyan el pronóstico. Pero ojo, que si el equipo está haciendo buena temporada no es gracias a Queirocetti, sino al rendimiento óptimo de algunos jugadores (cuando les sale de la polla) y especialmente de Vinicius, el verdadero futbolista que eleva a este grupo por encima de lo vulgar. Tal es su influencia y su negritud que ya se ha convertido en un agujero negro en la banda, haciendo que todos los balones graviten hacia él. Si mañana le hacemos un roto importante a los culeros será sin duda gracias a su capacidad de romper líneas, a esa locura que le hace desconocer sus limitaciones. Así seguirá siendo hasta el día en que, como T.E. Lawrence, se dé cuenta de que es únicamente un hombre.

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Choto destruction

Rappol

La vuelta de Vinicius después de los Reyes Magos — le trajeron al brasileño una caja de condones y un Enredos—, devolvió la alegría por la izquierda y el desorden a las defensas rivales. También la sonrisa y los goles; y el llanto y el crujir de dientes del antimadridismo, esa suerte de paganismo iconoclasta del quítate-tú-p’a-que-me-ponga-yo que tantas ganas provoca de hacer de vientre desde la torreta de panza de un B-29 a su paso por tantos lugares de España. Igual nos quedan bombas, aparte. ¿Margarita es la que se encarga de esto? A ver si le pueden pasar nota, por favor.

Bordalàs, que es una especie de remix gafitas entre El Comediante y el padre filósofo de “Tierra amarga”, planteó un partido recio y varonil que se fue descosiendo por las bandas y terminó en el momento en el que Modric hizo temblar el larguero de la meta de Cillesen (el bueno, según los yoyaires). La fortuna injustamente nos privó de abrir la lata en tan bello lance del juego, pero nos recompensó con un penalty inexistente que Benzema clavó donde antaño se clavaba a los enemigos del imperio romano. El VAR se lavó las manos —huelen a muchos culos esas manos—, y el partido giró ya irremisiblemente hacia la posibilidad de goleada si es que los chicos de La Cejotti (maldito seas mil siglos, José Luis Rodríguez Zapatero) le echaban unas pocas de ganas durante la segunda parte.

Así fue que el Valencia se fue pudriendo como un leproso y el Madrid recuperó la pegada; mientras en Twitter la institución chotil y el Ridículo Millonario cantaban por bulerías palurdas con las venas de las almorranas más gordas que las del cuello. Pobres diablos. Pobres orfebres de la tontería. Nadie hablarà de vosotros cuando estéis muertos.

En el setenta comenzaron los cambios, con la vista puesta en la Supercopa; y Mendy quiso bailar un chotis con uno que pasaba por allí para que Guedes marcará de penal por insistencia y de manera absolutamente anecdótica. El Valencia, sin Dragomán ni negritud comparable a la de las leyendas futbolísticas criadas en el remoto poblado de Babangàn (véase el diccionario de tropos custerianos), y en el Año I después del Getafe (¿o es el segundo?) se comió lo que debe comerse siempre contra el Real Madrid , dando alguna coz de más pero de buen grado.

A por El Huelemierda y sus palominos.

El Socio

No negro, no party. Sin negro este equipo se acerca mucho a ser la nada. Sin él y su negro rabo, junto con el empujoncito arbitral, bien podríamos estar hablando de otro pinchazo (no me refiero a la vacuna que no vacuna sino a ooootra cagada contra un rival inferior). El Madrid empieza y acaba en el negro, hay que cuidar al negro, meterlo en la cámara hiperbárica de Baúl hasta llegar a Arabia Saudí. Será la clave para infligir una humillación al Barcas que lleva ya retrasándose tiempo, demasiado tiempo.

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– Magrip: 4 (Benzema (2, 1 de pen.) y Puficius)
– Violencia: 1

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El meteorito, la oritrón y otras cosas del montón

Dice Jeta Jeta Benítez que un asteroide gigante va a alcanzar la Tierra en el 2027 y haremos pum. Jeta Jeta tiene una edad más que respetable, 75 años, y claro, necesita casito. El problema de nuestro amigo, que no dudo (o sí) que sea un aceptable prosista, es que la «cencia» de la ufología se acabó en el momento en que todos empezamos a cargar una cámara de alta definición en el bolsillo y nos dimos cuenta de que las visitas desde Ummo, Raticulín y «Ganímides» no eran tan frecuentes como cabía pensar. Le habría quedado dedicarse a los ensayos históricos, pero claro, Jeta Jeta tiene el problema de que no sabría distinguir las fuentes buenas de las chuecas aunque le fuera la vida en ello, y además ya se había acostumbrado a cagar un Caballo de Troya cada cinco años, así que con eso sigue; con eso y con el meteorito. Quizá Paco Rabanne debería hacerle una llamadita y ahorrarle el ridículo. Desde Fans del Madrid llamamos a la calma porque, como siempre ocurre, las soluciones a las problemas no son tan sencillas como borrar todo con una gran explosión.

Vivimos días de variante oritrón, que es el nuevo hombre del saco con el cual los políticos reafirman su poder sobre los pobres mortales. Se han vuelto absolutamente adictos al poder (pese a saber que es temporal), porque resulta que Occidente poquito a poquito ha olvidado lo que es ser ciudadano con todas las consecuencias; en el peor de los casos, las moradores de esa parte del mundo se han convertido en borregos, y en el mejor votantes, únicamente votantes, delegando en el sacralizado acto de depositar la papeleta toda su responsabilidad cívica. Esto del oritrón me recuerda al Tritón de los Mares de Osamu Tezuka, pero lamentablemente es algo mucho menos simpático. Quizá lo más sorprendente de estos dos años sean las declaraciones de políticos asegurando sin el menor pudor que la cuestión de las inoculaciones no tiene nada que ver con una imposible contención del virus, sino con garantizar la conformidad, la obediencia del antaño ciudadano y hoy súbdito. En medio del fracaso y el caos, el control férreo como placebo (otro).

Jugamos hoy contra el Violencia… qué pereza. Casi no provoca ni reírse de ellos, porque llevan una década larga en crisis y parecen más cerca de irse a Segunda que de disputarnos algún día un título. En medio de esta decadencia, sin dinero, sin fichajes, con un estadio fantasma, al choto sólo le queda una cosa: su odio al Madrid, que se remonta a la noche de los tiempos, cuando les quitamos a Mendieta, o a Mijatovic, o a Kempes… qué más da; no se acuerdan ni ellos. El Madrid anchelotiano es muy cagón, pero creo que por lo menos podrían darnos la satisfacción de golear a estos tolilis. Vuelve Vini Shunior, crack diferencial del equipo por más que le joda a los «entendidos», así que quién sabe, quizá veamos algo parecido a deporte de élite esta noche en el Pipas. La hora, las nueve de la noche en pleno invierno, sin duda invita al llenazo, y denota un innegable compromiso con la salud por parte de los distintos estamentos. Estamos en buenas manos.

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Nos la agarraron con lo que ya sabéis

Informéishon, no opinéishon: Este Madrid no juega ni a las tabas. Titulares, suplentes… ¿Debería haber mucha diferencia? ¡¿Es que los suplentes no cobran, acaso?! Hablemos de Lunin: no sabía que el muchacho era maricón, aunque viendo la coletita que gasta lo debí sospechar; todo el partido con tembleque, y una difícil que le tiraron, una que fue pa dentro; ¡¡vaya con la tragona!! Hay varios elementos del equipo que… en fin, uno se pregunta si no habrían hecho carrera en la minería, bajando a un pozo a 150 metros y sacando carbón para calentar a los españoles, en vez de maltratar a unos pobres balones que sólo quieren algo de cariño. Al final ganamos gracias a goles de rebote, cuando ya nos asomaba el zurullo por ahí abajo.

¿Quiere esto decir que no me alegre de la victoria? No, claro que no. Alcoy (pueblo predominantemente suciata) ya había mancillado nuestro honor el año pasado, y el restañamiento del mismo exigía borrarlos del mapa (deportivamente hablando). Así se hizo, y por ello podemos darle una nota discretita al equipo: un 4,5. Sólo salvo a Caraminga porque aún no está maleado, pero la molicie es muy contagiosa… Esperemos que pronto sea importante en partidos de más fuste.

Veo a algunas fansistas gays (o sea todos) preocupados por si va a venir Jólan o no va a venir Jólan. Mirad chavales, esto es muy sencillo: si el vikingo tiene ambición, carácter, si quiere ser PUTO DIOS (dicho de otra forma: si se parece un poco a Djokovic), le dirá al gordo de los cojones: «ignora todas las demás ofertas. Es el Mandril o el Mandril. Y fallando eso, el Mandril». Una vez establecida tal premisa, el fanegas se tendrá que joder, hablar con Chochentino, llevarse la comisión que le toque y reventar de una vez de codicia y gula. Si el psychblonde no es ese tipo de futbolista, muy bien, que se vaya por ahí a ganar Europa Lics o chupársela a Guardiola, ya sea jugando con o contra él.

En fin, una vez solventado el enojoso trámite copero podemos centrarnos en cosas más importantes (?): primero, un partido en casa contra los chotos, a ver si estos tuercebotas consiguen recuperar algo de la ventaja liguera, y el miércoles la semi de la Supercoca en Arabia Saudí, nada menos que contra el Mescunclú. Aparte de la importancia de ser el primer título del curso, ya sin margen de error, si a este Barcas costroso no le metemos, qué sé yo… cinco o seis, mira, que les inyecten a todos la oritrón esa y los manden a Calcuta a limpiar pústulas de leprosos, a ver si por lo menos logran morir con un mínimo de dignidad.

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– Alcoy Ano: 1
– Mabrip: 3 (Militón, un alcoyanense en p.p. y Bluffisco)

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