Jugador del año 2010: Cristiano Ronaldo

En un principio había pensado usar las votaciones de los partidos para escoger al mejor del año, pero como quedaba una clasificación un poco rara he optado por utilizar las votaciones de final de temporada. He aquí la clasificación completa:

1. Gitano Ronaldo 8,87
2. Igualín 8,58
3. Van der Sir 8,09
4. Albiol 7,73
5. Marcelino 7,55
6. Garay 7,20
7. Alonso 6,98
8. Gramos 6,80
9. Arbeloa 6,70
10. Pepe 6,40
11. Diarrá 5,56
12. Benzemá 5,12
13. Barbillas 4,98
14. Lass 4,92
15. Caca 4,07
16. Puti 3,96
17. Metzelder 3,8
18. Dudek 3,42
19. Granjero 3,7
20. Gaygo 3,1
21. Drenthe 3,30
22. Baúl 1,97

Ninguna gran sorpresa, excepto quizá el puestazo de Van der Vaart, votado como tercero mejor de la temporada. Destacar también el desempeño de jugadores como Albiol y Marcelo, que obtienen un notable alto. Alonso queda un escalón por debajo, pese a su buena consideración entre los aficionados, y Benzemá logra un aprobado raspado. Suspenden la campaña jugadores como Casillas, Lass, Kaká y Granero, que no han ofrecido las prestaciones esperadas, acompañados de Puti, un clásico. En lo más alto, obviamente, Cristiano Ronaldo, que no ha decepcionado en su primer año, siendo ejemplo de presencia, técnica y capacidad goleadora. Un absoluto acierto su fichaje. Destaca el segundo puesto de Higuaín, ganador el año pasado y que esta temporada ha explotado definitivamente como goleador. Queda en un denigrante último puesto el despreciable Baúl. Aprovecho esta feliz ocasión para instaurar el premio al peor jugador del año, que en esta primera edición va para nuestro Querido Líder. Un aplauso.

Peor jugador del año 2010: Baúl González

A continuación listo los resultados de las votaciones que escogen al mejor de cada partido, porque arrojan un contraste de lo más interesante respecto a la otra clasificación:

1. Gitano. Partidos Jugados: 35 Total Puntos: 5206

2. Higuaín. Partidos Jugados: 40 Total Puntos: 3652

3. Benzemá. Partidos Jugados: 33 Total Puntos: 2732

4. Van der Vaart. Partidos Jugados: 30 Total Puntos: 2695

5. Kaká. Partidos Jugados: 33 Total Puntos: 2658

6. Xabi. Partidos Jugados: 41 Total Puntos: 2432

7. Marcelo. Partidos Jugados: 42 Total Puntos: 2154

8. Albiol. Partidos Jugados: 42 Total Puntos: 1842

9. Lass. Partidos Jugados: 29 Total Puntos: 1762

10. Gramos. Partidos Jugados: 40 Total Puntos: 1563

11. Barbillas. Partidos Jugados: 46 Total Puntos: 1212

12. Arbeloa. Partidos Jugados: 38 Total Puntos: 1492

13. Baúl. Partidos Jugados: 38 Total Puntos: 1410

14. Granjero. Partidos Jugados: 35  Total Puntos: 1225

15. Puti. Partidos Jugados: 29 Total Puntos: 1189

16. Pepe. Partidos Jugados: 17 Total Puntos: 977

17. Garay. Partidos Jugados: 23 Total Puntos: 850

18. Diarrá. Partidos Jugados: 17 Total Puntos: 541

19. Gaygo. Partidos Jugados: 21 Total Puntos: 377

20. Drenthe. Partidos Jugados: 10 Total Puntos: 473

Aunque es cierto que esta clasificación prima los minutos jugados y los picos de forma, sirve para recordarnos que jugadores que en apariencia han hecho una temporada calamitosa pueden haber destacado en algunas fases del año, e incluso haber resuelto partidos que sin su participación habrían terminado de otra manera. Y es que la tendencia a quedarnos con las últimas sensaciones del año puede distorsionar la percepción de los rendimientos. Basta con ver el caso de Kaká, que de estar suspendido pasa a ser el quinto mejor del año, o Benzemá, que consigue incluso entrar en el podio. Puede ser interesante reflexionar sobre esto.

Palmares del premio Fans del Real Madrid al mejor jugador del año:

2008: Wesley Sneijder
2009: Gonzalo Higuaín
2010: Cristiano Ronaldo

Un ejército de subnormales


Congreso de periodistas anti-Mou. Apréciese a la Colino con vestido azul.

Qué pasa, frikis. Me encuentro recopilando los puntos para el premio al jugador del año, y como la tarea es laboriosa retrasaré el anuncio hasta mañana. Hoy voy a detenerme en un tema curioso: cómo se están retratando un gran número de periodistas a cuento de la llegada de Mourinho. Está saliendo a la luz la increíble cantidad de mediocres y obtusos que alberga esta profesión, al parecer heridos en los más íntimo de su ser por fichaje del portugués, gente que por cierto no dijo ni mú cuando el club trajo a gente muchísimo menos capacitada para el puesto. Voy a hacer una pequeña recopilación de escritos que resulta divertida hoy, y lo será mucho más en uno o dos años. Vamos con ella:

Empezamos con Óscar García, un tipo que lleva tiempo enmierdando las páginas del As, que principios de mes nos deleitaba con esta cosa titulada El Bernabéu no es sitio para Mourinho:

«Vivimos en un fútbol mercantilizado y deshumanizado, pero por fortuna no todo vale para llegar al objetivo. La victoria es el último fin, pero no se deben aceptar todos los caminos para lograrla. Conviene hacerlo con estilo, con gusto. Jugar bien multiplica las opciones de victoria y, para huir de absurdas divagaciones demagógicas, aclaramos que un equipo juega bien cuando consigue que el público se divierta. Y el público se divierte con los equipos que se entregan al toque, con los que explotan el contragolpe o con los que crecen en el descontrol de un partido roto. Pero no con los que exageran las precauciones defensivas hasta olvidarse del ataque si así aumentan sus opciones de ganar. En el Santiago Bernabéu nunca estuvo bien visto eso, ahí no vale ganar de cualquier manera. Por eso, el Bernabéu no es sitio para José Mourinho.

El Real Madrid exige el triunfo con la misma firmeza que muestra para despreciar a quien renuncia al espectáculo. El argumento de los resultados, del título de Liga ganado, no libró de los pitos a Fabio Capello, un técnico que ganó dos Ligas en las dos temporadas que dirigió al Madrid y al que muy pocos añoran en el Bernabéu. Su marcha fue vista por muchos como un alivio.»

Claro que sí, fue todo un alivio, y además condición previa para poder disfrutar de los pedazo de entrenadores que vinieron después. En Sportyou, al tontito de Elías Israel (o uno de sus mamporreros) le faltaron los cojones suficientes para poner negro sobre blanco su opinión sobre el luso, así que aprovechó el pseudónimo «El Moscardón» para soltar esta perlita antes de la final de Madrid:

«El trato que está recibiendo el Inter por parte de Mourinho es suficiente como para que el técnico no se siente mañana a dirigir la final. Las puñaladas traperas del entrenador a su propio club no tienen parangón en la historia del fútbol. Hace falta ser desahogado para, a sólo unas horas de la final de la Champions, estar diciendo que aquella no es su casa, que se quiere ir al Madrid o incluso recibir al ‘Marca’ en la ciudad deportiva del Inter para ahondar más en la herida. (Por cierto, enhorabuena a Inda y a Rojo por la exclusiva).

Sólo este comportamiento, falto de cualquier ética, pone a Mourinho bajo sospecha. Si hoy se lo hace al Inter, ¿quién dice que mañana no se va a comportar de igual forma con el Real Madrid? Que Florentino sepa que contrata a un auténtico mercenario, a un tipo sin entrañas deportivas, a un entrenador capaz de ponerse a dirigir al equipo contrario en pleno partido si con eso acapara foco, llama la atención o provoca al mundo entero.»

Un mercenario, di que sí. Donde estén románticos del fútbol como Juande, o Chúsquer, un socio del Farsa entrenando al Madrid… El idiota de Jesús Alcaide (baulista cerrao) escribía hace un par de meses en El Mundo, a cuento de la eliminatoria Inter-Chelsea la columnita Mourinho ganó bien. ¿Y qué?, con frases como esta: «Que el Inter no ha jugado con el descaro y con los momentos de capacidad combinativa mostrados ayer en Londres durante los últimos 20 meses es un hecho. Que por lo ocurrido en la guarida del Chelsea, una legión de supuestos analistas van a pedir a Florentino que fiche a Mourinho es tan seguro como que dos y dos son todavía cuatro. Bien, están en su derecho. Como lo estaban en la pasaa campaña, cuando el portugués fue despedido de la Champions en los octavos de final, o hace dos, cuando el Chelsea le destituyó por una mala racha de deficientes resultados

Jesulín, Mourinho no se fue del Chelsea por malos resultados, y o bien lo sabes y mientes o eres más corto de lo que pareces. Tras la victoria en Champions, el muchacho escribía, abatido, una nueva columna: «De momento, Mourinho puede disfrutar. Su idea le ha servido para ganar un triplete y suceder al Barcelona, su gran enemigo. Ha logrado cuatro títulos en dos años con el Inter. Los números son incontestables. En cuanto a gustos, no hay nada escrito.» Primero era poco menos que un fracasado y ahora los números son incontestables, ¿no? Pues a comer polla mourinhana, Jesulín. Anda que no te queda, supuesto analista.


Amante del tiki-taka concibiendo su próxima columna.

Esta cosita de Sámano cuando el Inter se cargó a la Farsa no tiene desperdicio. Me estoy dando cuenta de el tío ni siquiera sabe escribir:

«Nadie recordará a este Inter de Mourinho, salvo porque renunció a un fabuloso espectáculo en favor de una gran Copa. Legítimo. Muchos brindaron por su atajo hacia el Santiago Bernabéu en detrimento azulgrana. Quién sabe si no sólo como inquilino de una final. Al fin y al cabo ha sido el virus contra el Barça y quizá algún día importe su modelo a otras ligas. Y ganará, por qué no. Y será bendecido por quienes no tienen más objetivos que ese. Ser resultadista siempre es una tentación, por mucho que se rebata en tertulias y manuscritos. Qué más da. Lo que cuenta es que Mourinho y su Inter estarán en la final. O al menos es lo que prevalecerá en el calcio y entre los antibarça. Luego habría que ver cómo se abriría paso, por ejemplo, en un fútbol como el español, afortunadamente nada refractario a la casquería. Aunque en estos tiempos del éxito a toda costa, gente como Mourinho no tiene precio.»

Dejando aparte las chorradas que dice, ¿qué eso de los «manuscritos»? ¿Pero es que hay algún periodista que escriba sus artículos a mano? ¿Y lo de la «liga refractaria a la casquería»? ¿No querrá decir más bien «afortunadamente, nada receptiva a la casquería»? Joder, Sámano, que estás en un periódico de supuesto prestigio, un poco de aseo formal por lo menos, aunque la mediocridad no te la sacudas ni con salfumán.

Un tío con cara de panoli llamado Pablo A. Iglesias defeca un excremento llamado No quiero a Mourinho en elsemanal.es. Ya, ya sé que este tipo es un don nadie, pero su columna resume muy bien lo expresado por muchos presuntos madridistas en las últimas semanas, especialmente en los comentarios de los diarios digitales: «José Mourinho es el hombre de moda. Pero a mí no me gusta. Su manera de trabajar, de afrontar la vida y de tratar a los demás no va conmigo. Tampoco casa con el estilo, el señorío y las buenas formas que siempre distinguieron al Real Madrid. (…)

Habría que organizar una protesta masiva a las puertas del estadio contra el totalitarismo que se practica en el club. A los que no están de acuerdo con el presidente –como Raúl González– se les arrincona en el banquillo con la excusa de que está acabado pero ahora pretenden fichar en Italia a golpe de talonario a jugadores con la misma edad que el delantero español.(…)

Florentino Pérez regresó sólo hace un año a la Presidencia con la promesa de crear un gran equipo que jugara bien al fútbol. Ahora, renuncia a su compromiso al fichar a Mourinho, que ante el Barça jugó las semifinales 90 minutos encerrado en su área y luego alzó campeón de Europa al Inter de Milán con un porcentaje de posesión del 33 por ciento. ¡Campeón… del aburrimiento!»

Joder, casi me da penilla este hombre de lo tonto que es. No se le nota nada permeado por lo que ha leído por ahí, no. ¡Y qué dignidad en la defensa del arrinconado Baúl! Que monte la concentración esa, por favor, sería un espectáculo inolvidable. En Facebook también lo ha sugerido un grupo de panolis terminales.

Bueno, ya os hacéis una idea del panorama. Otros integrantes del escuadrón antimourinhista serían la foca de la Colino, Perro Pablo, Lama el amigo de los mendigos, Miguelito Serrano, Juanqui Rivero… De todos modos, una figura tan carismática como Mou ha logrado reunir a no pocos adeptos dentro del gremio preiodístico, entre los que se encuentran Axel Torres, Enrique Ortego, Iñaki Cano, Alfredo Huevo Duro y, cómo no, Inda, aunque éste básicamente ejerce de altavoz de Florentino. También existen unos pocos neutrales, como Diego Torres, y veletas absolutos como Cerdaño, el ventajismo hecho grasa, y Roncerdo.

Los bandos, en fin, están muy definidos, aunque los antis son mayores en número y más virulentos. Sin duda uno de los grandes placeres de la etapa mourinhana será verlos sufrir como perros, ya lo creo. ¡Ojalá nos dure el portugués una década! Quiero terminar la entrada diciendo que cualquiera que haga cualquier amago de spoiler del final de Perdidos en los comentarios será bloqueado inmediatamente y de por vida. Soy así de majo, je je. Besitos.

Llega un campeón

De esta final de la Copa de Europa se podrán escribir mil cosas: el Inter jugó así o asao, «vaya estrategia más brillante» o «menudos cobardes, a buscar el contragolpe como un equipo pequeño». Todo ello es anecdótico ante la fuerza brutal de los hechos: el Internazionale, el viejo Inter, volvía a ser el rey del continente, algo que no ocurría desde la época del romanticismo, el blanco y negro y los partidos sin faltas. Curiosamente, por aquel entonces lo logró con uno de los primeros entrenadores estrella, Helenio Herrera, y ahora lo consigue con el entrenador estrella por antonomasia, José Mourinho. Aunque obviamente son los jugadores quienes meten los goles -tremendos los de Milito, por cierto-, y el portugués pudo aprovecharse del trabajo previo de Roberto Mancini, este Inter campeón es su obra. Cuesta imaginar que con una plantilla tan limitada cualquier otro pudiera ganar la Champions, y cuesta imaginarles ganándola en años venideros. Mou ha tenido problemas en Italia, a parecer del tipo que no te dejan vivir tranquilo con tu familia, y por ello acepta un nuevo reto, el definitivo: el Real Madrid Club de Fútbol.

El Madrid, como club legendario, necesita siempre gente capaz de ajustarse a ese perfil; ganadora, sí, pero también algo más: con un carácter especial, diferente; genial. Cuando hemos tratado de llegar a la excelencia usando medianías el resultado ha sido pésimo. En verdad, nuestros mayores éxitos de los últimos años vinieron de la mano de genios futbolísticos: Capello, Redondo, Roberto Carlos, Zidane. El resto fue gente más o menos accesoria, que encajaba en el mecanismo pero no lo movía. Ciertamente, el último Gran Proyecto en torno a un Gran Entrenador fue el de 1996, con Capello dirigiendo aquella mítica hornada de fichajes. Todo lo que vino después fueron de alguna manera parches, incluido el infactible intento de convertir a Vicente del Bosque, un bedel de la Ciudad Deportiva con título, en el Alex Ferguson español. Mou representa por fin el intento de construir el proyecto desde la base, contando además con todos los poderosos recursos del club a su disposición. Por ello la 2010/2011 será la temporada más importante de los últimos 15 años.

Ojo, esto no garantiza el éxito, nada lo garantiza, pero simplemente no hay otro camino. Mou es el mejor del mundo. Y creo que es perfectamente consciente del reto y de la increíble química que existe entre su modo de ser y el del Real Madrid, en sintonía con el de otro portugués genial, Cristiano Ronaldo. También pienso que el Real Madrid de Mourinho no será como el Oporto, ni como el Chelsea ni como el Inter: será algo nuevo y más acorde a nuestra identidad, que Mou ya está constuyendo en su cabeza. Resultará fascinante ver cómo va desarrollándose la idea con el paso de los meses. Huelga decir que hay jugadores para hacer un juego mucho más atractivo que el de su etapa en el club italiano.

Tenemos que ser conscientes de que Mou será odiado y vilipendiado desde el día uno; no, desde el día cero, que es hoy. Esto es porque el portugués representa la eficiencia y la honestidad máximas, y en un mundo como el del fútbol, impregnado por la mediocridad y la impostura -muy especialmente en el ámbito mediático- esto causa auténtico pavor e irritación. Es tremendamente paradójico que un personajillo obeso, bizco e intrascendente como Relaño se permita juzgar con condescendencia al entrenador de fútbol de mayor calado de los últimos 20 años. Los Bobby Gómez y Roncerdo saben que las posibilidades de medrar con él son cero, y por eso le tienen auténtico pavor (el primero aún anda pidiendo a Juande Ramos). Ni que decir tiene lo que piensan en Barcelona: expertos en el arte del odio, y con Figo retirado, Mou es su blanco favorito. Saben que se trata del anti-Barça perfecto, no sólo en lo futbolístico, sino, igual de importante, en lo ideológico y propagandístico: nadie como el portugués para gritar a los cuatro vientos las mentiras y tópicos que sustentan la impostura culé, al modo del antológico artículo del Guardian que podíamos leer ayer. Así pues, van a volar toneladas de mierda hacia Mourinho; aunque él está listo para contrarrestarlas, en el club hay que blindarlo, crearle el ambiente perfecto para que trabaje con comodidad. No cuento con cierta persona para ello; con los demás sí.

Van Gaal se quedó sin un premio que merecía, pero ha hecho una campaña excepcional. El año que viene su Bayern será uno de nuestros rivales principales. Nada más acabar la final, Mou confirmaba su marcha y las conversaciones con el Madrid, gesto que ha sido criticado. No es muy bonito, pero imagino que estaba sometido a una presión que no conocemos, y sentía ganas de liberarse. Quizá era un recado a alguien. Esto nos recuerda que, como es inevitable, aquí a veces se equivocará, y habrá decisiones tácticas, gestos y declaraciones que no nos gusten. Pero no se trata de que el portugués sea perfecto, sino de que logremos los resultados esperados al final de cada campaña, remando todos en la misma dirección. Recién ganado el título, Mou emitía su primera directriz para su etapa madridista: no se gana con el dinero ni con la camiseta, sino trabajando juntos y siendo una familia. Impecable mensaje para empezar. En el blog tendremos que hacer un esfuerzo para no ser zombis mourinhanos y seguir analizando todo desde un punto de vista crítico, aunque claro, no puede negarse que el portugués nos tiene ganados a una amplísima mayoría.

Felicidades, campeón, y bienvenido a casa.

La superfinal

Llega el que siempre es el partido más fascinante del año: La final de la Copa de Europa. Y este año es más bonita que nunca, ya que aunque nuestro Madrid finalmente no logró el sueño de disputarla en su propia casa, han llegado a ella Van Gaal y Mourinho, dos de los entrenadores de mi trinidad predilecta (el tercero es el Pater, claro). Se trata de una pareja heterodoxa que ha luchado contra todo y contra todos un montón de veces, y que ahora se encuentra cara a cara en una final interesantísima que enfrentará sus dos estilos. Un morbo aumentado, claro está, por el hecho de que ambos fueran maestro y alumno en el pasado. Con esta excusa, y como parece que ha hecho fortuna la idea de Mou como representante del «lado oscuro», he preparado un pequeño vídeo jocoso.

El Bernabéu está literalmente sitiado por medios provenientes de todo el planeta. Viendo la cosa en vivo uno es consciente de la enorme proyección de este torneo, el más difícil de ganar y con más nivel del mundo, incluyendo por supuesto la cosa esa folclórica del Mundial. Puede ver, por cierto, que Mediapro compartía uno de sus camiones-estudio con Al Jazeera. Dios los cría… Bueno, ¿y con quién voy en el partido? La verdad es que por primera vez en mucho tiempo ambos equipos me caen bien, y me alegraré gane quien gane, aunque me inclino ligeramente por el Inter, por varios motivos: el primero y más obvio es que para Mou será mucho más fácil el aterrizaje en el Real llegando como campeón de Europa que como derrotado. El segundo es de índole histórica: un madridista debe apoyar siempre al equipo menos laureado, pues cuando uno de los grandes se hace con una Champions se acerca al palmarés del Madrid. Por último, el Inter ha sufrido tantos varapalos y ha estado tanto tiempo en el segundo plano que bien se merecen esta alegría. Mis simpatías por el Bayern se reducen a «bienvendido» Robben y a Van Gaal, ese hombre incomprendido y genial.

Sé que muchos madridistas contemplan con inquietud la posibilidad de uno derrota del Inter, por pensar que minaría la imagen de nuestro próximo mister, pero eso es un error: se trae a Mourinho por sus métodos, su carácter y sí, también por sus resultados, pero no por el de un partido concreto, sino por los cosechados a lo largo de su carrera. Ya sabemos que los rompecojones están al acecho, pero hay que pasar de ellos: si el Inter gana, mañana las portadas de la prensa catalana dirán «Sesc, más cerca», o cosa parecida, con una mención minúscula a la Champions. Si pierde, aparecerá una foto de Mou a toda plana, con el titular «Perdedor Mourinho». Esta gentuza es así. A los de la prensa «amiga» también hay que ignorarlos (como hacemos durante todo el año, por otra parte).
Será en todo caso una final preciosa, con todos los alicientes para cualquier aficionado al fútbol. Sobre las once de la noche habrá un nuevo rey de Europa, y como ha dicho Mourinho, «mañana empieza una vida nueva». Que nadie se pierda el espectáculo.

La caída de Valdano

No, no me refiero a la del helicóptero (cachis, anda que no nos habríamos ahorrado líos…). El despido del malhadado Manuel Pellegrini y la llegada de José Mourinho supone un cambio que va mucho más allá de un simple relevo en el banquillo: supone todo un viraje en la estrategia del club y su estructura de poder, hasta ahora compartido por el presidente y el director general. Ahora, la parte que correspondía a este último pasará al entrenador, cuyos valores y modos de conducirse son perfectamente antagónicos a los de Jorge Valdano.

Ignoro qué es exactamente lo que ha producido la aparente fascinación de Florentino con el argentino. Sea por su verborrea, sea por su supuesto perfil empresarial (¿quién tira su dinero en contratar a «Make a team»?), sea por afinidad personal, la estancia en la presidencia de Floren ha tenido casi siempre la compañía del ex-internacional. Aunque a lo largo de este período no todas las decisiones deportivas han sido tomadas por este último, buena parte de ellas sí lo fueron. La vez en que se le confió la decisión más delicada, designar al sucesor de Vicente del Bosque, optó por una absoluta extravagancia: escoger a un entrenador sin ningún tipo de bagaje internacional, Carlos Queiroz, que se daba por contento con ejercer de segundo de Alex Ferguson en el Manchester United. Pese al desconcierto que debió asaltar a Floren y el posterior fracaso de esta apuesta, el presidente siguió confiando en Valdano. Seguramente porque cumplía la función que más le interesaba a Pérez: sufrir el desgaste de el día a día y ejercer de imagen corporativa.

Hay que decir que el idilio no fue constante: un tiempo después, tras recibir una oferta de renovación a la baja, Valdano entendió que se le consideraba amortizado y abandonó el club, siendo sustituido por Butragueño. Llama la atención que para su retorno del año pasado Florentino estimara que necesitaba nuevamente al argentino. Tal vez Butragueño no le convencía para el puesto por ser menos apto para enfrentarse al circo mediático. Como sea, Valdano volvía a primera línea, con voz y voto en lo deportivo, hasta el punto de que, una vez frustrados los fichajes de Wenger y Angelotti, se le volvía a encargar la búsqueda del entrenador. El elegido volvía a ser un hombre de perfil bajo: Manuel Pellegrini, el aseado técnico del Villarreal. En su lustro al frente del club levantino había logrado modestos pero meritorios éxitos; no obstante, la máxima exigencia y exposición del Real Madrid no parecían un paso lógico en su carrera. Valdano volvió a marcarse una «frivolité», y volvió a fracasar.

Se diría que llegados a este punto Florentino se ha cansado: son demasiados millones invertidos, un proyecto de demasiada envergadura, para darle las riendas a alguien que no esté perfectamente habituado a tales empresas. La apuesta del presidente ha sido inequívoca, y José Mourinho es su hombre, con la rumoreada frase «no más experimentos» como resumen de la nueva actitud. El cambio corrige el gran pecado original de este proyecto: que el presidente no confiara realmente en el entrenador para una tarea de tanta responsabilidad. Que nadie se engañe, es una desautorización y una humillación para Valdano, quien no sólo ha perdido la potestad de escoger al técnico sino que seguramente tendrá muy poco que decir en los fichajes. La única forma de salvar las apariencias sería reubicarle como portavoz, y habrá que ver si este paso se produce en los próximos días. Pero aunque así sea, la convivencia con Mourinho se antoja complicada, resulta muy difícil de visualizar. El estilo directo, elocuente y orgulloso del portugués choca frontalmente con el del argentino, amante de los tópicos, las parrafadas poco sustanciosas y la grandilocuencia «light»; apenas se ha revuelto alguna vez, cuando el club recibió los ataques más duros (caso del obispo de Barcelona).

Triunfe o no Mourinho en su primer año, lo normal es que ambos personajes no lleguen nunca a mezclar bien, y que Valdano acabe abandonando el club más pronto que tarde, alegando que «su labor ya está cumplida», que busca «nuevas metas profesionaes» (¿cuáles? ¿se dedica a algo?) o cualquier eufemismo similar. Puesto que su estilo tiene muy poco que ver con el de la gestión deportiva de élite o lo que se estila en los clubes más exitosos del mundo, su paso al segundo plano es una excelente noticia para los aficionados. La lista de pifias cometidas por el dúo Valdano-Pérez es larga como la guía telefónica, y ha causado innumerables quebraderos de cabeza a los comentaristas de este blog. Nuestras esperanzas, pues, están puestas en que de ahora en adelante se sigan los criterios marcados por Mourinho, avalados por la competencia, el ansia de victoria y el éxito.

***

El blog está creciendo a un ritmo vertiginoso, y ya hay varios días en los que hemos rozado las 10.000 páginas vistas, superando también las 2.500 visitas únicas. No obstante, me gustaría medir la audiencia mediante un método más directo que las IPs, y por ello os ruego que votéis en la encuesta de abajo. La pregunta es sencillísima: «¿Visitas el blog a diario?». Aunque sé que hay muchos lectores (una mayoría) que nunca se toman la molestia de participar en las encuestas, os ruego que por esta vez hagáis una excepción y os toméis el instante que toma responder. Me será tremendamente útil para sopesar la evolución de la página y su valor dentro del vasto mar cibernético. ¡Gracias a todos por vuestra lectura y participación diarias!

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Votaciones de final de temporada

La temporada 2009/2010, que comenzó con tantas expectativas, es ya un recuerdo, y llega el momento de hacer balance. Un buen método es valorar individualmente a cada uno de nuestros jugadores. No hay que confundir estas votaciones con las de Jugador del Año 2010, pues ese premio se va a conceder usando las puntuaciones emitidas por los lectores del blog en cada uno de los partidos disputados por el Madrid este año. Las votaciones de hoy tienen más bien como objetivo valorar el rendimiento de cada jugador en el conjunto de su temporada, sobre todo el de aquellos que no actúan en posiciones creativas, que suelen verse postergados cuando se escoge al «mejor» de cada partido. El lunes, una vez pasada la vorágine de la Champions, publicaremos el resultado de estas votaciones y además se anunciará al Jugador del Año 2010 (¿a que no adivináis quién es?). Aprovecharemos para contrastar las cifras arrojadas por cada sistema de puntuación, y aunque lo normal es que en líneas generales coincidan, no hay que descartar alguna sorpresa.

Por lo demás, pocas novedades ayer. El Paleti perdió la Copa, y aunque lo siento por mis amigos indios, la verdad es que es mejor así, porque estos tipos después de quedarse a 50 puntos en Liga eran muy capaces de estar tocando los cojones todo el verano con el puto doblete casposo, y eso sí que no; que estos son como los moros, sumisos cuando tienen la bota encima pero prestos a acuchillarte en cuanto se sienten mínimamente fuertes. Por cierto, mi amigo Terry insiste en que el logo que llevaban los jugadores de la final en la manga estaba diseñado para semejar los colores de la república. Dicho queda. En cuanto a Mou, algo curioso: nosotros solemos ver las portadas de los diarios deportivos en sus webs, pero ayer vi en un kiosko la edición física del Marca y resulta que la portada con la entrevista a Mou era doble, en formato sábana; un jodido publireportaje cuando el cadáver de Pellegrini no es que esté todavía caliente, ¡¡es que ni siquiera es fiambre aún!! Está clarísimo que en Indalandia tienen contacto más o menos directo con el club, y que esta entrevista se publica para seguir allanando el terreno al portugués. No se extrañen si la primera interviú ya con Mou confirmado se produce también en este medio, asentado como altavoz oficioso del Florentinismo.

En al apartado de fichajes siguen los rumores, y lo que nos falta. De lo que suena, me creo que Mou quiera dos laterales, y un tipo tan renombrado como Maicon parece un fichaje de los que agradan a Florentino. Lo de Agüero sería mucho más cosa de Floren que de Mou, pero es una operación que no se entiende desde ningún ángulo -sobre todo el económico-, por mucho que pueda estar pidiendo Higuaín. Lo de Drogbá me parece una bacalada, y lo de Ibrahimovic una burla. En cualquier caso, dudo que se materialice nada antes de tres semanas, y no acabaremos de fichar hasta después del Mundial. Así que paciencia, mucha paciencia, por mucho que irrite ver a los Bobby Gómez de la vida en su salsa, felices como gorrino en el barro, inventándose cinco fichajes por día. Invito a no o creáis nada que no esté hecho o casi hecho, y a que disfrutéis las ilusionantes etapas que irá cubriendo gradualmente el nuevo proyecto.

Puntúa del 0 al 10 a los miembros de la plantilla:

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