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Por Rappol
De Sensiogay a Sensiokai. No sé, Rick…
Creo que a Benzema sólo se le puede afear su faz chabacana fuera del campo. A nivel futbolístico, Karim está sin duda en el Olimpo madridista del siglo XXI.
También creo que el año que viene el Real Madrid va a jugar muy a la italiana, de ahí la continuidad de Carlo que, por lo demás, es el señor parapeto para Florentino.
La realidad es la que es. El fútbol europeo, económicamente, pertenece a la Premier. Casi todas las estrellas de talla mundial juegan en ese campeonato y quieren ir a jugar a las islas. Aquí tenemos una competición corruptísima y un cambio generacional en los equipos punteros que parece señalar que hay mucha mierda que limpiar, pero no puede hacerse porque garantiza, cuando menos, el emporio local de estos equipos.
Sin embargo, a corto plazo nos esperan grandes revolcones europeos en las eliminatorias, mientras se termina de confeccionar el nuevo traje del emperador.
Sin dinero infinito, la vida en el fútbol de élite es harto compleja. Hace unos años, las estrellas querían venir a clubes españoles —porque el dinero infinito estaba aquí—, y los desechos de tienta eran los que se iban a las islas. En el momento presente, sucede todo lo contrario.
En el apartado humorístico, quisiera poner un poco de seriedad y cordura. Me parece de una gran bajeza moral que Lío no acepte el plan de viabilidad de Lapuerta, ni cobrar en billetes del Alemanypoly, ni querer ir a jugar uno o dos años a Barcelona y tener una fiesta de despedida en condiciones, con casinos y furcias, y se venda a los cochinos petrodólares que le han dado no sólo la vida en estos años de franca decadencia futbolística, sino una Copa del Mundo que, de otro modo, jamás hubiera conseguido. Ha sido para mí un gran desengaño, como aficionado al fútbol, que no haya reparado en quién le pagó las inyecciones, las campañas, los arbitrajes, las milanesas y los asados… Yo que pensaba como todo el mundo, que el argentino era del Negreirona desde chequetito. Muy triste. Condenadamente triste.
En fin. No es más que fútbol. Y la gran era contemporánea del Real Madrid de las cinco Champions en nueve años ha llegado a su fin. El chicle que nos queda es el de Carletto.



