Sí, bueno, ¿no? El otro día, mientras veía a los del Osasuna celebrar el gol con el que empataban la final, me preguntaba en qué momento el fútbol se convirtió en un espectáculo tan asqueroso. Entre aquella masa humana que se abrazaba podía verse casi exclusivamente a tipos que recordaban a delincuentes, maleantes y adictos a diferentes sustancias; toscos, mal encarados y, por supuesto, tatuados en toda superficie que permitiera su cuerpo. Pero no nos engañemos: aunque los equipos de un estilo «recio» suelen contar con un porcentaje mayor de este tipo de sujetos, el Madrid no puntúa mucho más alto en ese aspecto. La incalificable estética de los futbolistas, unida a unos arbitrajes de pésima calidad y la corrupción demostrada o sospechada de todo el sistema, han hecho de este deporte, antigua fuente de gozo y admiración para todas las capas sociales, un espectáculo cada vez más degradado y rechazable; especialmente para los que frisamos o superamos los cincuenta, sentimos ya en la nuca el soplo difuso pero cierto de la parca, y consideramos el tiempo un tesoro que debe administrarse sabiamente.
Toda esta introducción es para decir que un partido como el de hoy es teoricamente un motivo para sentarse dos horas frente a una TV y prestar plena atención a lo que ocurre. Por encima de lo antiestético, de la macarrada arbitral, de la hipocresía pasivo-agresiva de un personaje como Guardiola, este Real Madrid-Manchester City es sin duda el mejor partido que a día de hoy puede verse en el planeta, incomparablemente por encima de cualquier choque que pueda ofrecer esa pantomima llamada «Mundial de Fútbol». Podremos ver lo más parecido a dos fuerzas imparables chocar entre sí, observando con curiosidad si realmente son tan imparables; esto asumiendo, por supuesto, que se presentaré el Madrid versión Champions, desplegando todo su potencial, no el del otro día en Sevilla. Incluso los árbitros suelen apiadarse del espectador en ocasiones como esta, permitiendo que el juego fluya en vez de interrumpirlo a cada ocasión posible y alzarse en protagonistas. No nos pita el mejor árbitro del mundo, István Kovacs, pero nos conformaremos con Artur Dias.
Os será fácil encontrar en la red hilos y vídeos que analicen el partido debidamente. Yo sólo puede apuntar que el City llega en un fantástico momento de forma y que practica un fútbol muy agresivo y goleador, con 82 goles en 34 jornadas ligueras y 26 en 10 partidos de Champions; un equipo muy parecido al que ya conocíamos y eliminamos, pero aún más físico, presionando más arriba y con el mejor 9 puro desde… ¿Ronaldo Nazario? En fin, básicamente el reto más difícil del fútbol actual, superable pero sólo mediante un rendimiento óptimo, minimizando las distracciones y la displicencia que tanto aquejan al Madrid; y, por qué no, también con un poco de suerte.
Nuestra alternativa al martillo pilón Haaland es por supuesto la velocidad y el desborde de Vinicius, otra fuerza deslumbrante del fútbol actual; tanto, que a veces parece que el único recurso del equipo es echarle balones para que los corra. Va a ser necesario diversificar, encontrar a Rodrygo por la otra banda y esperar que a Benzema le salga uno de los dos-tres grandes partidos que aún puede llevar pronto. La tarea de marcaje sobre Haaland imagino que recaerá en Rudiger, casi un alivio considerando el estado de forma reciente de Militao.
Tal como lo veo, es imprescindible ganar hoy si queremos tener opciones de pasar la eliminatoria. Aunque muchos sin duda verían el empate como un resultado esperanzador, dudo mucho que podamos ir a Manchester con esperanzas de salir vivos sin un colchón de al menos un gol. Siempre se habla de que las eliminatorias tienen 180 minutos, y es tentador especular cuando te encuentras con un rival tan potente, pero hoy es el día para ir a por la victoria sin reservas, por más que cada ataque implique el riesgo de quedarnos descubiertos atrás. Ante todo, es exigible seriedad y que apuremos al máximo nuestras opciones, no acabar el partido con la sensación de que faltó concentración o trabajo para derrotar a los súbditos de Carlos Támpax y a la loquis de su entrenador.
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Actualización Mikiblock:
Sobre la campana, pero finalmente logró superarse el objetivo de donaciones. Así pues, volveremos a poner a prueba esta magia arcana un poco antes de las nueve de la noche, bloqueando a los Mikis, Alfombras, Trancas portuguesas, Feos de cara y la p.m. que los parió. Veremos si demuestra más fuerza la ciencia o la hechicería.


