Sí, bueno, ¿no? Se celebró el sorteo de la Chempions y el Madridismo Gay (que ya es legión) salió a llorar como las plañideras de un entierro mejicano. El motivo fue un sorteo a priori desfavorable, para colmo hecho por ordeñador, que deja la puerta abierta a todo tipo de suspicacias. ¿Quiere la UEFARSA una vez más deshacerse del Madrid? ¿Lo tenemos especialmente difícil para avanzar? Quizá sí, quizá no, pero analicemos los matices.
Yo parto de que de una competición que en la final manda a los aficionados de pago al gallinero, mientras los gerifaltes y enchufados ocupan las tribunas y palcos, está podrida hasta el tuétano, pero dejando eso aparte podemos analizar, por ejemplo, si este nuevo formato es mejor que el anterior. Yo no me atrevo a dar una opinión definitiva, pero al menos es DIFERENTE: seamos honestos, esa rutina de la fasecita marica previa (antiguamente, dos fases previas) aburría a las ovejas, y tenía menos suspense que un congreso de la PSOE. Esto de ahora, bueno… es distinto. Vas a Almaty, o a Reikiavik (o yo qué coño sé, ni siquiera he mirado bien el grupo), y estás un poco a pecho descubierto porque no tienes la red de seguridad de que luego te los follas en casa; un principio parecido a cuando pusieron las primeras rondas de Copa siempre fuera, algo que ha funcionado bien. Puede que en unos años queramos volver a la doble ronda casa-fuera, pero por el momento este cambio anima un poco las cosas.
¿La UEFA nos coloca piedras para que no ganemos tanto? Claro, desde siempre, concretamente desde Mr. Leaf, quien puso todo de su parte para que el Madrid no se llevara su sexta Copa de Europa consecutiva. Yo entiendo su perspectiva: que gane siempre el mismo es muy malo para el bísnis, y de ahí las posibles contramedidas, aunque en otras épocas ha sido el propio Madrid quien se las ha apañado solito para no ganar (recordemos el tétrico tramo final del baulato), pero a lo largo de las décadas el balance ha sido espectacularmente positivo para los blan… los vikin… los meren… bueno, para el Madrid. Más bien estas dificultades ayudarán a espabilar a un equipo muy dado al relajo, a la tocada de huevos. Incluso podría darse una final contra la Far$a, la cual ganaríamos muy probablemente.
En suma, ya que Florentino no quiere la primera Superliga porque es muy maricón, al menos que llegue la decimosexta Champions. Los hándicaps siempre ayudan a los campeones (traducido: no al Atlético de Madrid), y aunque el formato sea algo mierdoso, al final es siempre lo mismo: si te follas a todos eres campeón. Por lo tanto, que empiecen los Juegos del Hambre.