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Madridismo para el siglo XXI

En busca de los cojones de Floper

Fans del Mandril (sí, Mandril) se ha desplazado hasta el Marshall College, en Bedford (Connecticut) para departir con el profesor Henry Walton Jones Jr., más conocido en el mundillo de la arqueología como Indiana Chouns.

Fans del Mandril: Profesor Jones, muchas gracias por concedernos este tiempo.

Indiana Chouns: Es un placer.

FDM: Usted se ha hecho célebre por rescatar todo tipo de reliquias y objetos históricos que se creían perdidos, o incluso de los que existían dudas sobre su existencia. ¿Puede hablarnos de algunos de ellos?

IC: Sí, claro. Encontré nada menos que el Arca de la Alianza judía, pero no tengo pruebas porque el gobierno la confiscó. También hallé las legendarias piedras Shankara de la India, pero perdí dos y la otra se la dejé a unos lugareños supersticiosos. También, el ídolo de fertilidad de los Hovitos, pero un competidor francés me lo robó. Y nada menos que el Santo Grial, pero se cayó por una fosa insondable.

FDM: Joder, ¿ha conseguido volver con algo?

IC: Sí, claro, la cruz de Coronado, por ejemplo. Y unos pendientes de Sara Montiel.

FDM: Caray, eso sí es un objeto del pasado remoto. Hay quien no ve con buenos ojos su labor, y lo llaman “saqueador de tumbas”.

IC: Jajaja, qué hijos de puta. No, mire, sólo soy un científico con arrojo.

FDM: Recientemente ha recibido un encargo del Real Madrid, ¿cierto?

IC: Así es, me llamó un alto directivo, José Ángel Sánchez, muy preocupado, preguntándome si sería posible encontrar los cojones de Florentino Pérez. Antes habían contactado conmigo gente de España para encontrar los pelos de Paquito González, pero este reto me pareció más difícil e interesante.

FDM: ¿Cree que será difícil encontrar los cojones de Floper?

IC: La verdad es que sí, mucho. Debe tener en cuenta que son objetos muy pequeños. Según mis investigaciones, fueron decreciendo con el tiempo, hasta volverse de un tamaño casi microscópico, y al final se desprendieron de su dueño.

FDM: Vaya, ¿y cómo piensa localizarlos?

IC: Necesitaré moverme por muchos sitios, investigar minuciosamente y usar instrumental avanzado. Ya he pedido prestados a mis colegas equipos para detectar objetos microscópicos. Pero soy el mejor, por eso me llamaron.

FDM: ¿En qué lugar cree que Florentino pudo perder sus cojones?

IC: Bufff, hay muchas posibilidades. Quizá en alguno de los países visitado en las giras internacionales del club, o en una de las asambleas. Otra opción son las cenas navideñas con la prensa, en las que quizá sirvieron los cojones de Floper como parte del menú. En ese caso, me temo que no habría nada que hacer, y habría que abandonar la búsqueda.

FDM: ¿Y en qué momento se produjo el desprendimiento?

IC: Con bastante probabilidad, tras el segundo año de Mourinho. Era el momento de haber revitalizado esos testículos y darles uso, pero por desgracia el presidente optó por dejar que se siguieran atrofiando. Puedo asegurarle que en la última comida de Navidad ya no los tenía.

FDM: ¿Es posible que los cojones de Flo estén en poder de algún periodista?

IC: Efectivamente, no descarto esa opción. Podría tenerlos Rebaño, Lama, Diego Trolles, García Caridad… Probablemente guardados a buen recaudo, con el objetivo de chantajear al presidente. Pero el club ha sido bastante opaco con esto, no sé si me ocultan algo. En todo caso, ya me he enfrentado con tipos peligrosos en el pasado, y si tengo que marcarles la cara de un latigazo para lograr mi objetivo, no vacilaré.

FDM: ¿Y qué hará el Madrid si finalmente logra recuperar los huevecillos?

IC: Parece ser que quieren reimplantarlos y regarlos, a ver si crecen. Personalmente no lo veo factible, y creo que lo mejor sería mejor ponerlos en el museo del Real Madrid, como testigos de una época pasada que no volverá. Me gustan las reliquias en los museos.

FDM: Bueno, pero si los encuentra procure no perderlos, ¿eh?

IC: Je, haré todo lo que pueda. Aunque sinceramente, y entre nosotros, no tengo demasiadas esperanzas de dar con ellos. Por suerte tengo en cartera otros proyectos más sencillos, como encontrar el Arca de Noé, la espada Excalibur o la Atlántida.

FDM: Muchas gracias y mucha suerte en la búsqueda, profesor. Si la aventura tiene un nombre, debe ser… ¡¡Indiana Chouns!!

Nota del Socio: Soy consciente de los problemas técnicos de la página, totalmente ajenos a mi voluntad. He intentado varias soluciones sin éxito, y estos momentos no puedo decir cuándo se resolverán. Gracias por vuestra paciencia y vuestro apoyo continuado.

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Espero equivocarme

mou

Por Geodotto Doppo

Debo confesar que cuando terminó el partido con el BVB di por clausurada la temporada. La copa del Rey es una competición a la que -puede que injustamente- no le doy excesiva importancia. Para mí, el partido del otro día no podía tener un final feliz, fuera cual fuera el resultado. De haber ganado el Real Madrid, no habría dado por buena una temporada que empezó y continuó torcida. De perder, como así fue, no sólo se esfumaba la posibilidad de acabar con una fiesta y un paseo por Cibeles, sino que se cargaba de municiones a aquellos que quieren saldar urgentemente el proyecto mourinhista con un debe significativo.

Hablaré ya en pasado de ese proyecto, porque salvo que Florentino me sorprenda con un giro timón radical, doy por hecho que se ha terminado el ciclo del entrenador en la casa. Los entrenadores nacen, llegan al Madrid, ilusionan en los primeros instantes, ganan alguna competición, cometen fallos, pasan a ser el blanco de las críticas, la prensa se vuelve contra ellos, se destituyen y desaparecen para el madridismo. Todos hemos sido testigos estos ciclos, generalmente cortos. Ahora se acaba uno y empezará otro.

Yo, y no me importa reconocerlo, soy de los que defendía la continuidad de Pellegrini. Aunque no comulgaba con el entrenador y sus métodos, y sufría por el rendimiento en las competiciones europeas, creía que la seriedad y apostar por un proyecto estable daría sus frutos. El Bayern, ese todopoderoso Bayern que ha ganado su liga con solvencia y se ha ensañado este año obscenamente con el Barça, justo el curso pasado se quedó con las vitrinas vacías y perdiendo en su propio estadio la copa europea. Sin embargo, apostaron por la continuidad, ficharon lo que necesitaban y este año puede ser grandioso para ellos. Curiosamente, quieren destruir este proyecto por no poder resistirse al glamour que da Pep.

En el Madrid, después de Pellegrini llegó Mou, y con Mou, el mourinhismo. Pero el mourinhismo no es la idolatría incondicional de un individuo, aunque muchos lo entiendan así. El mourinhismo es la reivindicación de una manera de gestionar el club, que choca con lo que ya era cotidiano. Mou ha cometido muchos errores, empezando por la autocomplacencia con la que se arrancó la temporada, pero a mi modo de ver ha impuesto la meritocracia, la jerarquía y la independencia en el club, y siempre remando contra corriente. Su equivocación ha sido hacerlo a costa de exponer cotidianamente su personalidad y trasladar al terreno personal lo que no debía haber abandonado el deportivo. Porque una cruzada en contra de un canterano es un conflicto que ningún mercenario llegado de fuera de las fronteras puede ganar. Y así se dará por acabado el mourinhismo. El fútbol no ha sido del gusto de todos, aunque no se recuerde ya el “cuadrado mágico” luxemburguiano. Los títulos tampoco han sido del gusto de todos, aunque no se recuerden ya el segundo bombo europeo o el Alcorcón.

El Madrid es el club de mis amores y deseo lo mejor para él, y por eso errar en el diagnóstico, porque no vislumbro un futuro prometedor para el equipo. Espero equivocarme y que no se vuelva al mercadeo de cromos de cada verano; que el club no vuelva a usar entrenadores como Cleenex; que los jugadores no vuelvan a tener hilo directo con el presidente cuando vean en peligro sus dominios; que los titulares lo sean por su presente y no por su pasado. Y que se inicie una etapa gloriosa, llena de éxitos y buen juego. Espero equivocarme, y que el tiempo me quite la razón.

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El ®eal Madrid contra Dios fútbol

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®ecuerdo como si fuera aier.

Por Rado

Lo que parese fin siclo Mourinho en Madrid viene acompañado de tradicional partido entre vesino en que Atlético viene atravesando racha que empiesa a pareser maldición de Bela Gunter sobre Benfica. Sin embargo en esta ocasión, bukka… enfrentamiento se enmarca en celebración final trofeo Copa de ®ey. Institusión monárquica no atraviesa mejor momento suio, io creo. Se confirma buena notisia de que Copa no ha sido ®obada por ierno de mano larga en puticlub pero floja en casa. I io pregunto: ¿Cabe esperar algún desenlase favorable a favor de equipo colchonero? ¿Qué oportunidá ®eal hay de que se produsca Sentenariaso que termine con Brujo de Arteiso sentado en banquiio blanco? ¿Tiene mérito que francotirador asierte tiro en cuerpo de Alfredo ®elanio con disparo a dos kilómetros distansia, viento en contra sero y visibilidad perfecta? Io creo que después de leer lectura saldremos de duda, Sosio.

Final temporada en Casa Blanca comiensa a ®ecordar modales y tiempos que club paresía haber superado ya. Pero ia es sabido que cuando triunfo no hay, peor lado de persona emerge. Si a todo sumamos que persona es futbolista liga BBVA o periodista deportivo español estamos ante mescla tan peligrosa como croata y musulmana. Lo único justo sería que dios de fútbol entregara Copa sólo a Mourinho y dejara a todos demás con palmo de narices. Y como eso no fuera posible, deidad pelotera podría permitir Atlético Simeone imponerse a ®eal Madrid contra ®asón futbolística, como castigo idiosia, empacho humildac y perfil bajo y cobarde de elemento antimou dentro de vestuario madridista. Y para más in®i, en propio campo, que más parese necrópolis Mirogoj que teatro suenio, o cosa medianamente apasionada para ocupación que no sea deglusión de fruto seco con cáscara.

Saga blanca acumula baja sensible de joven Varane, y ®etorno de un Sergio ®amos que io considero exfutbolista ia. Presensia Marselo tampoco podemos descartar, aunque io creo que este jugador a fuerza de ausensia se ha convertido ia casi en extranio para afisionado merengue. Única duda es si Mou presentará equipo libre de jugador golpista o claudicará definitivamente y dará paso a esa auto(su)gestión que tanto gusta a prensa de Madrid. Io creo que es triste todo esto, Sosio. Sobre todo para club y para afisionado que quiere mirar a futuro, y sólo ve nuevo naufragio Florentino con probable rostro Ancharloti, y Segunda Baulisasión de mano de Pagafantas favorito de Espania y ®amos, como másimo esponente de la fe®aia intelectual.

Bando Atlético presenta habitual perfil bajo y quiere dar campanada en cómoda posisión de quien espera ser percutido por Mandingo Portugués. Semana pasada, Simeone ®ecuperó te®orista Arda Turan para formar pareja carnisera con imprevisible Diego Bosta, jugador tan competitivo como maca®a que hubiera hecho gran ca®era en Tigres de Arkan, io creo. Dasslerpuma Falcao puede aprovechar escaparate en busca de futuro mejor. Sinunaduda, punto débil vuelve a ser línea defensiva que ha faiado durante toda temporada en partido importante contra ®ival medianamente serio.

En definitiva, io creo que no hay ®asón objetiva para apostar contra la victoria de ®eal Madrid esta noche. Io creo que es tan probable que gane Atleti como que Mourinho cumpla contrato en banquiio blanco y termine limpia de broza que entidad seria haría. I io creo que, efectivamente, haser blanco en ba®iga Alfredo ®elanio con disparo a dos kilómetros distansia, viento en contra sero y visibilidad perfecta, no tiene mérito ninguno, Sosio.

Po®a virtual estará abierta hasta 21:30.

Gracias a Rappol por sus contactos con Rado.

Presidentes2
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Razones para no ir a una final

bernabeu

En el reciente sorteo de localidades para la final de la Copa del Rey, fui agraciado con el derecho a una entrada, lo que teóricamente era toda una suerte. No obstante, cuando vi los precios que se reclamaban decidí de inmediato que no acudiría a la final. De hecho, estaba totalmente decidido a iniciar una agresiva campaña instando a los socios tanto del Madrid como del Atlético a que no recogieran sus entradas, dejando constancia de su nombre y número de socio en una petición. Sé que probablemente habría sido secundada por muy pocos, que algunos me habrían criticado muy duramente por pedir a la gente “que no fuera ha hapollar al Madriz” y que no pocos me habrían llamado friki. Finalmente no lo hice porque el plazo para recoger las entradas era muy breve y no me dio tiempo, pero, sinceramente, lo veo como la única protesta eficaz ante el intelorable abuso anual que se produce en la final de Copa (que ya denuncié enérgicamente hace dos años). Me explico:

Hasta donde yo sé, los partidos de Copa del Rey son como los de Liga: los clubes ponen el chiringuito y la Federación los árbitros, con los primeros quedándose la recaudación del encuentro, que suele ser escasa, gracias a la calamitosa gestión de este trofeo (de hecho, los equipos de primera casi siempre pierden dinero con él). Todo esto cambia con la final, que en teoría está organizada por la Federación, aunque en la práctica todo depende del club dueño del estadio y de los dos finalistas, que ponen el personal, venden las localidades y demás tareas asociadas. Lo único que cambia es que la Federación puede establecer el precio y el reparto de las entradas discrecionalmente, de una forma tan abusiva que enciende la sangre al más manso.

Básicamente, la Federación usa la final para “redondear el año” económicamente. Apenas aportan algo aparte del equipo arbitral, pero sí se llevan un buen pellizco, más si la final es en un estadio de gran aforo. El Bernabéu tiene 14 tipos de localidades, desde las peores (4º Anfiteatro en el fondo) hasta las teóricamente mejores (Tribuna lateral). Para esta final, la peor entrada se está vendiendo a 50 euros, y la mejor a 275, para una media de 154 euros (ni más ni menos, las entradas más caras del mundo). El siguiente cálculo es un sólo aproximado, pero multiplicando este precio por 60.000 entradas a la venta, nos sale una recaudación de unos  9.250.000 euros, a los que se añaden los tres millones que paga TVE por emitir la final y los ingresos publicitarios. Desconozco este último monto, pero seamos conservadores y digamos que son de unos dos milloncejos. 15 millones que se reparten entre la Federación y los dos finalistas, con lo que el organismo federativo se queda 5, de los que hay que deducir un millón por el alquiler del estadio y otro como premio al campeón. Tres kilos de balance positivo, lo cual no está mal por enviar un árbitro.

Pero ojo, que esa cantidad tampoco es gran cosa para el presupuesto de la Federación, el cual asciende a 90 millones de euros anuales. Por ello mismo resulta absolutamente indignante que ese 5% del presupuesto de la Federación salga de unas entradas vendidas a unos precios exorbitantes, en un país donde el fútbol ya es caro y donde los potenciales compradores son clase obrera pura y dura (recordemos que las entradas sólo se venden a socios, nada de aficionados ricos ni turistas). Si consideramos la gravísima situación social del país el enfado ya es mayúsculo: ¿con qué cara puede el sátrapa de Villar pedir a un tipo de la calle 190 euros por una entrada de segundo anfiteatro? ¿Tiene idea de lo que supone esa cantidad hoy día para un gran número de familias? A mí, que no soy sospechoso de socialista, semejante falta de sensibilidad me resulta enervante. El efecto ha sido previsible: muchas entradas se han quedado sin vender, y se están ofrecinedo a los no agraciados en el sorteo. Pese a ello, a día de hoy, todavía hay varios miles disponibles.

villar
“¡Si no te gusta el precio tírame del dedito!”

El indicio más claro de que la Federación no necesita en absoluto sangrar así al aficionado es el porcentaje de entradas que se lleva cada actor de la final: 35% para cada finalista y un… ¡¡30%!! para la Federación, destinadas oficialmente a “cumplir compromisos”. En otras palabras: mientras un señor que muy probablemente ha pagado varios cientos de euros por un abono anual debe hacer otro esfuerzo económico para ver la final (vamos a decir 250 euros para él y un acompañante, quizá su hijo), Villar y sus secuaces tienen nada menos que 24.000 (lean bien: 24.000) entradas para regalar a sus hijitos, primitos, sobrinitos, queridas, amigotes, primos de amigotes e incluso a algún espónsor. Incluyendo a muchos que -me juego un brazo- ni siquiera son seguidores de ninguno de los dos equipos o los que incluso no les interesa especialmente el fútbol. Y ojo, que siempre son LAS MEJORES ENTRADAS, en tribuna y primer anfiteatro lateral. Los enchufados, a los sitios de honor; los aficionados que han pagado (¡y qué cantidades!), al gallinero. Si la Federación y clubes se quedaran sólo con 4.000 entradas para compromisos (¡¡que ya son!!), liberando las 20.000 restantes, se podría recaudar el mismo dinero cobrando una media de 115 euros, 40 euros menos por entrada. Pero claro, entonces los sobrinos se quedarían fuera.

Lo peor de todo es que esto a los clubes les da igual: sólo es cosa de un día, les afecta más bien poco y lo último que quieren es meterse en líos con la Federación. Por ello, la única forma de romper esta cadena es mediante el boicot a la asistencia, y de ahí la campaña que tenía en mente. Sin embargo, he podido constatar una actitud lamentable en varios aficionados, que se quejan de los precios pero aun así dicen que “hay que ir”. ¿Por qué “hay que ir”? ¿Se acabaría el mundo en caso contrario? Tampoco es que sea un partido de una enorme trascendencia, no hablamos de la final que nos daría la Décima. Yo desde luego no perderé un minuto de sueño por no verlo en el campo, y creo que el que colabore con el latrocinio de Villar, gastando lo que no tiene porque no concibe la idea de perderse un puto partido, posee una escala de valores un tanto peculiar. Pero si alguna cosa sería capaz de romper este derecho de pernada federativo sería, sin duda, una final disputada en un estadio semivacío. Quizá lo veamos en alguno de los próximos años.

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Nunca creímos

final

Por Madrid sXXI

Ayer el Olimpyakos nos borró el cerito de forma bastante clara. El primer cuarto en el que nos salió todo hacía pensar en una final muy distinta. Pero fue apenas un segundo. Al comienzo del segundo cuarto, salió el auténtico equipo griego. Y utilizaron lo único que tienen: una defensa salvaje, con gran intensidad y rozando la ilegalidad, pero por la parte de fuera. O sea, que algunas veces incluso defendían sin hacer falta, aunque no demasidadas.

Cuando empezó el festival de defensa griega, sucedió lo que muchas veces hemos visto: falta dureza e intensidad. No somos un equipo experimentado ni con mala leche. El único que supo meterse en el partido fue Felipón, hay que decirlo, que se fajaba con relativo éxito entre empujones y navajazos. Pero no era suficiente. De todas formas el equipo no se hundió hasta casi el último cuarto. Intentó dar la cara, pero no sabía cómo parar el tipo de juego que proponía Olimpyakos. En una palabra: faltó experiencia y juego subterráneo.

En cuanto a los nuestros, ayer eché en falta a Mirotic. Necesita este chico un cambio de mentalidad, y no parece que Laso sepa dárselo. El precedente de Tomic, de cómo jugaba el año pasado con nostros y cómo ha cambiado éste en el Barsa, no hace pensar que Pablito sea demasiado bueno mentalizando jugadores. El resto, no estaban preparados para lo de ayer. Carroll no tuvo su día (4 triples fallados seguidos, pases a la nada, perdido en el partido…), Rudy no estuvo mal hasta que le fallaron los nervios (como tantas veces), Begic empezó muy bien, pero una vez que entró en el banquillo ya no rindió igual, Llull en su línea, y Rodríguez también. En mi opinión no fue un fallo de un jugador en particular. Fue que el equipo no sabe afrontar cosas como las de anoche.

En el lado griego, lo que ganó ayer fue el equipo. Defienden mucho, muy fuerte, muy duro. En las finales se deja manga ancha, eso es tradición, y esta gente lo aprovecha al máximo. Spanoulis es bueno, pero no TAN bueno como ayer. El triple de casi diez metros, faltando tres segundos de posesión, fue una potra descomunal, que tampoco nos vendan burras. Pero ayer, para nuestra desgracia, el griego hizo, probablemente, el partido de su vida.

Finalmente, el tema de los arbitrajes, que veo que ha provocado lloros y lamentos varios. Mirad, chicos. Estos arbitrajes han sido de esta manera desde la noche de los tiempos baloncestísticos, y probablemente seguirán de la misma manera en el futuro. La solución no es llorar y lamentarse, y decir que si los despachos, que si la abuela fuma. HAY QUE ADAPTARSE, si queremos ser campeones alguna vez. Hay que contar con esto, y tener un plan para hacerle frente, que ayer no lo había. Por si alguien no se había enterado, esto es la Euroliga.

Poco más. Nos queda la Liga, que deberíamos ganar sin muchos problemas (el Barsa está bastante mermado, y el resto de equipos no están a nuestro nivel). Debemos reforzarnos en los puestos más flojos, el interior sobre todo. Y tomar nota, mucha nota de lo de anoche. Si queremos alcanzar la gloria, no nos pueden pillar otra vez desprevenidos.

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Siempre creímos

ff

Qué gran noche la vivida ayer en Londres. El partido fue de máxima tensión, como correspondía a nada menos que un Madrid-Farsa en semifinales de la Copa de Europa. Pese a que llegaron con varios hombres tocados, se vio a un buen Barsa, del que nunca logramos descolgarnos, y que incluso llegó al tercer cuarto con una ventaja de ocho puntos que nos hizo temer lo peor. Por suerte, sólo tres de los suyos rindieron a gran nivel: Tomic, Navarro -la cucaracha moribunda que siempre se revitaliza frente al Madrid- y un Marcelinho Huertas a quien le entraba casi todo, pese a su aberrante mecánica de tiro.  Los demás, o directamente no podían jugar -como el gorilón Jawai- o estaban AWOL (“absent without leave”), como un irreconocible Lorbek.

En nuestro bando se celebró el aseadísimo partido de Felipe Reyes, que no falló casi nada y logró evitar sus malditas faltas en ataque, pero creo que nuestro hombre clave fue Rodríguez, quien por fin está haciendo honor a la etiqueta de crack con la que lo trajimos de vuelta a Europa. Obviamente, no se ha convertido milagrosamente en un base cerebral, pero el partido necesitaba un cambio de ritmo y desde luego él era el hombre para lograrlo. Aparte de esto, logramos un desempeño colectivo lo bastante bueno en el segundo y en el último cuarto como para difuminar el mal partido de Rudy -que prece otra vez tocado- y Carroll, quien encontró posición pocas veces y cuando la encontró falló varios tiros. Fue necesario un enorme esfuerzo en los últimos minutos, pero logramos ganar claramente el partido, pasando a la ansiadísima final.

El partido contra Olympiakos será un acontecimiento realmente singular, algo que no vivíamos desde hace casi una generación. Es más, incluso contando el fútbol, hace la friolera de 12 años que el Real Madrid no disputa una final europea de máximo nivel (me permitireis obviar las dos de ULEB). Una situación realmente intolerable en un club de nuestro nivel, que desgraciadamente tiende demasiado a darse palmaditas en la espalda. Quizá algún suicida de los despachos piense que, si se larga a Mourinho, ya llegará algún Laso futbolero que nos lleve a una final a trancas y barrancas, pero también podría ocurrir que tardáramos 18 años en alcanzar otras semis. Sería un gran error olvidar el debate debate sobre cómo revitalizar la sección y el basket europeo en general, pero por ahora empujemos todos para lograr el gran sueño de la Euroliga.

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Y mientras, en el fúrbol…

La visita a Cornellá debería ser bastante relajada: el equipo está acabando la temporada a un buen nivel (pese a la decepción de la Champions) y el Español no se juega absolutamente nada. Además, la única opción de que su enemigo, el Barça, no gane la Liga, pasa porque el Madrid gane todos los puntos posibles. Tras los últimos acontecimientos, la convocatoria del Madrid venía con morbo, pero Mou parece haber hecho tabula rasa y se ha llevado a casi toda la plantilla a Barcelona, incluso a los lesionados y al inesperado traidor Pepe. Es llamativa la presencia de nada menos que ¡diez centrocampistas!, que permitiría formar un equipo entero sólo con hombres de esta demarcación. Señalar también la presencia dos canteranos: Casemiro y el totalmente inédito Diego Llorente, del Real Madrid, espigado defensa (1.85) que puede jugar de central o lateral derecho. La inusual convocatoria es para mí una llamada a la unidad de Mourinho, lo cual no viene mal después de un final de temporada tan agitado.Es un gesto que, obviamente, algunos interpretarán como señal de que se va y otros como todo lo cotrario. Sea como sea, mi deseo para es el de siempre: ganar y meter tantos chicharros como se pueda.

La Porra Virtual estará abierta hasta las 22:00.

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