La situación del Madrid es sin duda alguna de gran auge. Por resumir someramente:
– El equipo está fuera de todo, teniendo pendiente la visita al Spotigay Stadium, donde un Barcelona virtualmente campeón por suerte no querrá hacer sangre de su enemigo más odiado.
– En fechas recientes Rudiger le pegó una galleta a Carreras, presumiblemente por la vida disipada del segundo.
– Continuando la saga, ayer Chuameni y Valpierde se cogieron a hostias, resultando el uruguayo trasladado al hospital con un traumatismo craneoencefálico.
– El jugador franquicia de fue de vacaciones con su putita, regresó y al ver la rocambolesca situación del equipo/club salió del entrenamiento riendo a carcajada limpia.
– El banquillo del Madrí se ofrece a cualquier entrenador con cierta tendencia sadomasoquista y que no dé especial importancia a trabajar con seriedad e independencia.
– La lista de bajas del equipo va pareciéndose a la de la batalla del Somme.
– Ha surgido el rumor de que Flópor está poco menos que terminal.
Si a esto le unimos que 1.200 millones después el céspet del estadio sigue siendo una mierda, que la prometida insonorización ni está ni se la espera, y que lo mismo ocurre con la iluminación exterior que iba a solucionar el birrioso aspecto nocturno del estadio (repetimos, 1.200 millones de inversión), podemos decir que todo va miel sobre ojetes.
¿Pero qué significa lo descrito a medio plazo? ¿Estamos más jodidos que en veces anteriores? ¿Ha llegado definitivamente EL HUNDIMIENTO DEL TITANIC BLANCO? Vamos a analizarlo punto por punto:
Renovación de la plantilla: Estaba claro que, tras la segunda edad dorada madridista (con esa edad de plata que suponen la Séptima, la Octava y la Novena), sustituir a todos los mitos que la protagonizaron iba a ser complicado, y tampoco creo que se haya hecho tan mal: se intentó aprovechar el mercado y se trajeron elementos muy valiosos, mientras que otros han naufragado por ese factor azaroso que siempre tienen los fichajes. La gran apuesta fue Mbappé (un proceso de más de cinco años años), y muchos dirán que ha sido el gran patinazo, a lo que Flo repondrá que, sin los recursos financieros de los clubes-Estado, es imposible que el club compita económicamente si no tiene en su plantilla una de estas estrellas globales. Y es un argumento de peso, ojo.
Respecto a si el moreno es tóxico o no tóxico, si sabe desmarcarse, si se niega a hacer la presión… Como todos los jugadores ofensivos, este piensa que cuanto más se canse defendiendo, peor será haciendo su trabajo principal, que es definir. Hay varias preguntas interesantes y de difícil respuesta: ¿es imposible hacerlo defender, o no ha encontrado al entrenador que le seduzca para hacerlo? ¿Puede hacerse un sistema que lo libere de esa obligación? Los recientes éxitos de Luis Enrique parecen dejar en evidencia al jugador, pese a sus grandes números goleadores, peeero creo que el caso Mbappé es más defendible de lo que parece. Además, su traspaso es quimérico salvo muy improbable operación sideral interclubes.
Vinicius: Este sí que lo tengo más atravesao, como a todos los negros multimillonarios que se sienten víctimas de nosequepollas. Por supuesto que al nibro este lo han machacado moralmente desde su llegada, pero cuando tienes ese tipo de «Fuck you money» deberías sobreponerte a las provocaciones de una horda de gañanes. En principio es venta clara por bajada de rendimiento y mentalidad, pero… parece que tenemos Kunta para rato.
Valpierde: Es extremadamente fácil meterse con él ahora que se le ha ido (nuevamente) la pinza, pero recordemos que hace poquito más de un mes, cuando le cascó tres goles al Shitty en 45 minutos, el consenso es que estaba en el mejor momento de su carrera. Yo no sé si el tipo está loco, si es un macarra como dice Angulo (pasando facturitas), si su mujer era puta como se rumorea o si tiene huevos (él), pero creo que estas cuestiones debería valorarlas el próximo entrenador, y por eso es necesario escoger al mismo con urgencia, porque tiene que inventarse un plan semicreíble cuanto antes. Y hablando de eso…
Entrenador: Aquí sí, todo está en el debe de Flo y sus legendarios «pellizcos de monja» a entrenadores que ficha con pereza y sin convicción, por sospechar que no mimarán suficiente a sus niños. Lo de Xabi Slownso puede ser la peor gestión del banquillo en toda la historia del club, quemando a un técnico prometedor sin un solo motivo de peso. Si algún día le preguntan a Flo por ello, responderá con su voz de curilla: «Vamos a ver, es que el banquillo del Madrid es muy difícil». El resultado en un asiento convertido más que nunca en silla eléctrica, de la cual todo entrenador serio quiere estar lo más alejado posible. El retorno de MAU sólo despierta esperanza por su condición de ángel del caos, de juez Roy Hodge ansioso por ahorcar a un desgraciado más o un Sargento Highway por chafar un último par de huevos. Desde luego es una de las pocas posibilidades de LOL para una temporada que de otro modo se presenta un tanto sombría.
Presidencia: Florentino, que tanto nos ha dao, ha ido cultivando con los años una creciente antipatía fruto de su «mal disimulada soberbia y de un plan estratégico a largo cuyos resultados son, por decirlo caritativamente, cuestionables: toda la columna vertebral Estadio-Mbappé-Superliga-Farsita Fuerte ha fallado casi íntegramente, resultando en el pandemonio actual. Y lo peor es que casi ninguno de esos factores han sido accidentes: vale que el rendimiento de un fichaje siempre es una incógnita, pero el «Estadio recauchutado en Castellana por cojones», y por extensión el plan «Rockódromo en Zona Residencial», son decisiones absolutamente deliberadas y presidenciales, todas rematadas por el hipogeo, un método para no dañar el césped que lo ha dejado en su peor estado desde que se inventaron los sistemas de drenación modernos.
¿Y la sucesión…?
Aquí sí que estamos funcionado al estilo de una dictadura clásica, haciendo como que el líder va estar vivo o lúcido para siempre. ¿Por qué? Porque hablar de una sucesión abiertamente le ofendería… En cualquier caso, hay dos posibles escenarios: elecciones, en las cuales muy probablemente saldría elegido una mezcla de pipero y arribista, y el modelo alemán que quieren medio imponer, el cual por descarte sería mejor. Pero a diferencia de otros, yo no tengo prisa porque el anciano y trasnochado presidente del Real Madrid dimita (aunque se lo merezca), por el simple motivo de que es casi el único factor de estabilidad que le queda al club. Si por el motivo que sea no puede seguir, eso sí que se convertirá en maricón el último.
Por cierto… ¿arreglaría la temporada ganar la Final Ford con el aceitoso Escarolo?
Por supuesto que sí. En el deporte, ganar lo arregla (casi) todo.







