Jurásico vs Pipa

La breve campaña electoral está ya en marcha, con el hasta ahora discreto Enrique Riquelme empezando a mostrar las bazas que espera lo lleven a la presidencia. Y tal como era de esperar, este «empresario de renovables» se ha destapado un Emperador de la Pipa hasta extremos que realmente parecen paródicos. Si alguien se hubiera ocupado en hacer una lista de tópicos piperos, sería muy parecida a las propuestas que se están filtrando: Españolización de la plantilla, fomentar la presencia de jugadores blancos en la selección, Baúl, Toñín el «torero»… El restaurante de este último, escenario de tantas cagaleras, acogió uno de los primeros actos de la candidatura, lo cual deja bastante claro el cariz de toda la iniciativa. Este «rincón» no es sólo uno de los símbolos del madridisimo más costroso y folclórico, sino que también tiene conexiones con Ultras Sur, el grupo radical acertadamente expulsado por Pérez hace ya varios lustros.

¿Está Riquelme pensando apoyarse en US? Imagino que en estos momentos considerará válido todo aliado, dadas sus escasísimas posibilidades de ganar, pero no ha podido escoger uno peor: los ultras tuvieron una decadencia espantosa en el Madrid, dedicados básicamente al microtráfico de drogas, al trapicheo de abonos y a la busca de enfrentamientos violentos en los desplazamientos europeos, todo lo cual simultaneaban con una animación desvahída, baja en efectivos y de estética siniestra; cualquier imagen pseudoromántica que pudiera tener yo de ellos desapareció de golpe en cuanto los tuve enfrente y los vi como la carne de presidio que eran.

En cuanto a Raúl… Riquelme es muy joven, y al parecer no excesivamente espabilado, por lo cual quizá no recuerde los años de plomo baulistas, durantes los cuales todo en el club estaba supeditado a que el 7 conservara su puesto en el once y marcara su docenita de goles anual, cayera quien cayese; y vaya si cayeron, desde Baptista hasta Robinho, Robben o Huntelaar, contándose entre sus víctimas incluso el mismísimo Zidane. Si este señor hosco y amargado, que cerró su carrera en el Madrid saliendo en la foto de interminables eliminaciones, es la idea riquelmiana de «emblema madridista», en vez de figuras de la Segunda Edad Dorada como Modric, Kroos, Ronaldo, Marcelo… es que el valenciano tiene aún menos luces de lo que parecía. Es que puestos a recuperar españoles del verano sanzista, podría haberse quedado con el más potable de ellos, que es Hierro, en lugar del oriundo de la Colonia Marconi, icono máximo de la subcultura pipera.

Estaremos atentos a las propuestas de la candidatura opositora los próximos días, pero la línea parece muy clara: populismo nostálgico y tópicos obsoletos desde hace muchísimos años, con muy poca idea de lo que se necesita para ofrecer una alternativa creíble al florentinismo y llevar el timón del club en las procelosas aguas del siglo XXI.

En cuanto a Flo, pues lo de siempre: triunfalismo, Champions, apelaciones a la experiencia… han hecho un vídeo de dos minuto y medio con estos ítems y seguro que si fuera por ellos esa sería todo hasta las elecciones. Bastantes imágenes del equipo de chicas, porque es algo que no interesa absolutamente a nadie menos al director de campaña de Florentino, el ínclito Bengoechea, así que había que colarlas ahí. El lema de la candidatura podría haber sido: «Más de lo mismo». Es decir más ingerencias en lo deportivo, más endiosamiento de los jugadores, más proyectos megalómanos sin un verdadero caso de negocio detrás… En resumen: florentinismo, señores, pero eso sí, sin entrenador, porque el abuelo tenía que masajearse el ego nada más terminar la temporada. ¿Menciones a la Grada Fans? Jamás, no vaya a ser que le «quiten poder», y la gratitud del ser supeior es mítica.

¿De qué irá el debate o debate electorales? Seguramente de los temas más populistas y menos interesantes, como los precios de los abonos. Qué NO se planteará y debería:

– ¿Cómo es posible aprobar una reforma de más de mil millones con objeto de explotar los eventos en el estadio y no asegurarse con absoluta certeza de que se disponía de los permisos necesarios?

– ¿Por qué el otro proyecto más importante de las últimas décadas, la Superliga, se presenta en un programa de entretenimiento, con nulo soporte y presencia de los demás clubes? ¿Por qué se lo deja morir lentamente sin dotarlo nunca de una estructura mínimamente seria? ¿Se ha renunciado definitivamente a una competición alternativa a la Champions? Y en caso afirmativo, ¿a cambio de qué?

– ¿Qué se piensa hacer para que jugadores con la madurez emocional de un adolescente dejen de tener secuestrada la parcela deportiva del club, y para dotar al entrenador de la máxima autoridad?

– ¿Cómo se puede tolerar la alianza de facto con el Barcelona los últimos cinco años, en su peor momento deportivo y económico, cuando el proceder correcto habría sido exactamente el contrario, para hacerles pagar vía hechos su corrupción deportiva de las últimas décadas?

– ¿Cómo es posible que se haga participar al equipo en una final de Copa del Rey donde los árbitros señalan directamente al club en las horas previas? ¿Era menos indignante o trascendente eso que la no concesión de un balón de oro, caso en el que SÍ se anuló la asistencia del club?

– ¿Se va a dar un desglose realmente detallado de ingresos de los últimos dos años, separando los atribuibles directamente a la reforma? ¿Cuál es el verdadero aumento neto anual para justificar una deuda de 1.200 millones + intereses para los próximos treinta años?

– ¿Alguna vez se va a hablar con honestidad del cambio de modelo de club? ¿Qué quiere hacer Pérez, dejarlo como está, pasarlo a modelo alemán, a otro diferente? En caso de haber cambio, ¿cuándo, y qué supondrá para los socios?

Este último punto es el que da más terror al octogenario Pérez, porque no hay nada que deteste más que tener que tratar como adultos a los socios, o cualquier explicación distinta a «somos los mejores» ç8o, más concretamente, «soy el mejor». Así que ahora se encuentra ante la terrible disyuntiva de tener que explicar algo altamente complejo a la masa que ha tratado como bebés durante un cuarto de siglo. Pues mucha suerte con eso, señor Pérez, porque se habrá ganado una adoración sectaria a lo largo de este tiempo, pero siempre desde lo emocional; no se sorprenda cuando sus seguidores sean incapaces de entender lo que les propone y algunos incluso le empiecen a abuchear con el mismo fervor con que ahora lo adoran. Quizá haya que agendar otro día en el Chiringuito para explicarlo.

Despedidas

Coño, estoy emocionado: ¡dos sueldos menos! ¡A chupar del bote a otra parteeeee! Hay que decir que el público del Bernabéu, cursi como sólo lo pueden ser los futboleros, disfrutó enormemente del acto de entrega simbólica de la última nómina a estos dos pavardos. Primero salió «Deivid» Alaba, ese alemán tan bronceado, más cojo que Long John Silver, y su primera palabra fue un prodigio de elocuencia y propiedad: «Joder». Luego dio las gracias a los cientos de personas que estaban ahí agarrando sillas plegables, esa silla que sería uno de los memes más tontos de los últimos tiempos si no hubiera tanta competencia. Espero no acaben con agujetas quienes se prestaron a la performance, o que al menos les regalaran esos muebles para el patio.

Luego fue el turno de Carvajal, quien previamente había pedido permiso para sembrar una patata en el campo, encontrándose con la negativa del equipo de jardineros. «A ver, si puse una primera piedra podré poner una patata», argumentaba el capitán; yo creo que al final sí plantó la papa, pero que el hipogeo se la matará. Luego puso a contar batallitas sobre su trayectoria blanca, las cuales sinceramente no me he parado a escuchar, aunque supongo que no mencionó su intento de cargarse a Arbeloa para quedar bien con De la Calva y sus amiguitos de la Coja, ¡¡gloria eterna a la Coja!!

Antes de eso también hubo un partido contra unos etarras, que curiosamente cuando el negreirato está desactivado son muy fáciles de ganar. Metió un gol hasta Jude Ballantine’s, o sea que debió ser una pachanga. Buen gol de Gonzalo, quien quizá le sirva de algo a Mau, o quizá sea malvendido y nos joda en el futuro con un Osasuna de la vida.

En fin, me queda una pregunta inquietante: ¿saldrán más chupópteros en los próximos días, se seguirá aligerando la carga salarial? ¿O le darán todos esos millones al activista de los DDHH? Si consiguen evitar tal tentación, eso sí que sería para ir a Tsibeles. A los recién licenciados les tocará hacerse comentaristas o qué sé yo, pero aquí ya se les acabó el chollo. ¡A curraaaaaarrrrr!

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– Real Madrid: 4
– ETA: 2

No vendrá nadie

Elecciones fantasma

El senecto y desorientado presidente del Real Madrid, tras dos temporadas calamitosas directamente derivadas de su gestión, ha epatado al madridismo ofreciéndole una solución infalible: alargar aún más su ya excesivo y agotado mandato mediante una reelección; si no queríais caldo, ahí van cinco tazas. Aunque la decisión es producto principalmete de un inabarcable ego, conserva algo de su antigua astucia, pues Pérez sabe que en un paisaje social y empresarial tan abrumadoramente mediocre como el español es casi imposible que alguien se atreva siquiera a darle la pelea.

Solemos citar la dureza de los requisitos estatutarios como motivo de esta abulia, pero aquí quiero ser justo: si bien los aproximadamente 180 millones que hay que avalar son una cantidad considerable, debe recordarse que esta puede ser reunida entre todos los miembros de la junta, no sólo por el candidato a presidente. En un país con un tejido económico sano, no debería ser una proeza que tres o cuatro empresarios se unieran para aportar ese capital, pero hablamos de la España que lleva décadas autosaboteándose con «políticas sociales» y dislates semejantes, o dicho de otra forma, un país de tiesos.

Más cuestionable es el doble requisito de ser socio y tener al menos veinte años de antigüedad, toda vez que la concesión de nuevos carnets se cerró hace muchos años, convirtiendo de forma incomprensible en beneficio hereditario lo que antes era de acceso universal y popular; medida, por cierto, que sin duda habría soliviantado a Bernabéu, a quien últimamente se suele colocar por debajo del empresario del BOE, anodino imitador del verdadero demiurgo del madridismo. La excusa dada por el don es que «nadie que no tenga abono quiere ser socio», dato que sacó directamente de sus cojones. Vicente Boluda, poco sospechoso de antimadridista, lo tiene muy claro.

Borregos por trasquilar

Nos encontramos así ante unas elecciones casi amañadas por el número desesperadamente bajo de potenciales candidatos, virtud a una reforma aprobada hace aproximadamente 15 años en asamblea de socios compromisarios, donde mi cartulina fue una de las pocas rojas en un mar de verde; fue entonces cuando empecé a ver que todo era una farsa. Pero Florentino cuenta con un aliado igual de fuerte que estos límites estatutarios: la profunda estupidez del madridista medio, que en realidad es casi la misma que la de cualquier aficionado al fútbol (sin llegar al nivel de un seguidor del Atlético o el Valencia, claro). Para comprobar la estulticia del merengue promedio que pulula por la red basta con ver las reacciones a las dos recientes intervenciones presidenciales, en rueda de prensa y en la Sexta, respectivamente: ambos despliegues de egolatría y desconexión de la realidad fueron recibidos por esta masa internetera como el regreso de Aragorn a Gondor, si Aragorn midiera 1,68, tuviera más años que Gandalf y en vez de en caballo fuera en taca taca.

No exagero en absoluto: la edad mental del madridista medio se puede situar en los quince años, siendo incluso algo generoso. El puñadito de comunicadores madridistas con dos dedos de frente que quedan intentaron dar una visión de estas comparecencias alejada del triunfalismo simplón, obteniendo resultados desoladores. Excluyo a Angulo por ser alguien que vende intencionalmente polarización, pero los intentos de Ramos Neira y Pepe Kollins de explicar por qué Florentino básicamente había hecho el ridículo fueron recibidos con hostilidad abierta, acusaciones de traición y, el gran clásico, alusiones a supuestos pagos. España ha criado ya a un par de generaciones de imbéciles, y Florentino a su vez ha contribuido a ello infantilizando y estupidizando a la masa social merengue, tanto a la clase de tropa como a la esclavizada por su carnet de socio (mi tesssssoro…). Algunos ejemplos concretos: Mongomadridista 1 y Mongomadridista 2.

El espejismo Riquelme


Vestido por su enemigo.

No nos engañemos, Riquelme es la nada con sifón: en todos estos años jamás se ha erigido como oposición ni ha hablado de su supuesto proyecto para el Madrid, tiene el carisma de un besugo y su amistad con elementos como Casillas pintan un cuadro muy nítido: el de un megapipero. No dudo, por supuesto, que le fascina la selección española, y que le oiremos frases del estilo «cuando juega España, soy el mayor fan de Lamine». En cuanto a los huevos, se los debió dejar en las aspas de uno de sus molinos, porque en las últimas elecciones le faltaron para presentarse y en estas ha escrito a Florentino para pedirle que le entregue el poder plácidamente uno de estos años, lo cual denota dos cosas: que es muy tonto y muy maricón.

Está por ver que logre reunir el aval, porque este es un «tieso de renovables», uno de esos «ricos en acciones» que luego tienen el coche en leasing y aún deben diez años de cipoteca. Eso sí, necesitamos desesperadamente que se presente, para que por primera vez en veinte años el anciano se vea obligado a dar explicaciones sobre algo. La «propuesta» de Riquelme ya me la veo venir: en ningún momento cuestionará el dislate de la reforma, porque sabe que es parte de la fe del carbonero del mongomerengue («el mejón estadio del mundo»), pero sí hablará mucho de «españolizar plantilla», «promocionar la cantera» y (esto será con diferencia en lo que más insistirá) «mantener la propiedad de los socios».

Ah, sí, la sacrosanta propiedad, que es para el mongomerengue como la cruz para el cristianismo: el presidente debe elegirse democráticamente, tal como se hizo desde el principio de los tiempos; lo que no saben estos palurdos es que Santiago Bernabéu fue escogido por aclamación de la junta directiva en 1943 tras la dimisión de Antonio Santos; básicamente buscaron a un figura que les pareciera adecuada y dijeron: «¡Viva tus cojones!» Y ahí se quedó hasta el 78, cuando la espichó; muy democrático todo. De hecho las (putas) elecciones se instauraron tras su muerte (salió Luis de Carlos), pero no crean que se respetaron siempre: el muy querido por los piperos Lorenzo Sanz dio un golpe de estado con la junta, destituyendo fulminantemente a Mendoza sin que se depositara una sola papeleta en una urna. No se oyó decir nada a la masa borrega, que seguramente ni recuerda este episodio.

Pero sí, Riquelme insistirá sobre este punto, porque a falta de ideas es de lo poquito que tiene para agarrarse. ¿Y Florentino, qué dirá? Probablemente nada, porque tampoco tiene cojones (sólo la arrogancia del déspota) y es absolutamente incapaz de explicar nada a la masa social, la cual prefiere sumisa e infantilizada. Ha tenido años y años para explicar la transición hacia un nuevo modelo, pero le parece un concepto demasiado complicado para explicar a una afición cuyo esquema mental no pasa del «club de los socios, juanito maravilla, raúl eterno 7, unga unga». Por tanto, el anciano tirará balones fuera, si acaso dejando ver un cambio societario mínimo en el futuro («en 2040, cuando yo esté pensando en retirarme»), acompañado por supuesto de pingües beneficios para los socios (¡100.000 € para cada uno!). Obviamente, el carnet no se va a monetizar en este milenio, primero porque sería un reparto potencial de 10.000 millones, y segundo porque la cantidad de socios (empezando por mí) que pasarían por caja amenazaria con dejar el censo en un tercio de su actual tamaño. El socio es siempre alguien a quien sacarle el dinero, jamás a quien dárselo, así sea un pequeño dividendo.

En fin, la única de estas propuestas que sería útil a día de hoy sería la de españolizar la plantilla, porque (generalmente) implicaría BLANQUEARLA (not racist).

¿Cómo es el dichoso modelo alemán?

La clave es la llamada regla del 50+1, según la cual el club matriz (la asociación de socios) debe conservar al menos el 50% de las acciones más una acción adicional, de modo que los inversores externos no puedan tomar el control total de la entidad. En el caso del Bayern, el club tiene el 75% de las acciones, y el resto se las reparten Adidas, Audi y Allianz.

Y sí, tienen putas eleccions (¡bieeeeen!), pero ojo, que hay truco: un candidato a presidente tiene que ser aceptado por la junta anterior, y se sobreentiende que es una figura del club o un gran empresario; en la práctica, es la propia junta quien propone al candidato y los socios lo aprueban en un plebiscito; para dejarlo aún más claro: desde 2002, año en que el Bayern cambió de modelo, ha habido cuatro presidentes elegidos en candidatura única, y el actual fue anteriormente presidente de Adidas. En fin, un modelo que le vendría de puta madre a Flo y seguramente también al club, por la inyección de pastita permanente, pero no, dudo que el anciano vaya a entrar en ese jardín, que es absolutamente lo único que le puede hacer perder, su 11-M; muy especialmente se callará la parte de los candidatos únicos («mire usted, en el Bayern se escoge presidente con toda normalidad»).

¿Qué nos espera?

Florentinismo, claro; florentinismo hasta que la diñe el viejo. Ni sus chupapopollas ni sus enemigos desean ni esperan otra cosa; si faltara la momia, Fonsi Loaiza se alistaría en alguna guerrilla centroamericana, MondeMon se quedaría sin fuentes y Bengoechea se iría de misionero a África, a explicarle a los negritos que algún día verán la Champions gratis. El Paleti y el Barsa también se quedarían descolocados, sin nadie a quien culpar de los «atracos arbitrales» que sufren.

Florentino Pérez es una de las pocas constantes que nos quedan en la España Zapatero-Sanchista, y esa es la mediocre comodidad que podemos esperar de un señor cuya última gran idea fue abrir un foso de 370 millones. Podremos divertirnos con el show de Mou, pero el futuro es totalmente incierto; en este momento ni siquiera sabemos si podremos jugar con un césped en condiciones. El Madrid siempre se las ha arreglado para sobrevivir, pero la travesía que viene se antoja muy, muy larga y solitaria. Avanzaremos por el desierto bajo un sol cegador, casi sin agua, obligados a matar a un camello cada semana, y nadie, absolutamente nadie vendrá a rescatarnos.

Vergonha

Por Madrid Río

Culmina, pues, de esta forma tan vergonzosa, la que probablemente, sea la peor temporada, a título global, que recuerdo desde mi perspectiva mandrilista. No exclusivamente por los resultados, otras muchas temporadas ya nos comimos una mierda pinchada en un palo. Lo peor, si nos atenemos a los fríos números, no han sido los resultados. La derrota ante el Albacete en Copa, la mayor mancha de la temporada, sí, pero subcampeones de Liga y cuarto finalistas en Champions no son puestos tan humillantes. Lo peor ha sido todo el resto, enumerando.

1, Comunicación. Floper y su «equipo» se pueden ir muchísimo a tomar por culo, es increíble tamaña incapacidad, inutilidad, falta del mínimo atributo de competencia a cualquier miembro directivo del club. La Farsa arruinada, y aumentando aún más sus desgracias, el estallido del caso Negreira, colocaba, no ya una nube negra, un verdadero huracán en Camp Pocilga. Era el momento perfecto para los próceres madridistas darle una vuelta al relato culero, victimista y corrupto. ¿Éxito blanco en ese proceso? Mis cojones, parece que Negreira fue un mal sueño, algún invento de la prensa para joder a los honrados culeros, que sólo se defendieron de la opresión centralista, un juez loco mesetario que abusó de la inferioridad culer para joder las humildes e indefensas periferias.

Bueno, por lo menos nos queda la ruina. Chúpame los huevos, si hasta les ayudamos a salir del peor momento, con la influencia del Tito Flo para dar un empuje a las palancas laportianas. No levantamos la voz cuando usaron ventas de activos fake para maquillar las cuentas y poder fichar.
Y aquí viene mi segundo punto.

2. La incapacidad de Floperiano para tejer alianzas en el fútbol patrio y europedo. Era el momento perfecto para Floperiano haber colocado los clubs españoles de su lado, contra los farsantes. ¿De qué modo, me diréis? Con una postura más amigable sobre los repartos televisivos de la Lija. Presentar un proyecto similar en el espíritu con el de la Premier, un reparto más equitativo. Flo se olvida que sin 19 equipos no existiría liga, aunque él fuera un puto obsesionado con otro de sus grandes fracasos. Y que un campeonato más igualado, reñido y con más equipos inquietando a los dos tótems sería mucho más vendible en España y en el mundo. Se habría presentado como el adalid de los débiles, que es lo que el populacho adora. Para ampliar la inutilidad, Floperiano no consigue aprovechar la caída de Mortadelo para congraciarse con la federación. Pasmado me quedo cuando escucho a presuntos madridistas inteligentes decir que Flo no aguantaba la corrupción federativa. ¿Pero qué me decís, almas de Dios? Si el tío dirige una de las mayores constructoras del mundo, especializada en obra pública. Pero si con lo que más tiene que lidiar ese viejo es con político corrupto. Y no parece que no se mueva en ese entorno como pez en el água. Pero cuando se trata del clú, le entra la honestidad, fijate que cosas, se nos pone fino, honrado, no no no, le dan arcadas al tratar asuntos con los vampiros de la federación, UELFA y FILFA. Vaya por Dios.

3. SUPERLIJA. La mayor cagada perpetrada por un presidente blanco en la historia de la humanidad. Una secuencia digna de los hermanos Marx. La presentación ya fue una mierda sin mucha convicción. Pero lo que vino después fue un remake chusco de Todo el mundo en Pánico. Los clubs, comenzando por los ingleses, se bajaron del barco, y Floperiano, antes las vías de agua abiertas, no tiene mejor idea que presentarse en el Chiringuito. Si fuéramos mínimamente exigentes, habría que haber pedido la dimisión inmediata del puto inútil. Pero si tenemos a Pedro Sánchez de presi patrio, que más podemos querer. Siguió quijotescamente al frente de semejante ñordo. Algunos mamadores de polla arrugada floperiana decían que no era posible, conjeturaban sobre el as en la manga que guardaba el ser superior, y auguraban una rocambolesca vuelta de acontecimientos, que harían que los planos de Floper tuvieran éxito certero. La Superliga era inevitable. O si no, los clubs traidores tendrían que pagar fortunas astronómicas a las arcas blancas, rebosantes de billetes. La cagada, como todos ya sabéis, fue antológica.

3. El estadio. En mi humilde opinión, que siga ese viejo pellejo al frente del club tras el monstruoso fracaso de partes vitales del proyecto, para mí, es inconcebible. El césped, principal motivo de ser de un campo de fútbol de élite, es una reputisima mierda, salta a la vista, y eso ya tras dos temporadas. O sea, un problemon. La solución del hipogeo sólo puede ser entendida por un puto megalomaníaco, enfermo y peligroso. No hay solución real de la forma que está proyectado, basta de tapar el sol con la mano. Peor aún, si vamos al motivo fundamentalmente de semejante bodrio. LOS CONCIERTOS. Esa es una parida tan grande, que los padres de semejante idea deberían estar presos. Convertir el Pipas en el mayor salón de conciertos de todo el Reino. Me pinchan y no sangro. Los viejos de los alrededores emocionados con los fans de los regeatoneros y otras faunas que disfrutan de la música actual. Claro, por supuesto, porque lo diga Flo. Entender una cosa, chavales, el Guarra está en la periferia, el extrarradio, la chusma, así que sí, ellos pueden aguantar. El Pipas está en la Castellana, joder, pero ¿como se puede ser tan burro?

Y ya, para culminar, que me estoy enrollando, el Skybar. La joya de la Corona. El nuevo nivel Maribel de la restauración patria. Lujo, sofisticación, unido a la marca más emblemática del país, la del Madrid. Tiro por la culata. Menudo fracaso. Pena de muerte al que decidió la concesión. Pero al igual que en la política española, en el Madrid no dimite ni Dios.

4. Entrenadores y plantilla. Vamos a fichar defensas y delanteros y que se jodan los centrocampistas. Total, si tenemos a unos negros que no se lesionan nunca, los trajimos de Eritrea, gente dura, ni pestañean, oiga. Si falla tenemos a Cebollas, francamente confiable, como todos saben, y si no, hay unos niños pintones en el filial. Nada que temer. El técnico, decís. ¿Hace falta? ¿La masa pide cual? El Xabi, presi, uno que jugó hace tiempo en el Madrid. Bueno, traiganmelo, pero que no toque mucho los cojones. Decidle que a mis negros no me los toca ni Dios. Y decidle a Abreloca que vaya calentando, por si acaso. Ese sí que me gusta, se pasa el día chupándome la polla.

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El partido: Se pincharon con las jeringuillas del campo

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– Cerdilla: 0
– Real Pudrit: 1 (Toby)

Celeeeebrities – Hoy: Florentino Pérez. (¡Ahí va, qué chorrazo!)

Que el presidente del Real Madrid convoque de urgencia a la prensa es comprensible dada la caótica situación que atraviesa el club, tras destrozar en tiempo récord el proyecto deportivo más ilusionante de los últimos años, quedarse sin títulos por segundo curso consecutivo y proyectar una imagen de absoluta discordia y división interna. Así pues, el señor Pérez se presentó ante los medios para abordar… ninguno de esos temas. Como siempre, lo que importaba era ÉL: habían hablado de ÉL, y ÉL no iba a permitir tal cosa, especialmente que se insinuara lo impensable: ¡¡que ÉL iba a dejar de existir!!

Lo que le importa al presidente

Salió el anciano presidente del Real Madrid en colitario, provisto de un móvil y una carpeta; trasteando con el aparato, era incapaz de encontrar la noticia que le había indignado. Tras una agónica búsqueda, dio con ella: «¡Dicen que estoy cansado! ¡Y que tengo cáncer!» Empezaban a quedar claros los «temas urgentes» que había que aclarar. ¿Crisis deportiva? Aquí no hay de eso, y por si quedan dudas, FP dio los datos que convencerán al mongo-merengue tuitero medio: «yoheganaomuchostítulos, unos señores honradísmos de Dubai me han dao el premio al mejor presidente de la historia (aunque me da vergüenza decirloí), tenemos la plantilla más cara según Transfermarkt…» Argumentos de peso, aunque yo eché de menos los seguidores en instagram y la suma de los puntos de los jugadores blancos en el FIFA (o como carajos se llame ahora).

¿La voladura del enésimo proyecto deportivo porque el entrenador no le entraba por el ojillo al saludable y octogenario presidente del Real Madrid? ¿El entregar de nuevo el club a estrellitas malcriadas con el CI justo para patear un balón sin hacérselo encima? «No, aquí no trabajamos eso, estamos para hablar de cosas importantes, como un periodista aleatorio de ABC. Y hablando de eso, voy a dar una exlusiva mundial: ¡¡cancelo mi suscripción!!» No, no era un sketch: el tipo estaba sacando pecho por desuscribirse de un periódico de papel. En 2026.

Había otros temas importantes a ventilar: su gran lucha en lo que le queda de vida será que los niños de África vean el fútbol gratis: resulta crucial que antes de subirse al Open Arms a los 16 años para violar a las nietas de Flópor tengan clara la diferencia entre el Tottenham, el Milan y el Bayern; es lo menos que podemos hacer por civilizar a esos chavales. ¿La economía? Como un cobete, igual que la española. El lúcido y enérgico presidente explicó por qué el estadio no ha costado 1.200 millones, en lugar de los 600 presupuestados: resulta que el hipogeo y los arreglos interiores… ¡¡se proyectaron después!! ¡Y además eso se explica en las memorias anuales! Por tanto, si no entendí mal al jovencísimo prócer, eso significa que los 700 millones adicionales de deuda no habrá que pagarlos; porque, ya sabes, al añadirse después no tienen NADA que ver con la reforma del estadio.

Y al hilo de esto… ¿la insonorización que permitiría reanudar los conciertos que supondrían ríos de oro y plata para el Madrid? No la mencionó, pero Bacterio Technologies se encuentra trabajando día y noche en el tema, calculan tenerlo resuelto para cuando Vini gane el Balón de Oro. ¿El céspet? Va a ser una perfecta alfombra cuando vuelvan los muchachotes de la NFL como Bienvenido Mr. Marshall. Lástima que el presi no tuviera tiempo de abordar estas cuestiones mientras se ocupaba (repetidamente) de asuntos de rabiosa actualidad como José María García, los muertos que votaban a Mendoza o el sueldo de Roberto Carlos. También sacó a colación al oscuro grupúsculo «movimiento ámbar», los jirones de ultras sur, cuyo único sueño es reinstaurar al grupo neonazi en el fondo del estadio antes de morirse de viejos. Curioso que el vital presidente del Madrid aludiera a ellos varias veces, pero ni una sola a la la Grada Fans, quien fue crucial para expulsar a los delincuentes e implantar un nuevo modelo de animación. Como buen tirano, don Flo piensa mucho más en sus enemigos que en los vasallos fieles.

La solución

Por suerte esos problemas, tanto los mencionados como los obviados, tienen una feliz y exacta solución: que el Ser Superior siga en la poltrona (al menos) cuatro años más. Aunque en la última reelección se pensaba que completar otro mandato sería excesivo, y que lo más sabio sería preparar una transición al llegar al ecuador del mismo, Flo piensa que puede aguantar sin problema hasta los 83, pues al fin y al cabo sólo lleva 26 años (como repitió un gritón de veces); ¡qué menos que alcanzar esa cifra redonda de los 30!

Las elecciones serán limpias y abiertas como siempre, con unas condiciones que pueden cumplir aproximadamente cinco personas en todo el planeta. Se atisba una competición noble que ganará el candidato más capacitado entre esas múltiples opciones, sin que el socio se vea obligado a elegir entre Guatemala y Guatepeor. Pero seamos sinceros, hay un claro favorito: al igual que Hugo Chávez y Putin, Don Flo es una máquina de ganar elecciones. Y después de eso, ¿quién podrá toserle? ¿Alguien tendrá el descaro, la osadía, el irrespeto de decir que un soberbio pasado de rosca incapaz de poner en cintura a una banda de niñatos multimillonarios, o de imbuir de algún tipo de autoridad al entrenador? Esperemos que nadie perpetre tal acto de antimadridismo. Al fin y al cabo, las peleas entre jugadores son normales, ocurren todos los años, con hospitalizaciones y todo. Lo grave no es que ocurra, sino que alguien lo cuente, que traicione al don.

La horda lerda

Aunque parezca mentira, la perorata del agotado dirigente galvanizó a lo más granado del peloterismo vikingo, desde el mismísimo chambelán Bengoechea al atildado «Profesor Secundario», pasando, cómo no, por el simpar Cocoliso, el gordicalvo más servil a uno y otro lado del Manzanares. «¡Ha vuelto el Florentino de los audios!», claman, creyendo alucinadamente que escucharon al Pérez de hace 15 años y no al languideciente señor que buscaba en vano el recorte correcto en una carpeta repleta de papelotes. La realidad era más cruda: un presidente que no tuvo cojones para salirse de la final de Copa, pero que cambia el ABC por La Razón. Ni un solo error reconocido, ni una solución más allá de perpetuarse en el poder, mintiendo con absoluto descaro sobre su abortada asociación con el Barça, alegando que «en aquel entonces no sabían lo más grave de Negreira». Hay que ser muy blandito, muy poco hombre y muy sinsustancia para que el esperpento de ayer te produzca cualquier reacción distinta a una risita irónica o resignada. Si Joaquín Reyes hubiera recibido el encargo de hacer el «Celebrities» de Florentino, le habría bastado con estudiar el vídeo detenidamente, sin cambiar un gesto ni una coma. El anciano y trasnochado presidente del Real Madrid no tiene quién le diga no, ni entre sus empleados directos ni entre los que se arrastran a diario bajo la guisa de «divulgadores». El Madrid necesitará un milagro si tiene que depender del valor y la inteligencia de semejante compañía.

Nacidos para la hecatombe: el Arte del Nadaplete

Por Rappol

Es por todos conocida la famosa fórmula que Florentino Pérez solía emplear, con ciertas variantes, para presentar fichajes estratégicos formalizados durante sus mandatos como presidente del Real Madrid. Ya saben… fulano «ha nacido para jugar en el Real Madrid», mengano «estaba destinado a…», etc… Incluso puede que haya presentado a alguno de los que llevan dos años perfeccionado el —siempre poco agradecido por la plebe, pero «arte», al fin y al cabo— Arte del Nadaplete.

El Arte del Nadaplete no es un arte destinado a ser alcanzado, aprehendido y elevado a sus diferentes expresiones futbolísticas por jugadores que no tengan talento. Tampoco por entrenadores que tampoco lo tengan. Ni por presidentes que tampoco lo tengan. Porque es un arte destinado a rufianes con talento. «Cualquiera puede ser un rufián», podrá argumentarse. «No se necesita talento para ser un rufián», quizá… ¡Será por Rufianes!… Pero cuando se tiene talento para el fútbol, y se ha demostrado en más de una ocasión; convertirse en un rufián exige tal perfeccionamiento de la estulticia, la molicie, la indolencia, la ridiculez, la pereza, la insustancialidad y el querer hacer mejor el mono que los propios monos, que aparecen diferencias notables en cuanto al valor de la ejecución artística y sentido universal que ésta puede llegar a mostrar y demostrar. Es por ello que no es lo mismo un nadaplete perpetrado por un club supuestamente puntero, que un nadaplete como el que ha vuelto a exponer y culminar el Real Madrid esta temporada; este Real Madrid plagado de rufianes que se han olvidado de su talento.

Seré claro: estos hijos de puta no sé para qué habrán nacido. A mí se me antoja a esta hora que han nacido para la hecatombe del club. Porque la transición creo que la han dejado despatarrada, inconsciente y con los muslos chorreando sangre en una gasolinera de carretera secundaria. En el juicio, por tanto, tendrán que demostrar su inocencia; puesto que hay sobradas pruebas que los incriminan: pruebas que retratan a todos los estamentos del club, dentro y fuera del campo. Esta excelsitud en el nadaplete, esta mierda rutilante, este bochorno que no tiene ni que explicártelo el imbécil de Roberto Brasero, no tiene uno, dos, tres, cinco, siete, nueve ni once culpables… Tiene muchos culpables.

Como en fútbol no se puede echar la culpa a la pelota —la pelota siempre es inocente—, habrá que empezar, en serio y de una vez, a exigir responsabilidades; reconocer errores de manera pública y dejar de pretender que la mujer del César no es la chavala que va a salir mañana en lo que antes eran las páginas de sucesos de los periódicos, y ahora es el titular para retrasados mentales de cualquier «clickbait» de prensa digital deportiva. Porque sí. Es la mujer del César la que agoniza en un retrete de mala muerte. La habéis maltratado y os la habéis follado, rufianes, por todos los agujeros. Porque esto no es el Ministerio de Igualdad, ni el Gobierno de la Comunidad de Madrid, ni el Gobierno de España… Esto es El Puto Real Madrid, hijos. Y en el momento en que eso se os olvide, en el momento en que la verdad y la historia se nos olviden, la hecatombe está servida.

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¿El partido? En fin… El partido fue el de un equipo al que ya se le acabaron las excusas y, sobre todo, los objetivos a nivel de club; agotados más allá de la fe en alguna clase de misterio, tropo, idea, destello o paja que busca la simple descarga de dopamina. Un partido fantasma, una recreación ejecutada por una IA mala y con malas instrucciones. Un cocido peor que postmodernista… La pandilla de Glanton dejándose arrancar la cabellera por un hatajo de indios desarrapados, sin pinturas… pero bien peinados y volviendo a hacernos el truco del caballo desbocado… Acojonante. Era como si los de blanco dijeran aquello de que me puedes matar porque ya estoy muerto y no me importa… Nenes malcriados de los cojones: «hoy es un buen día para morir» significa otra cosa.

Para morir, en fútbol, la primera regla del club debería ser que no hay que dejarse matar. Y si no lo entendéis, a estudiar, a trabajar, y a volver a aprender de nuevo lo que significan tantas palabras cuyo significado ignoráis o, seguramente, habéis decidido olvidar incluso en vuestras lenguas maternas. «¡Di ‘qué’ una vez más! ¡Di ‘qué’ una vez más, te reto, te desafío dos veces, cabrón, dilo una maldita vez más!» ¿Que no puedes? ¿Que no sabes? ¿Que no quieres aprender? ¿Que no estás dispuesto a sufrir?… Entonces, vete del puto Real Madrid, maldito rufián con talento.

El puto Real Madrid hace unos nadapletes que son Arte. Nadie puede hacer estos nadapletes. Por tanto, lo que se merece es una hecatombe en condiciones, no esta hecatombe de pacotilla. Y para esta hecatombe, para poder alcanzar las proporciones cósmicas que el Real Madrid merece cuando se trata de hecatombes… el único hombre en el mundo capacitado es José Mário dos Santos Mourinho Félix. Con estajanovismo y lo que le dejéis alrededor. José Mário dos Santos Mourinho Félix. Porque hoy es un buen día para morir.

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