Montañas y valles
Sí, bueno, ¿no? Dentro del relato madridista (escrito por propios o ajenos) tiene predicamento la idea que los éxitos blancos son más fruto de la genialidad y el coraje (entendido como «valor», no en la acepción paleta-andaluza de «rabia»), que del orden y la planificación. Incluso un equipo engrasado como un reloj y aplastantemente ganador como la Quinta se pone en un segundo plano comparado con el puto «Dream Team» del puto Cruyff. ¿Cómo puede ser peor un equipo que ganaba las ligas batiendo récords de goles y con varias jornadas de sobra que otro que en tres de cuatro ocasiones estaba detrás en la última jornada y necesitó «eventos curiosos» para ganar?
Pero así es la leyenda: los del Buitre ganaban porque tenían «jugadores mu buenos», no por un sistema muy definido y por jugadas excelentemente trenzadas. Del mismo modo, los extraordinarios éxitos de este siglo se atribuyen a la genialidad de los Ronaldo, Modric, Kroos y cia que a un plan a largo plazo, obviando que las últimas cinco Champions tienen una línea de continuidad bastante reconocible entre Mourinho, Angeloti (hijo de puta) y Zipayo.
Pese a todo lo dicho, es justo reconocer que el Madrid es un club de grandes altibajos, como el cardiograma de taquicárdico, y que lo mismo gana como una apisonadora que se pasa varios años en limbos extraños durante los cuales nada parece funcionar: ni los fichajes, ni la dirección técnica ni la presidencia. El mendozismo post-quinta sería un ejemplo típico de tales periodos, y también las postrimerías del primer florentinato, época que nos trajo quizá el desfile de entrenadores y jugadores más surrealista del club. Sí, igual que nos hemos traído a los Hugo Sánchez, Figo, Zidane y Ronaldo (I y II), en otras épocas nos tocaba «ilusionarnos» con Ognjenovic, Pablo García o Faubert, y tanto puede entrenarnos un Mourinho como un López Caro.
Vísperas de mucho…
Esta temporada 2025/26 parece uno de esos periodos de caos, y yo conminaría a mis respetados comadridistas a que se relajaran y se dejaran llevar, porque si algo nos dice la experiencia es que no hay mucho que se pueda hacer de forma activa, y que las aguas volverán a su cauce de forma natural (o no). Trajimos a Xabi Cuckold como gran apuesta por el juego ordenado, moderno, panenkita, etc., y todo resultó… bueno, un bluff. ¿Culpa de quién? Primero que todo, del señor arrugado del palco, pero no nos engañemos: absolutamente nadie ha estado a la altura de lo que exige este augusto club: un entrenador que no sabe «leer la sala» pese a haber vivido varios años en ella, unos jugadores sin carácter ni inteligencia… nadie ayudando a nadie y todos poniéndose la zancadilla, pensando más en el interés individual. Con tal ambiente no lleva mucho tiempo que un proyecto se desmorone, y este ha caído como un castillo de cerilllas, sin nadie que tenga ganas de agarrar el pegamento y montar otra vez todo el tinglado.
Por muchos pecados que cometiera Sabi, y no dudo que fueron abundantes, es inevitable mirar a presidencia. Se ha dicho que Florentino da «pellizquitos de monja», y realmente nada define mejor su táctica de socavar el trabajo de sus propios entrenadores, se llamen como se llamen. Nadie le ha dado una buena colleja al señor Pérez desde que Mendoza le robó unas elecciones delante de sus narices, y eso inevitablemente alimenta la soberbia, pecado capital. Xabi, que no parece tener exactamente el estoicismo de un vikingo, dijo «pa estar así mejor no estoy», y está en casa leyendo a David Uclés (¿anagrama de culés?) mientras espera que lo llamen desde Liverpool para un trabajo-masaje.
Abrelola y los influensers
Entra Arbeloa, uno de esos «hombres de la casa» a los que se confía limpiar los establos de Augías cuando la mierda ya sale por el tejado; el precedente más inmediato es Solari, que nos dejaba a todos tranquilos porque era un señor formal que transmitía excelente imagen, madridista pese a haber pasado por la cuadra del Aleti y haber sido apartado para hacer sitio a un narcotraficante literal, Raúl Bravo; no le fue del todo bien, pero lo apreciamos.
Abrelola es una digievolución, un tipo totalmente consciente de las redes que incluso leía medios del «undergrún» y citaba frecuentemente a nuestro amigo Juanan «Dick Turpin», QEPD. No es que eso tenga nada de malo, pero acarrea sus inconvenientes, en forma de sobreactuación, un ultramadridismo que puede parecer impostado y, sobre todo, una lealtad inquebrantable al boss que chirría un poco a los que tenemos calado desde hace años al «Ser Superior». Por este lisonjeo voy a llamar cariñosamente a Arbeloa «Peloto», no para denigrarlo sino para recordarle que a nadie le caen bien los aduladores.
Empezó Peloto con la desgracia de Albacete, pero luego ganó dos partidos y claro, volvió la ilusión, que en Madrid regresa más que Freddy Krueger. Fue necesario sólo el desbarajuste de Lisboa para ver que no, que en realidad el equipo sigue rompiéndose por las costuras. Me resultó fascinante este hilo de tuéter porque explicaba «con dibujitos» el desabarajuste táctico del Madrid en Portugal, problema con raíces profundas y que seguramente precise una reestructuración profunda del equipo para ser remediado.
A mí me sirve Peloto para el tiempo de entreguerras, la verdad, pero no así a Iñaki Angulo, el influenser que más influye en el madridismo actualmente. Asegura el vitoriano que si el ocupante del banquillo no es Raúl se debe a que este no es un mamador, diagnóstico errado donde los haya. Angulo no es un niño, pero sí demasiado joven para recordar el baulato en todo su esplendor, una verdadera mafia tejida con el aparato mediático para perpetuar al 7 en el Madrid y en la Selección, pese a su acusada decadencia. No, Angulo no recuerda todos los detalles terroríficos, desde la grasa hasta la chepa, esos verdaderos años de plomo donde parecía que el Madrid nunca volvería a la cima del Olimpo. Pero incluso con esos tétricos antecedentes, el motivo por el que Baúl no ocupa el banquillo del Madrid, es porque en 7 temporadas 7 (!!) no ha hecho ni el huevo con el Castillo, siendo incapaz de ascenderlos, de mandar al primer equipo a un jugador útil o de ofrecer un juego mínimamente atractivo. No está entrenando al Madrid en un momento en el que servía «cualquiera» porque ha demostrado no valer ni como parche.
Los paralelismos entre Angulo y José María García son notables: ambos inteligentes, líderes absolutos de su nicho y con una enorme capacidad para el rencor. No hay que ser muy avezado para deducir que el florentinismo, tan confortable con el lisonjeo de los galernautas, debe haberle hecho ya varios feos al tutubero, quien, confundiendo lo personal con lo general, considera a Pérez una desgracia para el club, igual que el «Butano» en su día, y llama a rechazar contundentemente el cambio de modelo de sociedad.
Cerrar el florentinismo con higiene
No seré yo quien niegue que Pérez es un HDP con todas las letras (precisamente las que he omitido), pero es nuestro HDP. Si bien podemos citar su laaarga lista de pecados (no el menor de ellos confraternizar con el enemigo), su achicada figura es lo que nos separa de la caída definitiva en el caos y la vulgaridad, ya que una nueva edad dorada bernabeuana es perfectamente imposible por la propia decadencia civilizacional. Si algo nos ha enseñado el final del XX y el principio del XXI es que la democracia es un modelo obsoleto que sólo pare disfunción y distopías burocráticas disfrazadas de «gobierno del pueblo».
¿Modelo de propiedad alemán? ¡Sí, por favor! Cualquier cosa que nos libre de unas elecciones abiertas en las que haya que elegir entre un puñado de caraduras, estafadores, mediocres y vendeburras, es decir entre empresarios españoles del siglo XXI. Prefiero que presida el club una IA. Angulo que se desgañite todo lo que quiera, lamento mucho que lo hayan adjudicado un puesto con goteras en el estadio o lo que sea, pero la única forma de concluir el florentinato con dignidad es dar el portazo a la puta democracia. Yo llevo 27 años de socio y he votado la friolera de dos veces. ¿Lo he echado de menos? No, me ha sudado la polla, porque no creo en esa ficción ridícula de ser «dueño del club». ¿Cómo coño vas a ser dueño de algo que compartes con 60.000 gañanes? Los socios y abonados de los clubes son CONSUMIDORES -bastante pasivos por cierto- aquí, en la China popular, y en la otra. Lo mejor que puede pasarles es una dictadura eterna donde cualquiera que se acerque al club con una urna sea ajusticiado y sepultado en el hipogeo.
¿Y lo deportivo?
Queda el tema de cómo intentar ganar algo esta temporada, pero eso no es tan difícil, la verdad… En Liga, basta con pensar que la superestrella del Barsa es Yamile Vamal, y que las cosas caerán por su propio peso. En Champions… bueno, eso es más complejo, pero no nos salvará la táctica, ni la técnica, ni la gimnasia (Pintus) ni la magnesia. Es algo mucho más simple, algo a lo que nos hemos aferrado muchas veces antes, y que raramente nos ha dejado desamparados.
Debemos encomendarnos a… Santa Potra.

Si por un casual cae Arbeloa, el Gris( todavía no se ha ganado el blanco) Floper tendrá que usar el comodín que todos teméis ya que el piperío apuntaría a su cabeza. No quedaría otra que sacar al hombre. La hora de RAÚL. Se acerca el Baulato.
Somos confiantes.
Flóper siempre ha estado muy desnortado en lo deportivo. Igual que lo económico lo lleva con brillantez, en el tema del fúrgol no pasa de aficionado pipero de los 70. Pero hasta alguien tan limitado en eso como Flóper se da perfecta cuenta de que Baúl sería la peor decisión posible.
A mí me parece que ante una plantilla como la del Madrid actual, formada por jóvenes sin jerarquía y viejos con lesiones crónicas, la solución pasa por fichar prudentemente en las posiciones de mayor carencia y esperar bastante tiempo. También por hacer «más estable» la plantilla quitando elementos perturbadores como Vinicius. Sí, yo creo que por muy bueno que sea , y es, no compensa el desbarajuste que provoca en una plantilla como la nuestra.
Lo más probable es que no se haga nada de esto de forma planificada y vayamos tirando minolles hasta que demos con un grupo coherente. Siempre ha sido así. Por lo que toca esperar. También hay que decir que las épocas de mayor crisis madridista son las más divertidas.
No, Florentino primero tirará de Low y, tras el mundial, Scaloni o Pochettino.
Pese a ser un pipero de los 70 ha llevado al club a 6 Champions en 12 años. Que oye, ni tan mal… Al final hay grandes contradicciones. Floper no tenía ni idea, pero durante su mandato dejó que se fichase a Kroos, Modric, Casemiro, Bale, Benzema… Pues para no tener ni idea, atinó bastante.
Y si entonces no tenía ni idea y es que le hicieron los fichajes, ahora entiendo que la lógica es la misma.
Mirad, es todo infinitamente más sencillo. Nosotros miramos el Real Madrid a través de una lupa especial y pensamos que estos ciclos de mal juego y malos resultados son anomalías, frutos de la mala gestión. La realidad es que los ciclos los tienen absolutamente todos los clubes de élite. Y muchos más pronunciados.
Ahora mismo venidos de 1 año y medio después de la última Champions. Sï, también de potra…Y el equipo está en proceso de construcción. No es que Floper se haya vuelto más patán o más viejo, que también, es que el proyecto actual necesita tiempo.
¿Cuanto tardamos en ganar una Champion desde que fichamos a Alonso, Cristiano, Benzema, Kaká? Desde el 2009 al 2014, 5 años ¿Cuántos jugadores claves llegaron despúes? A bote pronto Bale, Modric y Kroos.
Con una base de jugadores acojonante, todavía tuvimos que esperar 5 años hasta la primera Champions. Llevamos 1 y medio…Y ni de coña tenemos esa base de jugadores. Y nos faltan esas 3 piezas maestras y varias más.
Disfrutad con calma
No digo que no. Pero para tener una visión económica con un plan, que se ve a largo plazo, con una serie de directrices claras, luego en la visión deportiva no es así. No se puede tener todo, está claro.
Pero ni se ha tenido nunca un modelo de juego, ni una política de cantera definida, ni una disciplina interna demasiado marcada. Por poner un ejemplo, el Bayern Munich. Es un equipo de un potencial económico mucho menor que el nuestro. Y con menos éxitos deportivos, vale. Pero se ve una cierta coherencia , al menos desde fuera. Quizá ha faltado un poco de ese rigor, esas formas que no se pueden perder jamás. El ejemplo del desplante de Vini a Alonso en el Clásico. No creo que en el Bayern lo hubiesen permitido sin una sanción al jugador. Cosas así que fomentan el trabajo y el orden.
Que como he dicho antes, todo no se puede tener. Pero en una época donde todas nuestras carencias no son compensadas por jugadores estratosféricos, quizá es el momento de intentar pulir esos errores.
Sobre todo si ya no se puede tener a los mejores porque los clubes ingleses y clubes-estados tienen más dinero que nosotros, hay que apretar mucho más en todas las facetas de la gestión del club.
Y no me vale esto de ‘no se puede ganar siempre’. Llevamos una nadaplete ya, que ya es demasiado teniendo en cuenta el contexto más que favorable que teníamos.