https://youtu.be/8byEQPkrt98
Rappol
Solía decir Jordan B. Peterson, antes de pasar la mala racha esa que ha pasado, que uno debe compararse no con otros, sino con cómo era uno mismo antes. Y en este punto, el Madrid mostró las carencias que nos esperábamos, capitaneadas por Escombro Físico y El Gordo (serie 14, vendida íntegramente en la administración de loterías de Valdebebas). La alineación y los primeros lances lo dejaron claro, y aun teniendo que marcar un solo gol después de que Grimo adelantara a los ingleses —el mismo sologol que necesitábamos de inicio para igualar la semifinal—, veía uno las velocidades y los aspavientos físicos que hacían unos y otros, y las medias negras nos ponían en el rol de las putitas que van a ser chuleadas en un College Fuck Festival.
Con todo, no nos hicieron un CCBC (Classic Champions Bondage Culerdo; este comentario no lo aprueba Peterson), pero fue suficiente ver pasar los minutos para ir aprendiendo chino sobre la marcha, con un poco de acento londinense, y darse cuenta de que físicamente para estos jugadores nuestros, cualquier tiempo pasado fue mejor. El magnífico planteamiento de Truchel, la edad y estado físico de sus futbolistas y la segura amplitud de su banquillo nos dejaban las pocas opciones que pudimos ver. Porque hasta para recibir a puerta gayola como Padilla después de Zaragoza, hay que estar bien preparao, como para heredar una corona española.
Y en fin, los munitis fueron pasando y la despedida de esta gran generación de peloteros que tanta gloria ha dado al Real Madrid pasó sin demasiadas vergüenzas al aire.
Llevaban medias negras, cuando los vi marcharse. Llevaban medias negras, y pedí un vaso de sangre nueva.
Hala Madrid, hijosdeputa.
MadridSXXI
La cosa no daba más de sí. En la ida se vio superioridad, pero ayer ya fue un clamor. No tuvimos opciones nunca. Ganaron todos los duelos, hicieron una presión los 90 minutos asfixiante y es que no pisamos los tres cuartos prácticamente nunca.
Llevaban tres marchas más. Robaban y salían en tromba, mientras nosotros arrastrábamos nuestros pesados culos detrás de los blues. No sé si es forma física, que hay mucho jugador mayor en la plantilla, o todo un poco. Los jugadores del Chelsea no es que sean deslumbrantes uno por uno, pero sí son un grupo solvente. Kanté, Bridge o Pulisic son buenísimos jugadores, pero no megaestrellas. Sin embargo en una forma física superior y ejecutando buenas contras están muy por encima de nuestras posibilidades actuales.
Pasó como anteayer en baloncesto. La plantilla es la que es, y no nos da para dar la campanada. Se ha competido hasta el final, se ha llegado muy lejos, pero ese punto top, de competir tanto como el que más, ya no lo tenemos. Tocará una renovación en algunos puestos, y quizá una preparación física diferente, porque ya no estamos en la superélite de este deporte.
A ver si al menos la Liga cae con un poco de suerte.
Pablo
Ya se sabía que ayer iba a ser un partido difícil, difícilismo, de apretar mucho el culo, de sufrir mucho, de aguantar mucho el inevitable vendaval del Chelsea, un equipo muy bien ordenadito, muy rocoso, con mucho músculo, con mucha presión alta, precisamente el tipo de equipo que más disgustos nos ha provocado este año. Se nota claramente que Tuchel ha hecho un gran trabajo con este Chelsea, y eso que no lleva ni medio año en Londres.
Lo que no entendí fue el esquema con el que salió el Brujo única y exclusivamente para hacer encajar a Hazard, tal y como tampoco entendí que Hazard, luego de tantos meses de lesión en lesión, jugara 89 minutazos como si nada. Aunque siendo justos, excepto por una ruleta totalmente inútil, no se vio a la foca belga en la cancha, por lo que se puede decir, igualmente, que es como si no hubiera jugado.
Hubiera sido mejor meter a Odriozola por Hazard, directamente, en vez de seguir con más inventos y experimentos raros para hacer encajar a la foca a cualquier precio. Si había un partido donde existía alguna posibilidad de que Hazard hiciera algo, era ayer, por ley del ex. Pero por lo visto ni así hubo oportunidad de que Hazard hiciera un triste tiro a puerta. Definitivamente, podemos darle por perdido. Lo mejor sería ver qué club estaría dispuesto a cargar con el fardo belga aunque sea regalándolo.
La defensa del Chelsea, como decíamos, estuvo imperial, muy bien plantada, cortando perfectamente cualquier jugada blanca, presionando arriba, es por ellos -y por Kanté- que hoy el Chelsea está, merecidamente, en la final de Constantinopla. No obstante, sus delanteros son demasiado fallones para la élite. Falla Vinicius una de las jugadas que tuvo el Chelsea, y las risas se oirían por años. Si el Chelsea llega a jugar ayer con un delantero de verdad, nos mete cuatro como mínimo.
Partidazo de Courtois, verdadero héroe de este partido, él sí cumplió la ley del ex, amargó al Chelsea y nos permitió llegar aún vivos y con posibilidades al minuto 80. Hoy sí que podemos perdonarle sus… travesuras con el sexo opuesto.
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– Chelshit: 2
– Real Mabrip: 0






