Sí, bueno, ¿no? El Madrid jugó el derbi mal, incluso muy mal. Da penica que en un partido de máxima exigencia, donde tiramos hasta de un Benzema con la pata colgando, el Laleti, ese equipo con fama alérgico al balón, nos bailara con relativa facilidad durante casi todo el encuentro. Sería fascinante hacerle una entrevista a Zipayo en la cual contara su opinión sobre por qué no funciona el equipo, y qué o quién necesita para remediarlo, con nombres concretos: «pues mira, me hacen falta Pogba, Mbappé y Carroño IV, y haces así y así y gol. El fútbol es fásil, ¿saes?» Obviamente, no veremos algo así nunca, y nuestro desconcierto continuará; pero lo cierto es que en la primera parte nos mearon a placer, con una orina anaranjada, albuminosa, humeante… pssss… parecía un vídeo fetichista aquello. Finalmente Suárez nos fusiló, y desde ahí empezaron las buenas noticias para el Madrid, porque francamente era un partido para 2-0 o 3-0.
«¿Y el panal?», dirán muchos. Bueno, el tema me da algo de pereza, pero me mojaré una vez más. Como sabéis, este curso se intentó eliminar la ambigüedad en la regla de la mano, pero se implementó de forma tan desastrosa que ahora hay aún más ambigüedad, y se han pitado cosas realmente surrealistas. Tanto es así que la última nota de International Board, emitida hace apenas dos días, ha tenido que aclarar: «Dado que la interpretación de las infracciones por mano no siempre ha sido coherente debido a aplicaciones incorrectas de la regla, los miembros de la IFAB confirmaron que no es infracción todo toque de balón con la mano/brazo de un jugador». Centrándonos en la jugada de ayer, la regla dice lo siguiente: «Se considera que un jugador ha agrandado su cuerpo de forma antinatural cuando la posición de su mano/brazo no es consecuencia o puede justificarse por su movimiento corporal para esa situación específica. Al tener su mano/brazo en dicha posición, el jugador corre el riesgo de que su mano/brazo sea golpeado por el balón y sea sancionado». Parece una norma pensada para casos donde el jugador defiende un chutazo rival y ladinamente aparta un poco el brazo para interceptarlo; ahí la extremidad sí está «agrandando el cuerpo antinaturalmente». ¿Pero pedir penalti por lo que hizo Felipe ayer? Me parece una burla: no hay agrandamiento del cuerpo, ni movimiento extraño, ni postura antinatural ni nada similar. Es una acción que ha sido legal durante 90 y pico años y que, a tenor del texto de la regla, sigue siéndolo. ¿Que esta temporada se han pitado penaltis en jugadas análogas? Pues muy mal pitados, y es uno de los motivos por los que el fútbol es cada vez más aleatorio, frustrante e infumable.
Luego ya está el tema de si Hernández² piensa que es penalti y no nos los da deliberadamente. Sinceramente, yo no sé si en la intimidad es más culerdo que Gaspart, pero me la suda; cada vez que se pita un «penalti» de esos es un atentado al fútbol, al sentido común y a la inteligencia, y personalmente estoy agradecido qde que no empatáramos así tras un primer tiempo tan calamitoso; los balazos no se curan con tiritas. Por supuesto, cada uno puede pensar que esa supuesta regla es maravillosa, o que sólo está bien cuando favorece al Madrid, pero ojo, que aquí tiene toda la razón Tío Uncas: si lo de Felipe es penalti, esta otra jugada de Ramos que nos quisieron endilgar lo es aún más.
Dicen los entendidos que en el segundo tiempo el Madrit no fue inferior a su rival. Yo, la verdad, más bien vi que nos seguían fockando, que Llorente nos hizo varios hijos y que Curtuá no había tenido tanto trabajo desde que concidieron la final nacional del LOL y la última gala de HMYV. Pero al menos sacamos algunas conclusiones útiles: Loldrygo tendrá gol, pero no puede jugar jamás de interior (menos regate que Echenique), y Ausencio es el hilo musical del fúrbol: de vez en cuando suena algún temazo, pero el 80% es música de ascensor. Sin embargo, esos mismos entendidos dicen que Pelocoño siempre se caga cuando va ganando, e incluso Culé Calvo predijo en Fans que iríamos teniendo oportunidades. Y las tuvimos, sí, aunque fuera con mucho trabajo. Entró Vini, que es el mismísimo Urkel, pero al igual que el propio Steve, con intención o sin ella consigue liarla, que es de lo que se trata. Con esto y los pulmones de Valverde llegó una ocasión franca de Benzema (parada fácil para un bien colocado Oblak) y el jugadón del gol entre Casemiro y el propio gabacho, testimonio de que este equipo, con sus muchísimas limitaciones, aún conserva algunos gramos de dignidad y pelotas. Hubo una falta para ganar que Modric ejecutó con lo que algunos han llamado «tres deditos», pero a mí no me pareció mal, puesto que me estaba temiendo un pase marica al área. Lástima que no entrara, pero es bueno intentar cosas distintas.
Poclusiones: el que sea homosexual profundo estará sufriendo porque «el Barcas va a ganar la Liga» (asumiendo, por supuesto, que vamos a perder el clásico); el forofo seguirá dando vueltas a lo del penal y reclamando un juicio en la Haya; y el que no se haya entregado a la Yshteria verá que, a pesar de los pesares, quedan 36 puntos en juego y que el Paleti tiene salidas tan simpáticas como Cerdilla, Bilbao y Barcelona. Así pues, la cuestión no es que harán los putos indios y culés (la misma mierda es), sino si seremos capaces de aprovechar sus errores, una vez recuperemos a dos o tres jornaleros blancos.
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– Aviación: 1 (Suárez)
– Madrit: 1 (Benzema)





