Celeeeebrities – Hoy: Florentino Pérez. (¡Ahí va, qué chorrazo!)

Que el presidente del Real Madrid convoque de urgencia a la prensa es comprensible dada la caótica situación que atraviesa el club, tras destrozar en tiempo récord el proyecto deportivo más ilusionante de los últimos años, quedarse sin títulos por segundo curso consecutivo y proyectar una imagen de absoluta discordia y división interna. Así pues, el señor Pérez se presentó ante los medios para abordar… ninguno de esos temas. Como siempre, lo que importaba era ÉL: habían hablado de ÉL, y ÉL no iba a permitir tal cosa, especialmente que se insinuara lo impensable: ¡¡que ÉL iba a dejar de existir!!

Lo que le importa al presidente

Salió el anciano presidente del Real Madrid en colitario, provisto de un móvil y una carpeta; trasteando con el aparato, era incapaz de encontrar la noticia que le había indignado. Tras una agónica búsqueda, dio con ella: «¡Dicen que estoy cansado! ¡Y que tengo cáncer!» Empezaban a quedar claros los «temas urgentes» que había que aclarar. ¿Crisis deportiva? Aquí no hay de eso, y por si quedan dudas, FP dio los datos que convencerán al mongo-merengue tuitero medio: «yoheganaomuchostítulos, unos señores honradísmos de Dubai me han dao el premio al mejor presidente de la historia (aunque me da vergüenza decirloí), tenemos la plantilla más cara según Transfermarkt…» Argumentos de peso, aunque yo eché de menos los seguidores en instagram y la suma de los puntos de los jugadores blancos en el FIFA (o como carajos se llame ahora).

¿La voladura del enésimo proyecto deportivo porque el entrenador no le entraba por el ojillo al saludable y octogenario presidente del Real Madrid? ¿El entregar de nuevo el club a estrellitas malcriadas con el CI justo para patear un balón sin hacérselo encima? «No, aquí no trabajamos eso, estamos para hablar de cosas importantes, como un periodista aleatorio de ABC. Y hablando de eso, voy a dar una exlusiva mundial: ¡¡cancelo mi suscripción!!» No, no era un sketch: el tipo estaba sacando pecho por desuscribirse de un periódico de papel. En 2026.

Había otros temas importantes a ventilar: su gran lucha en lo que le queda de vida será que los niños de África vean el fútbol gratis: resulta crucial que antes de subirse al Open Arms a los 16 años para violar a las nietas de Flópor tengan clara la diferencia entre el Tottenham, el Milan y el Bayern; es lo menos que podemos hacer por civilizar a esos chavales. ¿La economía? Como un cobete, igual que la española. El lúcido y enérgico presidente explicó por qué el estadio no ha costado 1.200 millones, en lugar de los 600 presupuestados: resulta que el hipogeo y los arreglos interiores… ¡¡se proyectaron después!! ¡Y además eso se explica en las memorias anuales! Por tanto, si no entendí mal al jovencísimo prócer, eso significa que los 700 millones adicionales de deuda no habrá que pagarlos; porque, ya sabes, al añadirse después no tienen NADA que ver con la reforma del estadio.

Y al hilo de esto… ¿la insonorización que permitiría reanudar los conciertos que supondrían ríos de oro y plata para el Madrid? No la mencionó, pero Bacterio Technologies se encuentra trabajando día y noche en el tema, calculan tenerlo resuelto para cuando Vini gane el Balón de Oro. ¿El céspet? Va a ser una perfecta alfombra cuando vuelvan los muchachotes de la NFL como Bienvenido Mr. Marshall. Lástima que el presi no tuviera tiempo de abordar estas cuestiones mientras se ocupaba (repetidamente) de asuntos de rabiosa actualidad como José María García, los muertos que votaban a Mendoza o el sueldo de Roberto Carlos. También sacó a colación al oscuro grupúsculo «movimiento ámbar», los jirones de ultras sur, cuyo único sueño es reinstaurar al grupo neonazi en el fondo del estadio antes de morirse de viejos. Curioso que el vital presidente del Madrid aludiera a ellos varias veces, pero ni una sola a la la Grada Fans, quien fue crucial para expulsar a los delincuentes e implantar un nuevo modelo de animación. Como buen tirano, don Flo piensa mucho más en sus enemigos que en los vasallos fieles.

La solución

Por suerte esos problemas, tanto los mencionados como los obviados, tienen una feliz y exacta solución: que el Ser Superior siga en la poltrona (al menos) cuatro años más. Aunque en la última reelección se pensaba que completar otro mandato sería excesivo, y que lo más sabio sería preparar una transición al llegar al ecuador del mismo, Flo piensa que puede aguantar sin problema hasta los 83, pues al fin y al cabo sólo lleva 26 años (como repitió un gritón de veces); ¡qué menos que alcanzar esa cifra redonda de los 30!

Las elecciones serán limpias y abiertas como siempre, con unas condiciones que pueden cumplir aproximadamente cinco personas en todo el planeta. Se atisba una competición noble que ganará el candidato más capacitado entre esas múltiples opciones, sin que el socio se vea obligado a elegir entre Guatemala y Guatepeor. Pero seamos sinceros, hay un claro favorito: al igual que Hugo Chávez y Putin, Don Flo es una máquina de ganar elecciones. Y después de eso, ¿quién podrá toserle? ¿Alguien tendrá el descaro, la osadía, el irrespeto de decir que un soberbio pasado de rosca incapaz de poner en cintura a una banda de niñatos multimillonarios, o de imbuir de algún tipo de autoridad al entrenador? Esperemos que nadie perpetre tal acto de antimadridismo. Al fin y al cabo, las peleas entre jugadores son normales, ocurren todos los años, con hospitalizaciones y todo. Lo grave no es que ocurra, sino que alguien lo cuente, que traicione al don.

La horda lerda

Aunque parezca mentira, la perorata del agotado dirigente galvanizó a lo más granado del peloterismo vikingo, desde el mismísimo chambelán Bengoechea al atildado «Profesor Secundario», pasando, cómo no, por el simpar Cocoliso, el gordicalvo más servil a uno y otro lado del Manzanares. «¡Ha vuelto el Florentino de los audios!», claman, creyendo alucinadamente que escucharon al Pérez de hace 15 años y no al languideciente señor que buscaba en vano el recorte correcto en una carpeta repleta de papelotes. La realidad era más cruda: un presidente que no tuvo cojones para salirse de la final de Copa, pero que cambia el ABC por La Razón. Ni un solo error reconocido, ni una solución más allá de perpetuarse en el poder, mintiendo con absoluto descaro sobre su abortada asociación con el Barça, alegando que «en aquel entonces no sabían lo más grave de Negreira». Hay que ser muy blandito, muy poco hombre y muy sinsustancia para que el esperpento de ayer te produzca cualquier reacción distinta a una risita irónica o resignada. Si Joaquín Reyes hubiera recibido el encargo de hacer el «Celebrities» de Florentino, le habría bastado con estudiar el vídeo detenidamente, sin cambiar un gesto ni una coma. El anciano y trasnochado presidente del Real Madrid no tiene quién le diga no, ni entre sus empleados directos ni entre los que se arrastran a diario bajo la guisa de «divulgadores». El Madrid necesitará un milagro si tiene que depender del valor y la inteligencia de semejante compañía.

Nacidos para la hecatombe: el Arte del Nadaplete

Por Rappol

Es por todos conocida la famosa fórmula que Florentino Pérez solía emplear, con ciertas variantes, para presentar fichajes estratégicos formalizados durante sus mandatos como presidente del Real Madrid. Ya saben… fulano «ha nacido para jugar en el Real Madrid», mengano «estaba destinado a…», etc… Incluso puede que haya presentado a alguno de los que llevan dos años perfeccionado el —siempre poco agradecido por la plebe, pero «arte», al fin y al cabo— Arte del Nadaplete.

El Arte del Nadaplete no es un arte destinado a ser alcanzado, aprehendido y elevado a sus diferentes expresiones futbolísticas por jugadores que no tengan talento. Tampoco por entrenadores que tampoco lo tengan. Ni por presidentes que tampoco lo tengan. Porque es un arte destinado a rufianes con talento. «Cualquiera puede ser un rufián», podrá argumentarse. «No se necesita talento para ser un rufián», quizá… ¡Será por Rufianes!… Pero cuando se tiene talento para el fútbol, y se ha demostrado en más de una ocasión; convertirse en un rufián exige tal perfeccionamiento de la estulticia, la molicie, la indolencia, la ridiculez, la pereza, la insustancialidad y el querer hacer mejor el mono que los propios monos, que aparecen diferencias notables en cuanto al valor de la ejecución artística y sentido universal que ésta puede llegar a mostrar y demostrar. Es por ello que no es lo mismo un nadaplete perpetrado por un club supuestamente puntero, que un nadaplete como el que ha vuelto a exponer y culminar el Real Madrid esta temporada; este Real Madrid plagado de rufianes que se han olvidado de su talento.

Seré claro: estos hijos de puta no sé para qué habrán nacido. A mí se me antoja a esta hora que han nacido para la hecatombe del club. Porque la transición creo que la han dejado despatarrada, inconsciente y con los muslos chorreando sangre en una gasolinera de carretera secundaria. En el juicio, por tanto, tendrán que demostrar su inocencia; puesto que hay sobradas pruebas que los incriminan: pruebas que retratan a todos los estamentos del club, dentro y fuera del campo. Esta excelsitud en el nadaplete, esta mierda rutilante, este bochorno que no tiene ni que explicártelo el imbécil de Roberto Brasero, no tiene uno, dos, tres, cinco, siete, nueve ni once culpables… Tiene muchos culpables.

Como en fútbol no se puede echar la culpa a la pelota —la pelota siempre es inocente—, habrá que empezar, en serio y de una vez, a exigir responsabilidades; reconocer errores de manera pública y dejar de pretender que la mujer del César no es la chavala que va a salir mañana en lo que antes eran las páginas de sucesos de los periódicos, y ahora es el titular para retrasados mentales de cualquier «clickbait» de prensa digital deportiva. Porque sí. Es la mujer del César la que agoniza en un retrete de mala muerte. La habéis maltratado y os la habéis follado, rufianes, por todos los agujeros. Porque esto no es el Ministerio de Igualdad, ni el Gobierno de la Comunidad de Madrid, ni el Gobierno de España… Esto es El Puto Real Madrid, hijos. Y en el momento en que eso se os olvide, en el momento en que la verdad y la historia se nos olviden, la hecatombe está servida.

https://www.youtube.com/watch?v=aAdAJEU8_E0

¿El partido? En fin… El partido fue el de un equipo al que ya se le acabaron las excusas y, sobre todo, los objetivos a nivel de club; agotados más allá de la fe en alguna clase de misterio, tropo, idea, destello o paja que busca la simple descarga de dopamina. Un partido fantasma, una recreación ejecutada por una IA mala y con malas instrucciones. Un cocido peor que postmodernista… La pandilla de Glanton dejándose arrancar la cabellera por un hatajo de indios desarrapados, sin pinturas… pero bien peinados y volviendo a hacernos el truco del caballo desbocado… Acojonante. Era como si los de blanco dijeran aquello de que me puedes matar porque ya estoy muerto y no me importa… Nenes malcriados de los cojones: «hoy es un buen día para morir» significa otra cosa.

Para morir, en fútbol, la primera regla del club debería ser que no hay que dejarse matar. Y si no lo entendéis, a estudiar, a trabajar, y a volver a aprender de nuevo lo que significan tantas palabras cuyo significado ignoráis o, seguramente, habéis decidido olvidar incluso en vuestras lenguas maternas. «¡Di ‘qué’ una vez más! ¡Di ‘qué’ una vez más, te reto, te desafío dos veces, cabrón, dilo una maldita vez más!» ¿Que no puedes? ¿Que no sabes? ¿Que no quieres aprender? ¿Que no estás dispuesto a sufrir?… Entonces, vete del puto Real Madrid, maldito rufián con talento.

El puto Real Madrid hace unos nadapletes que son Arte. Nadie puede hacer estos nadapletes. Por tanto, lo que se merece es una hecatombe en condiciones, no esta hecatombe de pacotilla. Y para esta hecatombe, para poder alcanzar las proporciones cósmicas que el Real Madrid merece cuando se trata de hecatombes… el único hombre en el mundo capacitado es José Mário dos Santos Mourinho Félix. Con estajanovismo y lo que le dejéis alrededor. José Mário dos Santos Mourinho Félix. Porque hoy es un buen día para morir.

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– FC Negreirona: 2
– Real Madrí: 0

Sí, bueno, ¿no?

La situación del Madrid es sin duda alguna de gran auge. Por resumir someramente:

– El equipo está fuera de todo, teniendo pendiente la visita al Spotigay Stadium, donde un Barcelona virtualmente campeón por suerte no querrá hacer sangre de su enemigo más odiado.

– En fechas recientes Rudiger le pegó una galleta a Carreras, presumiblemente por la vida disipada del segundo.

– Continuando la saga, ayer Chuameni y Valpierde se cogieron a hostias, resultando el uruguayo trasladado al hospital con un traumatismo craneoencefálico.

– El jugador franquicia de fue de vacaciones con su putita, regresó y al ver la rocambolesca situación del equipo/club salió del entrenamiento riendo a carcajada limpia.

– El banquillo del Madrí se ofrece a cualquier entrenador con cierta tendencia sadomasoquista y que no dé especial importancia a trabajar con seriedad e independencia.

– La lista de bajas del equipo va pareciéndose a la de la batalla del Somme.

– Ha surgido el rumor de que Flópor está poco menos que terminal.

Si a esto le unimos que 1.200 millones después el céspet del estadio sigue siendo una mierda, que la prometida insonorización ni está ni se la espera, y que lo mismo ocurre con la iluminación exterior que iba a solucionar el birrioso aspecto nocturno del estadio (repetimos, 1.200 millones de inversión), podemos decir que todo va miel sobre ojetes.

¿Pero qué significa lo descrito a medio plazo? ¿Estamos más jodidos que en veces anteriores? ¿Ha llegado definitivamente EL HUNDIMIENTO DEL TITANIC BLANCO? Vamos a analizarlo punto por punto:

Renovación de la plantilla: Estaba claro que, tras la segunda edad dorada madridista (con esa edad de plata que suponen la Séptima, la Octava y la Novena), sustituir a todos los mitos que la protagonizaron iba a ser complicado, y tampoco creo que se haya hecho tan mal: se intentó aprovechar el mercado y se trajeron elementos muy valiosos, mientras que otros han naufragado por ese factor azaroso que siempre tienen los fichajes. La gran apuesta fue Mbappé (un proceso de más de cinco años años), y muchos dirán que ha sido el gran patinazo, a lo que Flo repondrá que, sin los recursos financieros de los clubes-Estado, es imposible que el club compita económicamente si no tiene en su plantilla una de estas estrellas globales. Y es un argumento de peso, ojo.

Respecto a si el moreno es tóxico o no tóxico, si sabe desmarcarse, si se niega a hacer la presión… Como todos los jugadores ofensivos, este piensa que cuanto más se canse defendiendo, peor será haciendo su trabajo principal, que es definir. Hay varias preguntas interesantes y de difícil respuesta: ¿es imposible hacerlo defender, o no ha encontrado al entrenador que le seduzca para hacerlo? ¿Puede hacerse un sistema que lo libere de esa obligación? Los recientes éxitos de Luis Enrique parecen dejar en evidencia al jugador, pese a sus grandes números goleadores, peeero creo que el caso Mbappé es más defendible de lo que parece. Además, su traspaso es quimérico salvo muy improbable operación sideral interclubes.

Vinicius: Este sí que lo tengo más atravesao, como a todos los negros multimillonarios que se sienten víctimas de nosequepollas. Por supuesto que al nibro este lo han machacado moralmente desde su llegada, pero cuando tienes ese tipo de «Fuck you money» deberías sobreponerte a las provocaciones de una horda de gañanes. En principio es venta clara por bajada de rendimiento y mentalidad, pero… parece que tenemos Kunta para rato.

Valpierde: Es extremadamente fácil meterse con él ahora que se le ha ido (nuevamente) la pinza, pero recordemos que hace poquito más de un mes, cuando le cascó tres goles al Shitty en 45 minutos, el consenso es que estaba en el mejor momento de su carrera. Yo no sé si el tipo está loco, si es un macarra como dice Angulo (pasando facturitas), si su mujer era puta como se rumorea o si tiene huevos (él), pero creo que estas cuestiones debería valorarlas el próximo entrenador, y por eso es necesario escoger al mismo con urgencia, porque tiene que inventarse un plan semicreíble cuanto antes. Y hablando de eso…

Entrenador: Aquí sí, todo está en el debe de Flo y sus legendarios «pellizcos de monja» a entrenadores que ficha con pereza y sin convicción, por sospechar que no mimarán suficiente a sus niños. Lo de Xabi Slownso puede ser la peor gestión del banquillo en toda la historia del club, quemando a un técnico prometedor sin un solo motivo de peso. Si algún día le preguntan a Flo por ello, responderá con su voz de curilla: «Vamos a ver, es que el banquillo del Madrid es muy difícil». El resultado en un asiento convertido más que nunca en silla eléctrica, de la cual todo entrenador serio quiere estar lo más alejado posible. El retorno de MAU sólo despierta esperanza por su condición de ángel del caos, de juez Roy Hodge ansioso por ahorcar a un desgraciado más o un Sargento Highway por chafar un último par de huevos. Desde luego es una de las pocas posibilidades de LOL para una temporada que de otro modo se presenta un tanto sombría.

Presidencia: Florentino, que tanto nos ha dao, ha ido cultivando con los años una creciente antipatía fruto de su «mal disimulada soberbia y de un plan estratégico a largo cuyos resultados son, por decirlo caritativamente, cuestionables: toda la columna vertebral Estadio-Mbappé-Superliga-Farsita Fuerte ha fallado casi íntegramente, resultando en el pandemonio actual. Y lo peor es que casi ninguno de esos factores han sido accidentes: vale que el rendimiento de un fichaje siempre es una incógnita, pero el «Estadio recauchutado en Castellana por cojones», y por extensión el plan «Rockódromo en Zona Residencial», son decisiones absolutamente deliberadas y presidenciales, todas rematadas por el hipogeo, un método para no dañar el césped que lo ha dejado en su peor estado desde que se inventaron los sistemas de drenación modernos.

¿Y la sucesión…?

Aquí sí que estamos funcionado al estilo de una dictadura clásica, haciendo como que el líder va estar vivo o lúcido para siempre. ¿Por qué? Porque hablar de una sucesión abiertamente le ofendería… En cualquier caso, hay dos posibles escenarios: elecciones, en las cuales muy probablemente saldría elegido una mezcla de pipero y arribista, y el modelo alemán que quieren medio imponer, el cual por descarte sería mejor. Pero a diferencia de otros, yo no tengo prisa porque el anciano y trasnochado presidente del Real Madrid dimita (aunque se lo merezca), por el simple motivo de que es casi el único factor de estabilidad que le queda al club. Si por el motivo que sea no puede seguir, eso sí que se convertirá en maricón el último.

Por cierto… ¿arreglaría la temporada ganar la Final Ford con el aceitoso Escarolo?

Por supuesto que sí. En el deporte, ganar lo arregla (casi) todo.

Apañol

Captain Ryder

Dos preguntas para los fansistas,

1- Alguien ha visto algo en Mastantuono que a mí se me haya escapado y que justifique el abono, no de 63, de 20 millones siquiera?

2- A qué obedece la renovación de Brahim? Hay cuestiones en el fútbol, como acuerdos con representantes, que la justifiquen? No sé, jugador intrascendente, que lleva dos años horrorosos, que no sirve como microondas cuando el partido va mal y que estaba más que amortizado.

Redeus

Vinicius está lejos de ser el Raúl decadente.

Estos partidos precisamente con todo perdido es donde los jugadores se borran más de lo que han hecho ya y el hundimiento puede ser épico.

Por lo mismo, es muy diferente acabar la temporada ganando en el Camo Nou que llevarse media docena de goles.

Si, es a Cibeles. Porque para salir de esto primero hay que delimitar el problema.

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– Apañol: 0
– Madrí: 2 (Toby)