Humillación bestial en el «Campo de la cerámica», donde sólo faltaba el careto acartonado de la Preysler proyectado sobre el estadio para redondear la atmósfera decadente y chillona. Obviamente, perder contra el Picharreal, un equipo entrenado por un tipo que lleva dos años destruido moral y psicológicamente, se debe a una combinación de motivos diversos, entre los cuales destacaría los siguientes:
– Falta de huevos.
– Ausencia de gónadas.
– Mariconería terminal.
– Desinterés.
– Abulia.
– Caradura.
– Codicia.
Estos y otros rasgos adornan a los negratas que hoy día ensucian la antiguamente gloriosa camiseta blanca, arrastrando por el lodo de la España profunda a un equipo tan desnaturalizado que ya no tiene ni españoles. Bienvenidos, Lavapiés Globe Trotters: ¡¡habéis heredado esta mierda de mundo!!
Pero tranquilos, no hay deshonor que no se pueda lavar entre hombres: simplemente hay que pagar con la vida. Todo muy aseado, muy militar (por supuesto): un muro recién encalado para que destaquen bien los negratas (puede ser el de padre Damián), un pelotón de legionarios con pulso firme, armas bien engrasadas, un puñado de munición, y todo el asunto puede ventilarse en cuestión de minutos, retransmitiendo el evento por Real Madrid TV.
¿Barbarie, dicen algunos? No, señores: HONOR, DIGNIDAD, VIRILIDAD. Lo que no se demuestra en el campo, bien puede aflorar en los momentos finales, cayendo ante el mundo como un hombre y un madridista (aunque seas negro, cani o un puto gordo como Hazard). Además, después de pasar por el paredón a toda la plantilla, se podría hacer lo que más le gusta a Flópor: fichar.
No sólo por estos motivos, pero principalmente por ellos, QUE ASÍ SE ESCRIBA Y ASÍ SE HAGA.
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– Villarural: 2
– Real Mandril: 1 (Benzemalo)
