– Andan algunos aficionados muy maricas preocupados porque Fulano, Mengano y Zutano son posibles baja para el partido del martes contra los hijos de Utah del PSG. Yo insto al pueblo a la tranquilidad, porque nuestros bastardillos estarán en el campo y rendirán razonablemente. ¿Cómo? Pues como hacen todos los clubes modernos: poniéndoles unas inyecciones de caballo para que jueguen lesionados pero sin notar el dolor. Todo esto va pasando factura con el tiempo, claro, y el resultado se ve en jugadores como Ramos, cojo a los 34 años, pero eso ya no será problema nuestro. Los clubes pagan un montón de millones a tipos que apenas saben leer seguido, y lo menos que puede esperarse de estos empleados es que se dejen explotar como ganado que son. Además es imposible perder con esos hijos de camella parisienses, qué coño.
– «Antier» el Putalona presentaba al mundo un espectacular acuerdo de patrocinio con Spotigay que les permitiría fichar a Jalán, Salah, De Bruyne e incluso a Karembeu recuperado al estilo Alves. No obstante, poco después llegó el Tío Paco con sus conocidas rebajas y se fue conociendo la cruda verdad, que es un poco como la de sus fichajes pero al revés: si al traerse a Cutriño o Dembelé los contratos incluían variables tan fáciles de cumplir que eran sobreprecios encubiertos, las de Spotigay son tan irrealistas como ganar el triplete, quedándose la cifra base en un unos magros 57,5 millones, casi 40 kilos menos que los anunciados inicialmente. ¡Magos de la comunicación! A esto habrá que añadir 5 kilos si le cambian el nombre al estadio, duro golpe el orgullo para la siempre ñoña masa social culera. En fin, tan chapucero ha sido todo que el CEO Reverter ha salido por patas, tras una larga secuencia de pifias similares marcadas por el cortoplacismo y la falta de austeridad.
Spotigay es una empresa algo repelente, que tras firmar un contrato multimillonario a Joe Rogan está deseando librarse de él para no ser asociada a la herética corriente antivacunas. Sí, ya sé que no lo han largado, pero principalmente por obligación contractual y por el dinero que les genera; leyendo a su CEO está claro que son fieles seguidores de la iglesia covídica. Lo cachondo es que la marca ha empeorado notablemente su imagen entre los meapilitas de todo el mundo, quienes de algún modo la ven como divulgadora de la herejía, lo cual podría tener consecuencias indeseadas para los culeros. Ironía cruel para un club que, pese a sus continuados desfalcos y convertirse en engranaje entusiasta de un régimen seminazi, logró aparentar beatitud ante el mundo estampándose un logo de Unicej. Porque ya no está Mensi, que si no les amanecía midiendo 1,85.
– Se están disputando los Juegos de Invierno y el Mundial de Clubes y no se ha enterado ni el Tato. Realmente existe tal sobrecarga informativa y sensorial que no registramos casi nada; el día que caiga el primer pepino de Putin apenas nos hará cosquilitas. La USA había amenazado con boicotear los juegos de Beijing, ¿pero para qué?, si total la UFC tiene bastante más audiencia. También han salido las nominaciones de los Tóscar, premios hoy día taaan irrelevantes por sus propios pecados. Pese a todo, pude ver de pasada un par de cosas sorprendentes: la categoría de Mejor Película tiene nada menos diez candidatas (¿por qué no treinta?), entre las cuales se incluye… ¡¡la última de James Bond!! ¿Pero qué coj…? También me enteré de que han nominado a un japo a mejor actor (ni cotiza que gana) y que Penélope Cross lleva acumuladas… ¡cuatro nominaciones! Vamos, que como se despiste Meryl Streep la acaba pillando la choni esta. Qué mundo más raro. Me pregunto si en caso de que ganemos la catordécima y la quindécima se llegará a enterar alguien…









