Gran encuesta fanscista 2021


¿Fansista medio?

ATENCIÓN, LURKER:

Tú, que no estás registrado en la página, que jamás comentas, que jamás votas en las encuestas… ESTE es el único momento cada varios años en que se te pide intearactuar. Es importante para que pueda conocer a mi público, gestionar la página y mejorarla. No seas jodidamente vago y dale a los botoncitos, te llevará dos minutos de tu vida y no irán drones de la CIA a ametrallar tu casa.

¿Qué edad tienes?

Ver resultados

Cargando ... Cargando ...

¿Cuánto tiempo llevas visitando la página?

Ver resultados

Cargando ... Cargando ...

¿Con qué frecuencia visitas la página?

Ver resultados

Cargando ... Cargando ...

¿Cuál es tu sexo? (Sólo dos opciones, lo siento)

Ver resultados

Cargando ... Cargando ...

¿Cuál es tu equipo?

Ver resultados

Cargando ... Cargando ...

Te conectas habitualmente desde...

Ver resultados

Cargando ... Cargando ...

¿Cuál es tu estado civil?

Ver resultados

Cargando ... Cargando ...

¿Tienes hijos?

Ver resultados

Cargando ... Cargando ...

¿Tienes mascota/s?

Cargando ... Cargando ...

¿Eres socio del Madrit?

Cargando ... Cargando ...

Opción política

Ver resultados

Cargando ... Cargando ...

Florentaino es...

Ver resultados

Cargando ... Cargando ...

¿Qué modelo te gustaría tras el florentinato?

Ver resultados

Cargando ... Cargando ...

¿Qué modelo de competición internacional prefieres?

Ver resultados

Cargando ... Cargando ...

Que empiece la p*** fiesta

El Madrid arranca la Liga 21-22 con el reto singular de jugar 3 veces de visitante, valiéndose de una plantilla que apenas ha variado respecto a la del curso anterior. Siendo realistas, obtener 4 puntos en esos tres primeros compromisos (Alavés, Levante y Betis) debería ser el objetivo mínimo, y de 5 para arriba estaríamos hablando de un rendimiento más que aceptable. Si tengo que elegir, prefiero cinco puntos y no perder que seis con una derrota; la imbatibilidad es como la integridad del ojete, un importante factor psicológico que hay que mantener el mayor tiempo posible.

Quizá lo más llamativo de este inicio de curso es la ausencia de Martin Odegaard de la lista de inscritos ligueros; haberlo dejado fuera por encima de jugadores como Isco u Odriozola deja muy claras las intenciones del club con él. Aunque se habla constantemente de problemas de actitud del noruego e incluso el club filtra sibilinamente una muy improbable exigencia de titularidad, todo son subterfugios para tapar lo obvio: se trata de un jugador físicamente roto. Su tendinitis rotulinana en la rodilla derecha (dolencia crónica que precisa dos años de reposo absoluto) y la fragilidad de sus tobillos, que lo dejan fuera varias semanas cada vez que reciben un golpe, provocan que no aguante el ritmo de la superélite. Basta con ver el historial de lesiones de su carrera y sus cifras en el Arsenal, donde sin apenas competencia acabó sólo seis partidos de veinte. En otros tiempos quizá el club habría redoblado su apuesta por un jugador en el que puso enormes expectativas, pero a día de hoy una cifra en torno a los 50 millones se antoja como un arreglo perfecto para las tres partes, salvo sorpresa de última hora.

Al «glorioso» Alavés le tengo algo perdida la pista desde tiempos de Mané y Piterman, pero no recuerdo ningún motivo especial para odiarlos ni para lanzar la bomba sobre Mendizozorra. Destacan por una plantilla españolísima, con las únicas adiciones del francés Florian Lejeune y el sueco John Guidetti. A día de hoy sólo tienen inscritos 16 jugadores en la primera plantilla, por lo que, o van a hacer muchos fichajes antes del cierre del mercado, o van a apoyarse mucho en la cantera. El curso pasado esquivaron el descenso por cuatro puntos y les ganamos ambos partidos, incluyendo un 1-4 en su casa, pero claro… Ahora mismo se intuyen pocos jugadores cuyo rendimiento pueda aportar una ventaja inesperada (¿Bale, Hazard…?), pero bueno, esperaremos a que los muchachos la caguen para despotricar.

El Madrid tiene pasta

Una preocupación recurrente del fansismo es que en los próximos años no habrá dinero para llevarse a los jugadores diferenciales del mercado. En parte es cierto, pero realmente se exagera la gravedad del asunto. No puede negarse que en su cojunto la Premier se está distanciando del resto de ligas, ¿pero realmente la situación es tan distinta a otras épocas? La competencia siempre ha sido dura, y en todo caso cada equipo tiene poco más de una veintena de fichas; simplemente no puedes comprar a todos los jugadores del mercado.

Aunque siempre jode que te quiten a los Upamecano de turno, seguimos teniendo la capacidad de atraer estrellas, gracias entre otras cosas a que el dinero no es la única variable: ahí está Alaba, quien tuvo siempre claro cuál sería su club de destino tras salir del Bayern; y precisamente los bávaros son otro ejemplo de que, con la estructura y el proyecto adecuados, puedes captar jugadores con alicientes muy distintos de los que puedan ofrecer el PSG, el City y la mayoría de clubes de la Premier.

Que nuestra capacidad económica se iguale algo con la del resto de clubes europeos no debería quitar el sueño a nadie. Para empezar, porque seguiremos pudiendo hacer un un par de fichajes importantes al año. Y luego porque nos obligará a ser selectivos y a realizar una verdadera labor de ojeo; no hay nada que deteste más que esos fichajes de 20 millones por jugadores totalmente innecesarios porque «se los van a llevar otros». Los dos casos más sangrantes fueron Ceballos (con propinina en el precio para el Betis) y Brahim, futbolistas clarísimamente fichados por capricho, que jamás tuvieron sitio en la plantilla y que sólo sirven para engordar la nómina merengue pese a jugar en otros clubes. Además de los mencionado, con suerte también se dejará de pagar precios de jugador consagrado por adolescentes con todo por demostrar; nuestros dos próximos objetivos tienen ya nombre y apellidos, y aunque su precio es muy elevado, no son precisamente promesas.

Si queréis ver un club arruinado de verdad, mirad a nuestros amics culés, que van a empezar la liga sin inscribir a sus fichajes, y quizá no puedan hacerlo hasta el invierno (aunque sea posible inscribirlos en cualquier momento por estar libres, ¿quién va a comprar a sus descartes con el mercado cerrado?). El muchacho del vídeo que encabeza la entrada es un émulo de MonMonMon, y nos explica con mala croma y buena dicción (aunque, ¡ay!, fallando en los imperativos) la situación actual en Can Barça, y por qué la Superliga no ha sido el motivo de rechazar el acuerdo con CWC. Más bien parece que este era un regalo envenenado, y algo muy feo debe haber visto el Madrid en la operación para denunciar a Tebas por lo penal. El oscense tan supuestamente madridista (risas) es un personaje peculiar y taimado, que hasta ahora ha flotado como un corcho de la mano de su socio preferente, el siniestro Roures. Sin embargo, su antagonismo con Florentino parece estar llevándolo a cometer errores gruesos, y pese a la suficiencia con la que excreta sus tuits tabernarios, puede que su final esté mucho más cerca de lo que parece.

La ilusión sigue intacta

El último ensayo antes de la Liga nos dejó toda una serie de sensaciones tremendas, colosales, bárbaras. A nivel club:

– Jugaron un montón de muchachos, nada menos que 21. ¡La juventud hizo deporte!
– El uniforme azul no es tan hortera como el blanco.

Y en el plano individual:

– Marcelo: Mito, leyenda, institución, reliquia.
– Isco: Más comprometido que nunca, dando su mejor versión. ¡El nuevo líder español que necesitábamos!
– Bale: Una verdadera arma secreta, tiene cinco minutos cojonudos cada partido.
– Vinicius: Aún no se ha visto su nuevo chut secreto, pero al menos no impacta sobre su pierna de apoyo.
– Cojogaard: Cuando se recupere de su lesión crónica tomará confianza y será determinante.
– Ancianotti: Su sistema más famoso era el «árbol del Navidad», y ahora ha desarrollado una versión avanzada de nombre «árbol de Navidad con lucesitas». Su equipo técnico advierte, no obstante, que para verla en todo su esplendor el míster deberá permanecer en el club como mínimo hasta Enero.

En poclusión: ¿Mbappé? Podría ayudar, sí, pero… ¡¡sólo para mejorar lo que ya es una gran base!!

·····

Messi: Adiós y gracias por la pasta

Con la caballerosidad que caracteriza a esta nuestra página, hay que reconocerle a Messi el aplomo de salir ayer a pecho descubierto, sin leer un papelito lleno de pedorradas y lugares comunes; sólo esto ya lo pone por encima del 80% de los jugadores españoles. No es que luego hiciera un discurso churchilliano, pero al menos fue espontáneo y relativamente sincero (claro que soltó que siempre había sido humilde, tras tirarse una década ejerciendo de dictadorzuelo del club). También se abstuvo de soltar la gran trola típica de todo futbolista: que no se iba por la pasta, y después de limpiarse más mocos que lágrimas podría haber terminado ahí y todo habría quedado muy digno, pero, ¡ay!, se pasó de obsequioso y aceptó las preguntas de los periodistas, donde ya empezó a mentir como un bellaco: por ejemplo, asegurando que tras comer con Laporta tenía decidido quedarse, o esquivando la cuestión cuando le plantearon la pregunta más obvia: «si quieres tanto al club, ¿por qué no te has bajado el sueldo hasta que encajara en la masa salarial?» «No se podía, no se podía», aseguraba la pulga nuclear, y hale, a otra cosa. Tampoco es que los juntaletras presentes fueran a apretar mucho las tuercas a un tipo al que acababan de dedicar una ovación tipo Plácido Domingo en sus buenos tiempos.

En fin, actuación suficiente para que los yoyaires de la vida quedaran convencidísimos de que el chico había luchado para quedarse en Barcelona como si le fuera la vida en ello. La cruda realidad tras los aplausos, el drama impostado y el mamoneo es que durante la última década los Messi han exigido sueldos como jamás se vieron en la historia del deporte mientras su club se iba deslizando hacia la quiebra, y que ahora se van a París probablemente sin perder un solo euro. El culé que, emulando a Gaspart, no cena cuando pierde su equipo, ha perdido a su D10s pero le queda consolarse autoconvenciéndose de que la experiencia de este futbolista inconcebiblemente rico (y que aspira a serlo más) es remotamente parecida a la suya.
.

Encuesta Guardiopática

Ver resultados

Cargando ... Cargando ...

Historia de un Yoyalo

Parte 1. Al Soci no se’l pot enganyar

1a. Por qué soy tan inteligente

¿Qué puedo decir, amigos? Cada humano nace con un conjunto de dones y taras con los que debe afrontar la vida. Entre los dones yo recibí el de la lucidez, de cuya bondad algunos dudan, ¡porque cuánto más cómodo y sencillo es vivir en la ignorancia! (Por ejemplo, siendo culerdo messiánico.) Otro factor importante de mi intelecto ha sido la raza, claro: porque, así sea un anatema de la religiosidad laica contemporánea, al igual que ciertas variantes étnicas son más aptas para deportes específicos, otras tienen un CI medio más alto: los chinos y japoneses son los primeros en este indicador (aunque tienen unos micropenes que los acomplejan enormemente), seguidos por los blanquitos, yendo después el resto de razas, que no nombraré explícitamente para no ofender (aunque cabe señalar que algunas tienen un pedazo de cipote para compensar). Cierto es, y nunca lo he ocultado, que poseo una parte de indígena americano (una bisabuela, concretamete), pero eso no me ha supuesto ningún hándicap; antes bien, me ha servido para no tener apenas vello corporal (con lo cual no parezco un puto oso), y quién sabe si para sacudirme parte de la decadencia y la debilidad que aquejan a los europeos genéticamente puros. En fin, que soy listo porque así lo quiso la providencia, y eso me permite VER cosas.

1b. Por qué escribo artículos tan buenos

Mi estilo periodístico tiene una serie de reglas: La primera y más importante: Claridad; si un texto mío no es entendido por alguien poco espabilado, puede que sea culpa suya, pero sobre todo será mía. A este atributo le siguen, en ningún orden particular, amenidad, veracidad, honestidad y cojones. Es por ello que esta página ha alumbrado, a lo largo de los años y los lustros, tantos y tantos artículos enormemente entretenidos y didácticos, no sólo sobre algo tan frívolo como el puto fútbol, sino sobre toda una serie de cuestiones político-sociales-histórico-afectivas que ahora son mucho más ricamente entendidas y discutidas por los distinguidos miembros de este club-bitácora. Y aunque la futurología sea un poco secundaria: sí, he acertado muchas veces, si bien una de las más sonadas ha sido sin duda este «affaire Mensi», que tantas sombras y dobleces tiene. En ocasiones incluso he acertado cuando he fallado, como veremos en breve.

Parte 2. Al culer sí se’l pot enganyar (y le gusta)

2a. Los Messi, el binomio más codicioso de la historia

Un factor fundamental para entender todo este pitote es que desde hace ya bastantes años (6-7 tirando por lo bajo), lo único que importa a los Messi, Lio y Jorge, Jorge y Lio (se llama Lionel por Lionel Ritchie, no es coña) es la pasta, el parné, los duros, la plata, el billete, el money. ¿La Selección argentina? ¡¡Lio se retiró dos veces de ella!! (Y es algo que jamás le perdonarán los aficionados de ese país) ¿El Barsa? Vaya, habrá culerdos lo sabrá mejor que yo, pero alguien deberá señalarme algún gesto del pequeñajo (sobre todo desde que devino en superestrella) que haya denotado que ve al FC Barcelona como algo más que un lugar de trabajo con una remuneración sideral. He dicho algo más arriba que en ocasiones acerté al equivocarme, y eso ocurrió con la entrada se Septiembre de 2017 («¿Y si Jorge Messi no renueva?»), en la cual pronosticaba que el jugador agotaría su contrato con el Barcelona y se iría a uno de los dos clubes-estado para cobrar una prima de fichaje descomunal y un sueldo a la par. Huelga decir que el pronóstico no se cumplió, lo cual el barcelonismo, siempre con ese punto pueril, interpretó como un gesto de gran amor a los colores. Poco sospechábamos (no lo supimos hasta tres años después) que de hecho Messi había cobrado una prima de fichaje (bajo el eufemismo «prima de fidelidad») más grande que la que habría podido ofrecerle cualquiera de los petroclubes, con un sueldo que no le iba a la zaga: sumando todos los conceptos, 70 millones de euros limpios al año, que con las cargas fiscales le han salido a su club por unos 550 millones de euros. Cantidad que puede (o no) incluir las multas pagadas a Hacienda por el pecadillo paternofilial de querer rascar un sueldo neto mayor en años anteriores.

2b. Se nos rompió el contrato, de tanto usarlo

Bien, entonces tenemos a Lio cobrando 4 veces más que Lebron James, 3 veces más que Tom Brady y 20 millones más que Lewis Hamilton, y con un rédito deportivo en eliminatorias Champions, donde deben brillar los cracks, un tanto dudoso: 3-0 en 2017 contra la Juve, 3-0 contra la Roma en 2018, 4-0 contra el Liverpool en 2019, 8-2 contra e Bayern en 2020 y 1-4 contra el PSG en 2021. Sin embargo, Lio era feliz y los barcelonistas también, tanto en los primeros años viéndolo correr y ganar, como luego viéndolo caminar y perder. No obstante, puertas adentro la situación era algo peor: la directiva de Bartomeu entró en una espiral ciega de gasto, se hizo adicta al crédito y se acercó más y más al límite, al tiempo que presumían de récord mundial de ingresos. Cuando la pandemia azotó al fútbol como a todos los sectores económicos, llegó el momento tan temido: no había para pagar las monstruosas nóminas suscritas. Viendo el panorama, Lio y Jorge empezaron a plantearse seriamente huir del paraíso, pero cuando tomaron la decisión y mandaron el célebre burofax, ya era tarde. Tocaba aguantar un curso más en medio de la incertidumbre y los impagos. Pero no dejarían que les pasara lo mismo el año siguiente…

Parte 3. Cronología (más que probable) de una huida

Septiembre 2020. Los Messi toman buena nota de la conducta de la directiva. Esperarán pacientemente, sólo tienen que dejar pasar 16 semanas. Fans del Madriz avisa de que no forzarán la salida y dejarán agotar el contrato (¡un año antes!).
Enero 2021. Lio queda libre, esta vez sí. Empiezan discretos contactos con el PSG. En París ya saben que su máxima estrella, Mbappé, no va a renovar, y el movimiento les cuadra. Pagarán al argentino una cantidad muy similar a la que gana en Barcelona, entre unos conceptos y otros.
Marzo 2021. Un decadente Laporta gana las elecciones. Al poco de tomar posesión inicia contactos para la renovación. No le gustan las sensaciones. Pronto queda claro, de forma implícita o explícita, que Messi no va a seguir. Situación tensa.
Mayo 2021. Se apalabran tres fichajes nuevos a coste cero, incluyendo a Agüero, como último intento desesperado de reenganchar al 10.
Junio 2021. Messi deja que se extinga su contrato con absoluta indiferencia. Ni una sola declaración o mensaje dedicados a la afición culé. Se marcha a Brasil a jugar la Copa América.
Julio 2021, Semis Copa América. Fecha clave: Messi sale a jugar contra Colombia, presuntamente sin contrato, extremo simplemente imposible, puesto que en caso de lesión su futuro se vería seriamente comprometido; los seguros de FIFA y AFA apenas cubrirían una décima parte de sus emolumentos. La comedia termina de saltar los aires.
Mediados de Julio. Pánico en las redacciones culés. Saben que algo va mal, pero desde el club el mutismo es casi absoluto. Toca inventar y poner la máquina de la propaganda a máximas revoluciones. Laporta les echa un penúltimo hueso, filtrando un contrato por cinco años que sabe que nunca firmará. Desde ese momento hay tres consignas principales: el refichaje se resolverá «pronto», Messi se bajará el sueldo y la culpa de todo la tienen los demás jugadores, que no imitan su generoso gesto. Ramón-Mon-Mon aparece en el Chiringuito y explica lo obvio: no hay un duro.
Finales de Julio. Se acerca inexorable el principio de la Liga y no hay el menor avance, los jugadores se aferran a sus contratos. Pese a todo la prensa culé sigue viviendo en la fantasía del refichaje, inasequible a la realidad. Messi vuelve de Argentina «para firmar» y se va directo a Ibiza, compartiendo yate con Luis Suárez y Cesc. El día 4 Laporta filtra un «acuerdo total», preparando su coartada.
Principios de Agosto. Tebas se saca un último conejo del sombrero: un contrato de la LFP con un fondo de inversión que permitirá mágicamente inscribir a Messi. La prensa culé está eufórica: ¡Jorge Messi va a las oficinas a firmar! Pero a Laporta eso no le arregla nada: sabe que el argentino está fuera y además no le convencen los términos del acuerdo tebano. La reunión con Jorge Messi obviamente no es para firmar ningún contrato, sino para hablar de cantidades adeudadas. Posiblemente Laporta le hace una última oferta desesperada, pidiéndole una rebaja siquiera del 30%. Jorge se marcha dando un portazo metafórico, y posiblemente real. Comunicado oficial, Messi no sigue. Estalla la histeria.

https://youtu.be/9dwoeItQr6I
.

Parte 4. Epílogo: Histeria y Negación

El culerdismo está en estado de shock absoluto, como niños que han vivido toda su vida encerrados en un chalet y al salir descubren que la casa estaba en medio de un páramo nuclear. Esto, por supuesto, no quiere decir que hayan vuelto a la realidad; al contrario, simplemente están dándole otra vuelta de tuerca a su desvarío: Laporta es un superhéroe, Messi creyó hasta el último segundo que iba a firmar, la Liga saboteó su propio producto… Basta con dar un vistazo al blog-secta Diario Yoya para ver las teorías más desquiciadas que circulan, la más llamativa de las cuales es que el culpable de todo es Tebas, por querer obligar a Laporta a aceptar un «chantaje». Confieso que por más que me esfuerzo soy incapaz de encontrar la lógica de la alegación: el Barça está en la ruina absoluta, no ha sido capaz de inscribir ni a los tres fichajes de sueldo bajo y… ¿la culpa es del que aparece a última hora con 47 millones para aumentar el límite salarial, aunque sea con condiciones? ¿Si Tebas no hubiera hecho absolutamente nada habrían podido inscribir al jugador? Aunque claro, la última entrada del blog sostiene que el argentino aún podría quedarse, así que…

El «too long, didn’t read» de toda esta historia es muy sencillo: durante la última década Leo Messi ha querido ser el deportista mejor pagado de la historia, ha firmado renovaciones anuales cada vez más altas pese a su bajada de rendimiento, y no piensa renunciar a un solo euro de ese sueldo anual mientras haya quien se lo pague. La afición culé le importó dos cojones cuando el episodio del burofax (su único gesto fue una entrevista al dictado y en chancletas), le ha importado dos cojones ahora, y le importará dos cojones la del PSG cuando aterrice ahí (por cierto, la prensa sigue sin enterarse, y aún anda dando palos de ciego con otros equipos). Dentro de poco habrá un comunicado sentimentaloide (Uría está en ello) y luego desamor, mucho desamor, con juicios, acusaciones mutuas y una colosal tormenta de mierda. Cuando lleguen esos momentos, recordad que yoyalo dije.

·····

Become a Patron!