
…Agotando el almidón de Madrid.
Ancholoto.
O sea, Ancholoto. Así, sin anestesia. Cuando dije que nos valía cualquiera que no fuera Baúl, fue pensando que en el club aún quedaban suficientes átomos de sentido común como para descartar automáticamente opciones tan obviamente erróneas y grisáceas como esta. Obviamente no era el caso. Si la carta de Zidane dejaba al descubierto parte de la carcoma que ha consumido a la entidad en los últimos años, la elección del señor de la ceja nos completa el cuadro. Al supertriunvirato Flópor-JAS-Martínez o bien les importa todo tres cojones o son infinitamente incompetentes. Recuperar al italiano, en una temporada en la que precisamente podías permitirte arriesgar e innovar, evidencia una absoluta falta de capacidad, imaginación y valor; como cuando se traía a la desesperada a Beenhakker, Molowny o Toshack, sólo que ahora supuestamente somos un club ultramodernizado de la era espacial.
Esto que digo es completamente evidente: para saberlo no hace falta aspirar al Pulitzer ni conocer los intríngulis del 4-3-3 o de la ocupación de espacios; basta con un mínimo de honestidad, sentido común y madridismo. Sin embargo, en la esfera merengue muy poquitos han cantado esta verdad del barquero, y en cambio han menudeado los que le afean a Zidane las formas de su despedida (¡¡publicó en el As!! ¡¡Anatema!!) y no consideran a Ancholoto una mala opción. ¿Qué es lo que distingue a unos de otros en casi todos los casos? Fácil: unos no tenemos absolutamente nada que ganar del club, ni en términos crematísticos ni de exposición, mientras que otros se han hecho ya adictos al nutritivo maná llovido en forma de euros, minutos televisivos o simples palmaditas.
Una vez más Iñaki Angulo fue de los más honestos, diciendo lo evidente (que Ancho lleva años fuera de la élite) pero sin cargar las tintas, puesto que le tocará tratar profesionalmente con él. Hughes también estuvo a la altura, en una brillante columna donde cuenta cosas parecidas a las que expongo aquí. Sin embargo, la mayoria no puede decir lo mismo: El siempre simpático y excelente prosista Jorge Bustos despachó el asunto con absoluta frivolidad, «perdonando» a Zidane por equivocarse y pasando a hablar de la presunta presentación de «Kylian», como un Season de la vida. Vive bien, Bustos: jefe de opinión en El Mundo, factotum en Ciudadanos, publicando libros y juntado con una menopáusica feminista que ya no lo complicará con ese engorro de los hijos. ¿Qué más da que en la actualidad yerre 8 de cada 10 diagnósticos? Luego están los del fútbol sin taxis, que siempre van en über. 6 años haciendo una paginita estupenda, pulcrísima, que puede leer hasta tu abuela, muy informativa, centro centrado, muy moderado; el Documental de la 2 de las webs madridistas. En fin, tanto análisis del hecho merengue, tanta entrevista, tanta foto en BN, para ahora salir con que… Zidane ha sido desleal, que le ha faltado autocrítica y Ancho es buena idea. Vamos, todo lo mencionado para no enterarse de una puta mierda. Pero bueno, no podemos obviar que su editor, alado y risueño, es habitual de Real Madrid NO-DO TV, donde nadie que entre puede salir con una brizna de espíritu crítico; algo les hacen ahí, quizá los lobotomicen, o puede que sea algo tan simple como el masaje al ego que supone «salir en la tele».
Quizá el ejemplar paradigmático de toda esta tropa sea Cocoliso, nuestro viejo Cocoliso, con su blog que es el reverso tenebroso (¿luminoso?) de Fans, donde paran los que son demasiado cursis o correctos para participar en una página abrasiva y pecaminosa como esta (en esto se interseccionan con los del madridismo sin taxis). Cocoliso, que tuvo mala suerte en la lotería genética y partió con la tara de ser baulista, ha intentado no obstante ser un «enfant terrible» durante su trayectoria, primero queriendo ser el más mourinhista de los mourinhistas y luego ariete indómito contra el antimadridismo. Más o menos habría dado el pego (porque no es completamente tonto) si no hubiera pensado que la mejor forma de ejecutar esa ofensiva era convertirse en guiñol del florentinismo, a cambio del acceso al mencionado NO-DO y a su sucedáneo, el estercolero de Farlopol. Cómo será la cosa que hasta sus habituales le han visto el cartón y le están reprochando haber saltado al lado malo de la trinchera en esta crisis post-zinadiana. Por cierto que de Farlopol no voy a decir nada: es simplemente basura corrosiva, y baste mencionar que por supuesto están también en el lado erróneo.

…Un día que no le dieron cuerda.
Y llegamos al protagonista de todo el folletín, el señor Don Flópor, que lleva mes y medio en el que quizá no debió levantarse de la cama. Y alguno se preguntará: ¿cómo has pasado de escribir «Flópor Forever» hace bien poco a ahora titular que se caga encima? Pues porque en este infausto intervalo se le han visto todas las costuras y todo le ha salido mal. La vida es así de cruel: si la Superliga hubiera salido adelante y el Real hubiera ganado la Champions, hoy sería el puto Dios con gafitas, pero no pasó ni una cosa ni la otra, y han aflorado las peores facetas de su personalidad y de su gestión. Para empezar, hemos aprendido por fin lo que Flo considera «estrategia de comunicación»: crearse la cohorte de pelotas y cortesanos mencionados más arriba, aglutinados por una audaz línea editorial común: lo que diga el jefe está bien. Luego tenemos las revelaciones de la carta de Zidane, que aún estamos digiriendo, y por último esto de Ancholoto, que es como haber dimitido pero siguiendo en la poltrona.
Flo lo ha fiado todo a que los dos cracks del futuro quieran venir atraídos por la mística del club y a un proyecto de estadio presentado de forma deshonesta, con unas cifras absolutamente fantasiosas que acabarán aflorando, convenientemente cuando Pérez esté ya retirado. La tercera pata era una Superliga armada sin plan y sin convicción, cuyo fracaso lo ha dejado tocadísimo; es un alma en pena desde entonces. Aunque su mandato esté recién comenzado, puede que se le haga eterno. Alguno me pedirá que termine proponiendo algo, en lugar de criticar todo. Bien, mi propuesta es la siguiente: primero, que FP siga (porque ninguna otra alternativa es realista) y deje esos dos cracks como herencia. Segundo, que empiece a preparar un modelo de propiedad del club estilo Bundesliga, porque las elecciones como se han conocido desde 1978 son un sistema agotado y nos ponen en riesgo gravísimo de caer en manos de imbéciles peligrosos como Riquelme. El estadio habrá que comérselo y nos mudaremos a Valdebebas con 20 años de retraso, pero por lo demás creo que tiraremos bien, porque algo tiene el Madrid que ha logrado sobreponerse a sus graves crisis históricas y puede hacerlo a la incompetencia, abulia y egolatría de sus actuales dirigentes.