Lo bueno del ver-ano es que no hay que aguantar partidos de fúrbol por lo menos hasta Agosto. ¡Qué descanso! Bueno, a menos que quieras ver la cosa esa de la Euro, con grandes estrellas internacioanales como Ja-zard meneando su fofo culo por esos campos de Dios. En realidad lo más interesante del evento es que España acogerá partidos de una fase final de selecciones por primera vez desde… 1982; no ha llovido apenas. ¿Recuerdan cuando contaban que Villar era un zorro, que tenía mucho peso en la UEFA, etc.? Pues no, era el que llevaba el botijo. El estadio escogido inicialmente fue San Mamede, pero con la excusa del Covid el Atlético de Bilbao rechazó tal honor, evitando así la «humillación» de que sonara el himno nacional en su estadio pagado por el erario público. Finalmente los tres encuentros se disputarán en la Cartuja, que ya casi está amortizada 30 años después de su contrucción y es sin duda un recinto ideal para el fútbol, con su separación grada-césped de entre 20 y 50 metros, según zona. De la Coja hablaremos otro día. O no.
De la temporada recién concluida, quienes me dan más lástima son los clasificados para ese engendro llamado Conference League, parecido a la antigua Intertoto (Intertontos) pero concebido para durar todo el curso futbolístico, con el glorioso premio final de una plaza para la siguiente Europa League. Vamos, una tercera división europea en toda regla que nadie quería y que dudo interese siquiera a los «agraciados» con tan dudoso honor. Si ya es una faena para cualquier equipo modesto con dignidad, no digamos ya para otros con más solera, como la Roma (Mou no levanta cabeza), el Tottenham o el Feyenoord, que se la van a comer con patatitas; el Villarreal también estaba abocado a tan terrorífico destino, pero su victoria en la Europa League lo salvó felizmente a última hora. En fin, otro chanchullo UEFO para llevárselo crudo y saturar aún más el calendario. Como para no huir de ahi.
Por lo demás, parece que hoy leeremos una carta de Zipayo explicando que el club no confiaba en él, cosa sin duda inhabitual y que tendrá mucha miga. ¿El nuevo entrenador? No sé, ya pondrán a alguien. O no: me reitero en la temporada será de transición ooootra vez y que se comerá mucha sopa de perejil, flotando en el limbo hasta renacer en el estadio-OVNI que generará megapelas con sólo sacarle fotos y subirlas a «tuéter».
En fin, que ni tan mal ha terminado el curso, con las derrotas del maricón de Guardiola y los deformes culerdos en Colonia; la misma que mea el primero. Disfruten el descanso.





