Por Rappol
Ayer estuvieron todos muy bien. Destaco a Nacho, que secó a Salah y encima se llevó un buen pisotón de regalo, a Camavinga y a Rúgider, que no comandó, pero mandó. Los demás son fueras de serie en lo suyo cuando el equipo trabaja como hoy. Militao, mariscal. Pijamita, muro. Valverde, bomba de racimo. Los viejos dando clase y los jóvenes sacando nota sin copiar. El bloque, espectacular, sin especular y sólo guardando la ropa después de meter el único gol del partido.
El Liverpool, un equipo venido a menos en Europa, con auténticos acabados como ese del pelo recogido, Salah, Milner, Robertson, Firmino, Fabinho… también mala segunda unidad; y tipos graciosos con apellidos largos con guión. Magnífico traje se llevan para su casa Konaté y Alexander-Arnold, que follará con muchas zorritas pero lo del fútbol de hombres le viene más bien grande. Salió uno que se apellidaba Oxlade-Chamberlain, que es como apellidarse Mbongo-Miscojones… Nada. No hay más que verle la cara a Klopp. Fin de ciclo para los coloraos.
De pasada por el Yoya… ¿Es el Negreirona el nuevo Arleti? Sí, es el nuevo Arleti. Pero anoche la gente —el fútbol es de la gente, dicen—, pudo ver fútbol. Y ver fútbol se ha vuelto cada vez más difícil. Con todo, siempre tuvimos la humildad de no decir nunca que el Real Madrid inventó el fútbol. No. Porque no lo inventó: el Madrid es el oscurísimo centro blanco del fútbol. El resto da vueltecitas alrededor de él, haciendo aspavientitos, reclamando relecturas de la historia, ganando de vez en cuando cosas, o tratando de comprarlas… para acabar siempre engullidos por el Agujero Blanco, el único ojo del culo más reluciente que el mármol de las esculturas de Bernini. ¡Qué grandes esculturas hubiera hecho Bernini con todas nuestras leyendas!
¿Pueden volver a hacerlo OTRA VEZ? Sí, ¿por qué no? Claro que pueden volver a hacerlo. Pero antes pueden perder el domingo en el Spoti-Poti, darle una Liga que apesta como nunca al Negreirona, y luego irse de parón a esperar a que lleguen los nuevos cruces de Champions. Y puede que sea lo más probable, porque hay que ser magnánimo con el débil, perdonar sobre el campo la vida del ladrón. Porque la batalla y la gloria están siempre en otra parte. Lo demás son instintos bajos y bufidos lacrimosos por una gloria más falsa que un lingote de poliuretano. La historia está muy bien como está. «Factis eorum cognoscetis eos». No hase falta disir nada más.
····
– Madrit: 1 (Viejoma)
– Loserpool: 0