Guardilola maricón

La primera decisión que debe tomar todo periodista que se enfrenta al (figurado) folio en blanco es el título que le dará a su texto. En este caso, he optado por describir los gustos amatorios de Pep para beneficio de Google, aunque el motor de búsqueda de Satán Inc. me tiene penalizadísmo debido incontables pecados que por lo visto comete esta web contra su dogma; esperemos no obstante que la frase se pase su filtro logarítmico, para información de las generaciones venideras.

Desde que se sacó el carnez de técnico, Guardi decidió que nunca se pondría al frente de tediosos proyectos en los que hubiera que construir equipos poco a poco, aprovechando unos recursos limitados, desarrollando las características de sus jugadores y haciendo de la necesidad virtud; al contrario, sólo entrenaría al equipo más caro de cada liga, haciendo además incorporaciones multimillonarias cada temporada. Tenía claro que no dejaría a los jugadores repartirse por el campo como olivas (a lo Rexach), sino que intentaría montar una mecánica kepleriana con las piezas más lujosas que el dinero pudiera pagar. Y así lo ha cumplido fielmnte, aunque sus exigencias en fichajes hayan contribuido notablemente a inflacionar el mercado futbolístico europeo; por supuesto, cuando se mea colonia es compatible protestar amargamente contra las desigualdades del mundo con pagar 80 millones de libras por un central de nivel medio-alto.

Llegamos así al momento actual, en el que intenta vengarse de su enésimo fracaso europeo castigando el culo de nuestro Real Madrid como si fuera el del mismísimo Estiarte. Ignoro cuál es el sistema de este señor, y por eso soy incapaz de explicároslo; para eso hay un documental en Amazon https://youtu.be/S6ds0rLzk9Q y mueve imanes en una pizarra explicando el camino hacia la victoria a sus anodadados pupilos. Dicen, eso sí, que se ha vuelto mucho más conservador que en la época en que el Madrid le dio hamor en Munich, buscando minimizar el riesgo en estos partidos decisivos. Además, sus jugadores hacen un fútbol muy físico, porque son las costumbres de la Premier y hay que respetarlas.

En frente tenemos al Real Mandril que ya conocéis, con su 4-4-2 o 4-3-3 de presión no especialmente alta y dificultades contra equipos cerrados, pero con algunos de los mejores jugadores «libra por libra» del planeta. Ancholoto, que siempre ha sido un tío afortunado, se ha encontrado además con que le han explotado dos jóvenes más o menos en medio de la temporada, Cachominga y Loldrygo, con lo que se encuentra ante el bendito dilema de tener que elegir entre ambos. Desde Fans del Pudrit pronosticamos que el escogido será el francés, por el mero hecho de que entró antes en el once. Por lo demás, ganará el quipo que esté más inspirado, el que cometa menos errores absurdos (ojo a su portero, macarra Ederson Morales) y el que meta un gol más que el contrario, aunque sea en la tanda de penaltis.

Bloqueos ortográficos de semis (patrocinados por Grammar Nazi)

Ciertos miembros de esta nuestra comunidad insisten todos los años en que debo bloquear a otros miembros como ritual que propicie nuestra victoria en las eliminatorias, y he pensado: qué coño, puedo darles gusto si tanto lo quieren, y además corregir el errático rumbo de la página. El criterio elegido será bloquear de Fans a todos los miembros que han ignorado repetidamente la regla de netiqueta de usar los símbolos ortográficos de apertura, ya sean de interrogación o de exclamación. Así pues, desde este momento quedan confinados a la perrera los siguientes usuarios:

Alfombra (y todos sus multinicks); Captain Ryder; Sauternes-Barnac; Zizou_Dios; MadridRio; Hildebrando; La rata de Foios; geremi;  y todos los que cometan la mencionada falta durante los próximos días.

La duración de la sanción será hasta la mañana del miércoles 4 de Mayo, fecha del partido de vuelta, por lo que tienen una semana para reflexionar sobre sus delitos. Tras este periodo serán readmitidos, pero en caso de reinciidir afrontarán diez días adicionales de perrera. Alguno alega que «su móvil no tiene símbolos de apertura» (wtf), lo cual puede remediarse fácilmente instalando el teclado gboard, y otros escriben desde el extranjero y no se molestan en instalar el español en el sistema operativo, o en localizar la tecla que puede generar el símbolo deseado. Estos quizá tengan mi indulgencia una vez termine la sanción, pero ciertamente no lo garantizo. En cualquier caso, tenía que atajar esta decadencia, tan en consonancia con la de la civilización occidental, y os puedo asegurar que me duele más a mí que a vosotros (en realidad no).

Un inciso sobre el árbitro: hoy nos pita el rumano István Kovács, un señor que está luchando por restaurar la vapuleada dignidad de la profesión. Ya arbitró al Shitty contra el Aleti, haciendo un trabajo espectacular: muy encima del juego e inconmovible ante las simulaciones y las minifaltitas de los jugadores, primó la continuidad del juego por encima de todo, como debería hacer todo buen colegiado. Atención a los alargues de ese partido: CERO minutos al primer tiempo y dos al segundo. Si no se le presenta alguna circunstancia rara, todo indica que contribuirá a que presenciemos un buen especta-culo.

Por último, mencionar que, como siempre ocurre con el City, el elevado número de apuestas a su favor hace que las cuotas que se pagan por su derrota sean anormalmente elevadas; en este caso, el pase del Madrid a la final se paga a 3,15 por euro apostado, sin duda una cifra que no se corresponde con la verdadera diferencia entre ambos equipos. Así pues, los amantes del juego pueden darle un aliciente adicional a la eliminatoria, colocando esos 1.000 euros que no sabían dónde invertir.

Rojillos pintados de blanco

Por Rappol

El fútbol del norte de España, con sus toscas ética y estética, siempre me ha parecido un poco —por casualidad y paralelismo— como Peter North tratando de dramatizar o actuar para parecer algo más que un tipo que se corre como un pony, y ya. Lo recuerdo con su aspecto de soldadito venido a más, que se siente muy incómodo fuera del campo de batalla. Y aunque resultaba mucho más pintón en las películas con cero diálogos o voces en off (Andrew Blake style), lo cierto es que tenía una dotación muy madridista y dejaba con facilidad a dos mujeres como el loro de doble pletina de un pintor amante del rap. Limpio pero tosco, de verbo rudo y cadereo caprino. El fútbol norteño, a veces se corre un poco sobre el Madrid, aunque esta noche tampoco fue.

En el resumen oficial del canal de Youtube de la competición, se ve casi todo el rato a unos de rojo persiguiendo a otros de blanco que llevan el balón, y que no rechazan el contacto físico, la tarascada ni el restregar sus cuerpos cavernosos contra tatuajes, estilismos capilares extraños y caras angulosas, blanquecinas y poco capacitadas para la expresión artística. Estéticamente contrastan mucho en lo facial estos tarugos colorados con la gracia apolíneamente homosexual con la que Asensio se cubre la cara con las manos cuando casi mete un gol (habiendo anotado ya el segundo, pleno de cabrioleo varonil y rabia jorgejavierana). Tremparon un poquito los locales con Budimir, pero se quedaron con el mismo dolor de huevos que Benzema, secado hacia dentro y tirando dos penaltis calcados en lo mal lanzados (y van tres, en los últimos tiempos). Antes percutió Alaba —que esperemos que esté bien para ir a Manchester—, con ese empuje azul y esa calidad que se le inflan más cuando juega en el lateral. Inercia, física y mental.

Sin tener que entrar en trance, el Madrid barrió rojillos, pudo poner culos como la bandera de Japón y vino a confirmar que tiene a todo el personal enchufado para pintar de blanco hasta el último resquicio de la piel de toro. Con elegancia, gallardía, buen fútbol y una plétora de vergas enhiestas que cubren la gama cromática del blanco al azul, pasando por el negro. Que pase la siguiente radio.

·····

– Puta Osasuna: 1 (Un etarra)
– Real Madrid: 3 (Alaba, Asencio y Lucas)

¿Por qué hay tantos etarras en Navarra?

Tele ETA

Esa es una buena pregunta. Primero existió el Reino de Navarra, pero los Reyes Catódicos lo integraron en la gloriosa nación española y Santas Pascuas; los navarros contribuyeron al escudo con las cadenas y todo el mundo estuvo de acuerdo con que esa era buena compensación por perder su entidad jurídica e integrarse en un proyecto universal. Varios siglos más tarde, con el caudillo Generalísimo Franco ya muy pachucho, un grupo de vascos rojeras, curas y carlistas (!?), profundamente aburridos y muy borrachos, tras interiorizar la obra del protonazi Sabino Arana, decidieron que querían resucitar el reino de Navarra, pero siendo vascos; o sea que el plan (más o menos) era independizar el País Asco y luego anexionarse Navarra, un delirio que sólo podían vomitar los cerebros de estos despojos humanos.

El resultado: 40 años de sangre y crueldad absolutamente inútiles. Cuando la banda fue indultada, blanqueada e integrada en las instituciones por la PSOE, que de hecho la tiene de actual apoyo parlamentario, pareció que el capítulo etarra quedaría cerrado sin mayores alharacas (qué más dan 1.000 muertos arriba o abajo… hablemos más bien de las cunetas de la Guerra Civil), pero la cosa en cierta forma aún colea. No tanto en las provincias vascongadas, donde la mayoría de quinceañeros sólo tiene una vaga idea de quiénes eran los chicos del asesino frustrado Otegui, pero sí en Navarra.

Resulta que a los navarros más cretinos y radicales (ese fenotipo, por algún motivo, abunda por el Norte peninsular) les quedó cierto complejito de no haber sido los malos malotes durante todas esas décadas siniestras, y ahora quieren ser los más abertzales, como diciendo «eh, nosotros no matamos pero porque ya había otros haciéndolo, pero como nos toquen las narices…». No sé, quizá les da rabia que, siendo el origen todo el follón, no llegaran a poner ni una bomba lapa (o al menos no se les atribuyó ninguna, porque etarras navarros hubo unos cuantos). En definitiva, resulta que los Indar Gorri de los cojones seguramente sean mucho más proetarras, cafres e hijos de mala madre que cualquiera de los grupos ultra que adornan con su presencia las gradas de San Mamés o Anoeta. Y es por ello que abogo respetuosamente, después del partido de esta noche, no por tirar un pepino nuclear en Pamplona, donde al fin y al cabo manda «la derecha», sino por un par de bombitas de racimo sobre El Sadar (o como cojones se llame ahora), y posteriormente esparcir sal en el cráter. Una simple cuestión higiénica.

Asco y éxtasis en Sevilla

Euler

Los del robo de los árbitros al Sevilla, probablemente además de ser antimadridistas, les faltó oxígeno al nacer. Si quisieran robar el partido al Sevilla, no anulan el gol de Vinicius, en el que hay que imaginarse la mano con muchas ganas para pitarla después de ver decenas de imágenes en el VAR. Eso por sí solo anula cualquier teoría gilipollas de robo merengue. Mucho más sencillo favorecer al Madrid ahí que en la supuesta segunda amarilla de Caraminga, una jugada rápida donde no hay VAR. Y ojo, para, pitar una segunda amarilla hay que pitar la primera, que tampoco es una amarilla «de manual». Anda que no vemos a árbitros comerse esas amarillas en los inicios del partido.

También hay que ser retrasado mental para ver la mano clara de Vini, y a la vez no ver la mano del gol anulado al Chelsea. Estos retrasados lo consiguen. Y para remate, no les falta jeta para afirmar que la mano de hoy del Sevilla «es posición natural», pero la que nos pitaron en año pasado contra el Sevilla en Valdebebas no. Esa malo de Militao era antinatural. Lo dicho, les faltó oxígeno al nacer.

Lo de ayer se lo explico yo a estos retrasados: el árbitro se come la amarilla de Caraminga. No quiere joder el partido, porque no tiene muy claro que por esas dos acciones deba expulsar. No es que quiera favorecer al Madrid, sino que no quiere ser el protagonista.

Pero claro, le remuerde la conciencia con la presión del público y de los jugadores. Lo mismo alguien en el vestuario le ha dicho que lo de Caraminga era falta, y ahí cambia de tendencia. Y decide que no quiere ser protagonista de jugadas dudosas favorables al Madrid. Y de ahí su decisión ridícula en el VAR. Ni madridista, ni anti. Árbitro malo, y con remordimientos de conciencia estúpidos, puesto que una injusticia no se arregla con otra. Pero en el arbitraje muchas veces se hace así. Igual que su compensación le ha hecho descontar casi diez minutos.

Y ya el colmo del lloro maricón es Lopetegui. Que te quejes de que «es que tenían que haber jugado con 10», cuando te han metido CUATRO goles en la segunda parte, jugando 11 para 11 y sin nada arbitral que alegar, sólo significa que eres un loser y un pedazo de mierda, que con razón fuiste limpiado de nuestro banquillo en menos de media temporada. Eres un loser, calvo y perdedor de mierda, Goletepi.

Rappol

Ser antimadridista debe ser durísimo. No sólo porque odiar es un trabajo que consume mucha energía, sino también por el añadido de tener que estar siempre retorciendo la historia y tratando de transfigurar la realidad. Quisiera poder entenderlo, y conozco a gente inteligente que es antimadridista. Pero la conclusión a la que llego siempre es que, en este punto, ser antimadridista equivale a ser un tonto futbolística y deportivamente hablando. Punto.

El Perrosanxe Pizjuàn lucía como siempre que le toca al Real Madrid ir de visita, con la variante del olor a incienso y cera consumida. Gotepeli planteó bien el partido en el arranque, con presión alta, juego subterráneo y una especie de premura basada en la seguridad que tienen los palanganas en casa, y en que a partir del minuto cincuenta su equipo se suele desfondar físicamente a estas alturas de la temporada. Había que abrir hueco en el marcador, y los sevillistas lo consiguieron empezando por abrirlo en una barrera que aprovechó Rakitic para sorprender a un Pijamita que no estuvo muy allá durante toda la noche.

Al Madrid se le hacía un parto lo de salir desde atrás, salvo cuando Camavinga la pillaba y atravesaba la telaraña lotepeguiana con la sana energía de su juventud azul y aterciopelada. Tiene calidad y ganas el muchacho, pero debe controlar sus erecciones para que no le cuesten demasiado al equipo. Hay que aprender a contemporizar, Eduardo. Tener el pito como un centauro no significa que tenga uno que ir metiéndola por ahí en cualquier agujero. Ten calma, chaval., que llegarás más lejos.

Sin ritmo en la salida, con lada-lada en las transiciones de ataque y con un tono bajo en general, los robos del Sevilla daban mucho trabajo a los de atrás, y culminaron en el 2-0, tras empanada de Militao, salida lenta de Pijamita y retorno de chiste de la línea de medios para tapar a los corredores ex-presidiarios de Guelotopi. Dos tiros y dos goles. Parecían el Madrid.

En la segunda parte, Carloancho sentó con buen criterio al acelerado Camavinga y sacó al campo al Sr. Goes. Por ahí comenzó a cambiar el partido, por la derecha y (atiende, Eduardito) con un jugador que viene trabajando ya varias temporadas para poder haberse convertido en lo que ya es sin posibilidad de dudas, un Vinnie Johnson de cojones para revolucionar partidos. El microondas, le decían al de los Pistons. Rodrygo salió, marcó, asistió y anduvo por el frente de ataque haciendo posible que el franco dominio de los blancos durante toda la segunda parte se fuera materializando en goles con los que levantar el partido para hacer que Tolipegui se acabara hundiendo en su banquillo en el tramo final del encuentro. Pobre Guetipoli. Le puso el Madrid un poco de azúcar y el equipo y el plan se le desmayaron. Hace falta más, mucho más, Logipeti.

No vamos a decir nada de Cuadra, salvo que lo intentó y que es muy malo. Igual es antimadridista, aunque prefiero pensar que simplemente es malo de solemnidad, y que la grada le achantó lo suyo. Porque es difícil creer en la resurrección, aunque sea Semana Santa. Por eso los antis se llevan tan mal con la fe; y aunque la estadística les demuestre una y otra vez que el Madrid siempre vuelve, se atragantan siempre con las resurrecciones blancas. Que fuera en esta semana no es más que una coincidencia. Todo cuadra, cuando se trata del Real Madrid. Dejen de hacer el tonto, antimadridistas. O aténganse a las consecuencias de ello.

·····

– Cerdilla: 2
– Real Madrid: 4 (Rodrygo, Vinicius, Nacho y Benzema)

¿Qué es ser el námber uan?

Los grandes clubes europeos viven tiempos convulsos: El Calcio, esa liga que dominó el continente con puño de hierro durante los 90, es un cementerio de elefantes, donde al Milan apenas le alcanza para pelear por el liderato, el Inter sigue en su crisis perpétua y la Juve anda entre la lucha por entrar en Champions y evitar un nuevo descenso administrativo por falseamiento de cuentas. El Alemania sólo hay un grande realmente, el Gayern, al que todos rinden pleitesía pero que anda dando bandazos desde que ganó la Chempions, competición de la que acaba de ser apeado por un tercera espada. Francia es la pocliga de Qatar, con el PSG como grano purulento que repugna a todo el continente por la obscenidad de su financiación ilegal, por su frívolo dispendio en estrellas decadentes y por sus repetidos fracasos.

La Premier es supuestamente la luminaria, pero no está exenta de ridículos profundos, como su impostada lucha contra el racismo, con un gesto de arrodillamiento tan absurdo como fútil, y tan insincero como las tímidas protestas de la NBA contra la represión del régimen chino, extinguidas en cuanto el que ponía el parné dijo algo así como «que esos negros callen la puta boca si no quieren que cortemos el grifo». Es muy bonita la Premier, muy bien organizada, no hay pistas de atletismo y los estadios se llenan, pero estrictamente en el plano deportivo, ¿qué grandeza hay? ¿La de un Manchester United totalmente desdibujado los últimos diez años? ¿La de un Liverpool que se tira décadas sin ganar una Liga? ¿La de un Tottenham y un Arsenal que son simples comparsas? ¿La de un Chelsea que ascendió con el petróleo y se ahogará en él? ¿O la de la sucursal inglesa del PSG, el Manchester City, con una financiación tan inmoral como la parisina, pero además timoneada por un maricón y perdedor crónico, la calva de Sant Pedor? No, señores, muy poca sustancia hay en esas islas.

¿Y qué decir de España? De los tres «grandes», el Paleti es adicto al almizcle del fracaso, arrastra profundos traumas y ha creado toda una mística alrededor de la derrota y el juego suburbial. El otro, el Barcas, tiró durante tantos años de cantidades monstruosas de dinero prestado, propaganda goebbelsiana y arbitrajes «comprensivos» que realmente pensó que la orgía nunca tendría fin; pero cuando en la caja no quedaron ni telarañas y las termitas comenzaron a comerse el estadio, comprobaron que su tradicional amistad con los trencillas no iba a bastar para sacarlos del pozo de mierda que ello mismos alimentaron y fermentaron. Pero pese al hostión de realidad europea que acaban de recibir, siguen fantaseando con Levandoskis y Jálans, con que las pocas estrellas que les quedan renovarán y con que los chavales que más o menos despuntan son ya Top 3 mundial en su puesto. Porque los culeros, afición más acomplejada del mundo, prefieren vivir una delirante fantasía antes que aceptar el papel de segundones al que han vuelto por sus propios y reiterados errores.

¿Y el Mandril? Es la gran paradoja, el Eterno que, pese a presidentes con obvios defectos, pese a devorar a sus entrenadores con ansia saturniana, incluso en sus épocas más oscuras llegó a ganar las Ligas de cinco en cinco y a alcanzar finales europeas, ganando alguna que otra. Es realmente el alfa y el omega, el que estuvo ahí desde el principio y permanece ahora, desafiando a todo el que se cruce en su camino como los Palmerines de las caballerías. Se trata de un fenómeno deportivo sin explicación clara, más allá de cierta ética de trabajo y de la mística de una camiseta que es tan esotérica como real. ¿Puede estar la clave en la fuerza que encuentra quien se ve constantemente cuestionado, relativizado y menospreciado pese a sus evidentes méritos? ¿Puede ser eso que hemos comentado a menudo de que en casa nos maltratan tanto que cuando salimos a jugar en Europa es casi como dar un paseo por el parque? No lo sé, probablemente sea una mezcla de todo eso, pero no se me ocurre otro puto club deportivo en el mundo que pueda exhibir semejante trayectoria, y por eso hoy tenemos que rematar esta jodida liga, añadiendo más lustre si cabe a nuestro nombre.

Vamos, que pinchamos fijo.