Real Madrid vs Ancheloti

Gran Torino

Cuenta Bosco Gutiérrez Cortina, arquitecto mexicano secuestrado, que sus captores quisieron levantarle el ánimo cuando le vieron sufrir quince días en estado catatónico, ofreciéndole la comida o bebida que quisiera. Don Bosco pidió un whisky caro, en vaso de cristal y con un solo hielo, recalcando que no se molestaran en traerlo sin cumplir todas las condiciones. Tras el “ritual del whisky”, oliéndolo y observándolo unos minutos, decidió no bebérselo y tirarlo por el retrete.

Y es que según sus palabras había encontrado en ese preciso momento ese irreductible núcleo dentro de él que era su propia libertad. Un “hasta aquí hemos llegado por mucho que me hagáis sufrir”. De ahí en adelante se fijó en la pequeña pero inevitable capacidad de maniobra y decisión que siempre hay, por muy jodidas que estén las cosas. Aguantó meses hasta que encontró y aprovechó su momento de escapar.

El partido del Real Madrid solo se entiende desde un encuentro con uno mismo de este tipo. El secuestrado lo hizo a través de su Fe religiosa, pero es que hay muchos otros caminos, no solo el religioso. El Madrid tienen uno que no abandona jamás, y hace de esa fe su copyright.

Con tantas libretas, análisis de datos, tiki takas y otras formas de búsqueda de la identidad, se agradece algo tan básico y tan equidistante a la razón y la fe como este Madrid crepuscular.

Además, para añadir épica al asunto, está dirigido por un entrenador obsoleto y con tal artrosis en la pizarra que es incapaz de variar los partidos si no es correcta la tecla inicial que elige.

El Chelsea es un equipo exuberante. Muy poderoso, muy automático y muy anglosajón. Ni ellos, ni Qatar, ni Barcelona entenderán de esa fe que no consiste en convencerte a ti mismo de ser un elegido, en que vas a ganar porque lo mereces más que nadie. Está basado en la exploración de los limites reales, no los que te pone tu mente.

El partido no acaba hasta que se pita el final.

Rappol

12 de abril del 2022, hola-chata-cómo-estás… Envolviendo en papel film del que no sirve para proyectar películas alguna clase de alimento de los que dicen que alarga la vida, pero que no deja de ser más que una ilusión que te vendes, envuelta en un plástico que mata tortugas y pececitos. Porque no vas a vivir más porque quieras vivir más. Porque tú no decides nada, ni para bien ni para mal. Salvo que te eches al monte o a la ciudad, bien decidas emular al Unabomber o a Breivik, o a tantos otros… Las mujeres andan bastante atrasadas en estas lides. De momento sólo han conseguido que Will Smith le dé una torta a no sé quién, y se hable de un rapero muerto que ahora sale en las camisetas del Pull&Bear. Joder. Para lo que has quedado, Tupac.

Seguramente un mundo gobernado por mujeres haría mucho el bien. Mientras tanto, Irene, cómprate un rifle y súbete a algún campanario que no sea el de tu barrio, y a ver a quién te apetece disparar, ¿vale? O sea. No te voy a decir a quién tienes que disparar, ¿vale? Porque, o sea, yo no te lo voy a reconocer, ¿vale? Te compras un dron, si eso. Pero si ves a un hombre rubio, enjuto, vestido de blanco, y con el número diez en la camiseta, apunta hacia otro lado. ¿Vale? Porque puede que sea Luka Modric. Sí. Un enemigo tuyo, un hombre, padre de familia, que juega al fútbol; un tipo hecho a sí mismo, ¿vale? Un violador potencial, quizás. Un asesino vicario en potencia, tía. Súper mal. Un follador potencial, porque ya tiene hijes, tía. No me preguntes cómo ha podido hacerlo, ¿vale? Porque es desagradable. Pero cuidadito con él, porque puede pegar y maltratar con el exterior del pie derecho, que tiene más vicio que una garrota. Es mala gente, porque siempre quiere ganar. Un tipo que toma decisiones. Muy mala gente. Pero un artista de verdad, o sea. Y si no pregúntale a Penélope y a Javier, ¿vale?… Vuestra puta madre… Es cansino leer a tanto miope, y tener que repetir partido tras partido que cada día que pasa, cada partido que se juega, hablar de Modric es como hablar de Dios. No hace falta ni mentarlo. Él está siempre allí. Basta con que haya tres o cuatro que crean sobre el campo para que el milagro se obre. Pasa que a veces hay que ponerle más o menos sudor. Y hoy tocaba sudar como cuando está uno jarto de éxtasis.

Tuchel es un hijodeputa muy listo. Cuando le dejamos el culo calentito en la ida corrió presto a decir que no veía factible meterle un par de goles al Madrid en La Mastaba, pero sabía que sin Militao tenía mucho que rascar por alto, entre otras cosas. Tuchel tuchelizó el arriba-abajo-y la banda de Cartojal, para meter tres, y blindar la verbena que tiene atrás con peña en el centro del campo. Casi mató a Kanté, que cuando fue cambiado parecía al borde de la lipotimia negra… Kroos lo dijo muy claro: «si estoy jugando bien». No, hijoputa. Estás para descansar un mes, lo menos. Porque Casemiro podrido todavía te siega, te empaca, y te protesta tres faltas claras. No te saca un puto balón con criterio, pero está donde hay que chocar y segar, para luego fumarse las pipas de Gandalf y de los hobbits, cabrón.

El plan parece que era que Valverde corriera durante setecientos ochenta minutos. Y que cuando todos se fueran a la mierda, los buenos (Modric, Benzema y Vinicius), rascaran. Al final, de un modo u otro, sucedió tal cual: Modric en modo ubicuo, Benzema para golear y Vinicius para asistir. Rodrygo pasaba por allí, como Camavinga, pero aprendieron ayer. Carlo parece que cambió a cuatro, y Tuchel a cuarenta y cuatro. Pero Valverde no paraba de correr. Puede que todavía siga en el campo corriendo. El hijodeputa. Qué partidazo se cascó para que luego nos acordemos del centro con el exterior de Luka y de la única clara que tuvo Vini para dejarle el gol en bandeja a Benzema. Puta violencia vicaria futbolística, Irene. Llama a María Gámez mañana, antes de que vaya a la pelu. Porque en semifinales puede morir más gente. Y si muere gente, son menos votos. Llama a la Guardia Civil y que se pongan la gorra como Tuchel, que es lo verdaderamente peligroso.

Fue la hostia, tíos. No puedo decirlo así, ¿sabes? Pero lo fue. Tenía los cojones llenos de amor mientras veía al Morciélago, a Chopped y a su puta madre dándolo todo por el pase al semifinales, sabiendo que con Militao hubiera sido un paseillo tranquilo. Y kanté en familia todos los putos goles como si no hubiera mañana y estuviera viendo el partido en Mariupol. Porque ahí está el asunto. El fútbol para el Madrid se acabó hace ya mucho tiempo. Modric y tres más están ahí a lo suyo. Y aquí estamos los demás a lo nuestro. Y una noche como esta es para disfrutarla, y punto. Es un recuerdo en el que los ingleses, los americanos, los franceses y los alemanes pierden. Y el Madrid, gana. Y tres españoles se van a la cama con una sonrisa. Y a la mierda lo demás.

El Real Madrid va a ganar su decimocuarta Copa de Europa. Da igual lo que hagas, Irene.

El Socio

No tengo el menor reparo en decir que cuando el Chelshit marcó el 0-2 me levanté del sofá y salí a dar una vuelta. No porque pensara que la eliminatoria estaba perdida (aunque pintaba muy mal), sino porque simplemente han dejado de interesarme los partidos del Madrid en los que se hace todo chapuceramente y no se cumplen unos mínimos; cosa que suele ocurrir porque el entrenador está más pendiente de sus tablas de Excel con los minutos que puede jugar cada futbolista según su «jerarquía» que de aprovechar al máximo los recursos a su disposición. Me emocionó lo mínimo la remontada contra el Pesegué, y esta directamente ni la vi. No me interesaba la «épica» ni pasarme 40 minutos más de agonía/abulia esperando que el mascachicles se atreviera a quitar al repeinao (que lo mandó a tomar por culo cuando por fin se produjo la sustitución).

Al Madrid no se le pedía ayer nada excesivamente complejo, tan sólo administrar una ventaja de dos goles que poquísimas veces se ha remontado en una eliminatoria europea, menos ahora sin la regla del valor doble. Un partido que te organiza cualquier técnico de Primera División: cerraditos atrás, contemporizando y a lanzar contragolpes para dar la puntilla. Pues de ni eso fue capaz Ancholoto: como la CMK + Valverde salió bien en la ida, pues exactamente igual en la vuelta, porque asumió que Tuchel era un puto vago como él y no iba a encontrarle las costuras a su hallazgo táctico. Resultado: un 0-3 en el minuto 72 que se remonta porque tenemos cuatro-cinco tíos Top 3 mundiales en su puesto, pero no por nada que emanara del banquillo. Para cuando los goles de Rodrygo y Benzema, yo estaba paseando tranquilamente en la soleada tarde americana, y al volver no me pareció que me hubiera perdido ninguna gran experiencia. No sé, igual soy mal madridista.

El Mabrí ha alcanzado su décima semifinal en 12 años, un registro que te habla de un club que vive cómodamente en la estratosfera, pero en este punto de la vida yo pido algo más que emociones resultantes de hacerlo todo mal y de milagros en la hora 25. No sé quién será el ungido que puede hacerse cargo de esa establo, pero tampoco le pido demasiado: que no le tiemblen las canillas porque un tipo a dos años de retirarse lo mira feo, que sea un estudioso del juego y que no falle en lo básico, como al portero se le pide que no meta las que van fuera. Ahora probablemente nos toque la Pepa, y os adelanto que si el tragasables también nos pinta la cara volveré a darme un garbeo por ahí, porque sinceramente, no estoy ya para gilipolleces.

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– Pudrit: 2 (Loldrygo y Benzema)
– Chelshit: 3 (quién sabe)

Gibraltar Español

Sí, bueno, ¿no? Los ingleses; siempre nos han tenido envidia y se han aprovechado de nosotros. Por ejemplo, cuando España tenía el monopolio del comercio de esclavos con América, eran ellos los que hacían de «tasis», llevando negros para las Indias Oriantales, y bien que se los pagaban, a unos cincuenta ducados de oro la pieza. Fue el inicio de la desgarradora historia de la servidumbre de esta noble raza, aunque aún no se ha oído de ninguno de sus miembros que hiciera el camino de vuelta a África, donde vivían tan feliz y adánicamente.

También nos quisieron quitar Cartagena de Indias, con lo bonita que es, pero aquello no les salió bien porque, como es bien sabido, todos los ingleses son maricones, así que Don Blas de Lezo defendió exitosamente la plaza. Al final acabamos perdiendo Cartagena igualmente, y hoy día es una «tourist trap» de manuanal, pero sigue siendo muy bonita y aún se habla en ella la lengua del imperio, en su variante costeña.

Por cierto, ¿lo de la «armada invencible»? Un episodio militar anecdótico que estos hijos de Perkins vendieron como una humillante derrota histórica (e histérica) de nuestra Corona. Porque si algo ha fascinado toda la vida a los paliduchos estos es inventar falacias sobre España, las cuales tuvieron gran éxito tanto en América como en la propia Madre Patria, especialmente entre sus vástagos más lerdos, sectarios y traidores. Para rematar la faena, los herejes nos arrebataron ese pedrusco inútil vital enclave estratégico que es Gibraltar, propiciando el surgimiento de «ingleses» con acento de Cai y de un contrabando masivo de tabaco que ha matado a millones de pobres adictos. Hablamos de crímenes de lesa humanidad (sobre todo lo de los británicos andalusíes). Y para colmo, el gobierno nunca ha hecho ningún intento serio de recuperar el promontrio, dejándolo todo a iniciativas privadas como la de Manolo Summers.

¿Por qué estaba hablando yo de esto? ¡Ah, sí! Que vienen esos del Chelski a llorar como mujeres por lo que no pudieron defender en Londres. Es verdad que el equipo no tiene muchos ingleses, y que además es aún propiedad de un russki (Putin malo™), pero siguen siendo inconfundible y pérfidamente hijos de Albión (tócame un cojón). En nuestra compañía es baja importante Militón Manzanas, pero pasaremos, vaya que sí. Basta con dar un par de pataditas como aquella de Casemiro a Milner para que estos bastardos sepan dónde están parados; que pierdan pronto toda esperanza. Y como es noche Champions, luego podremos disfrutar de un emocionante Bayern-Villarreal… ah, no, que la maravillosa UEFA los pone al mismo tiempo, y además hay que darles las gracias por su excelente gestión del negocio.

En fin… los ingleses. Si Carrero Blanco hubiera terminado el «Proyecto Bomba Atómica», quizá podríamos haber tirado una en Barcelona y otra en Manchester, o algún otro horror industrial de los que abundan en aquellos lares. ¿Por dónde andarán esos planos…?

Con la minga de Caraminga

9 mesecitos después, Carletto y el Hijo de Carletto se han dado cuenta de que hay vida en el centrolcampo más allá de la cemeká. Gracias, Carletto, agáchate que te la meto. A ver qué haces contra el Chelski, que tienes más peligro que Marcelo en un buffet libre. ¿Por qué no ha jugado más minutos Seedorf este año? Podemos imaginar la respuesta del míster italino: porque necesita más experiencia y blablabla. ¡¿Y quién tiene la responsbildiad de enseñarle, capullo.

Vienen dos partidos en los que los culeros mirarán babeando esperando que palmemos, pero no hay que darles esa satisfación. Al contrario: debemos sacar nuestro muy madrilista rabo y dejar que tanto Chelshit como Cerdilla nos lo dejen públicamente como un espejo. Eso es madrilismo.

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– Mabrif: 2 (Casemiro y Lucas)
– Getafe: 0 patatero

El Madrid vuela (de nuevo) sobre Inglaterra

Por Rappol

Todo el mundo acaba sabiendo antes o después que la vida se desarrolla en un incierto equilibrio entre la lógica y el azar, al menos si ha estudiado bachillerato y ha vivido lo suficiente; sin importar muchas cosas más al final del día, aparte del hecho de haber podido llegar a la cama por tu propio pie. Ayer en Londres, el Real Madrid ejecutó una demostración empírica de la ocurrencia, canalizada a través de este deporte inabarcable que es el fútbol. Carlo Il Rinato puso la lógica, Karim Benzema el azar y Federico III (que se deje un bigote prusiano, por favor) puso todo lo que algún desavisado de por aquí jamás fue capaz de intuir en él. En el país de los ciegos…, dicen.

Podríamos hablar también de la seriedad y la entrega de otros muchos jugadores, de la diferencia entre el Mendy bueno y el Mendy malo —porque no todo consiste en ser negro—, y preguntarnos por qué no puede ser siempre así. Sin embargo, es una pregunta absurda, como los movimientos de un pollo decapitado que corretea a la espera de que la dinámica de fluidos acabe por hacerle caer. Lo cierto es que en Champions —cuando se trata del Madrid—, es casi siempre así, y esa es la mejor respuesta que se me ocurre; por encima de rachas, estados de ánimo, resultados, rivales, guerras, asesinatos, dolores de huevos u olores de pies. Unos sacan una gran bandera batamanta con una Copa de Europa antes de empezar. Otros se ponen la camiseta blanca y ganan 1-3. El Madrid es ese incierto equilibrio entre la lógica y el azar que es el fútbol, y los otros son el pollo que todavía corretea con un buen tajo dado en el cuello. ¡Tuchel, Tuchel!

No nos engañemos. Los ingleses, además de llevar dando por culo desde hace centurias con su imperialismo educadito e imbatible, tienen una plantilla larga y cojonuda, y un entrenador con bastante más que ojos en la cara. Pero sin portero y delantero no se puede ir a ninguna parte seguro de que te van a pagar las copas siempre; menos aún si te enfrentas con el equipo que tiene a los dos mejores del mundo ahora mismo en esos puestos. Aparte, «Modric Was Here», debería estar grabado a cuchillo en todas las puertas de los vestuarios de visitante de cualquier equipo de fútbol europeo que tenga aspiraciones serias. Algún utillero debería ocuparse de ello, Florentino. Estos detalles son los que se te escapan, mi amor.

Hablando de otras cabezas, lo de Benzema debería dar para una exposición ya. Sólo hay que buscarle un nombre que atraiga a las masas, y se centraría en la evolución del remate de cabeza en el Real Madrid a lo largo de su historia. Sólo goles de cabeza, en distintos formatos artísticos, desde el inicio de la historia del club hasta ayer. Estamos que lo tiramos hoy, Florentino, porque aquí estamos los visionarios de la lógica y el azar. Los que sabemos de qué va esto, príncipe. Aquí se aprecia que jugadores con tan demostrada mala cabeza como el francés tengan esa capacidad estética cuando se trata de cabecear. Pocos en la historia del Madrid a la altura de Karim. Hay material de sobra.

Con todo, queda media faena que cerrar dentro de unos días. El pollo, aunque sea azul, no se muere hasta que está muerto, con la camiseta arrugada y la incomprensión reflejada en sus ojillos vidriosos. Andreíta… si nos quitamos a estos de en medio, levantaremos de nuevo la Champions.

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– Chelshit: 1
– Real Magrib: 3 (Benzema)

De Perdomos al río


Más feo que su puta madre.

Viajamos a Chelsea (donde habrá aficionados, pese a las sanciones) con la bonita misión de encaminar el pase a semifinales. ¿Y cómo pinta la cosa?

En una palabra: jodida.

Os preguntaréis por qué. ¿Es nuestra plantilla muy mala? Hombre, tiene sus carencias, pero tampoco es la peor de la élite. ¿Jugamos como el culo? Pues depende del día: algunos hacemos el ridículo, y otros nos salen cositas interesantes. No, el problema no es que el equipo sea especialmente malo, sino que, como tantas veces en la historia madridista, se limita al Sota, Caballo y Rey, con una escala jerárquica en el once observada religiosamente por el entrenador. En aras de la sacrosanta «estabilidad del vestuario», se renuncia a rodar a jugadores más jóvenes y a renovar esquemas, convirtiéndonos en un equipo tremendamente previsible y vulnerable ante cualquiera que sepa explotar nuestras debilidades.

Se da la circunstancia de que el pergeñador de todo esto, el singular Angeloti, se ha quedado en Madrid debido a una indigestión de jamón serrano al covid, por lo que nos dirigirá una joven promesa de los banquillos, Davide Ancelloti, que de ninguna manera está ahí por nepotismo. Sin embargo, se da la circunstancia de que a sus 32 añitos no ha podido o no ha querido sacarse el carnet de técnico, así hace falta algún culo titulado que caliente el banquillo, y ese no será otro que Abián Perdomo, preparador de la cantera que no se ha visto en otra así en su vida. Sin embargo, no teman, que no tocará el exquisito equilibrio de nuestro juego: como si fuera un guiñol, a Perdomo le meterá la mano en el culo Davide, y a Davide se la meterá Aneglote vía telefónica. Resultado: CMK haga viento, lluvia o calor, y en caso de duda, también CMK. Que no deja de ser como cuando el Barcas insistió en poner de referencia ofensiva a un acabadísimo Messi durante un lustro de ridículos europeos. Pero ya se sabe: ¡¡con lo que nos han dao!!

¿Cuál es el previsible plan entonces? El mismo de París: dar toquecitos en el centro del campo mientras los azules (que están teniendo una temporada muy discretita) nos pasan al lado como aviones y llegan a puerta cada poco, con Curtuá en plan palas de pinball hasta que se la metan (la pelota). Suena bien, ¿no? Pero quién sabe, quizá Angelote Jr. le haya preparado una astuta emboscada a Truchel… ná, no creo.

Claves: un Modric que no se vea desbordado y ofrezca una de sus noches de rendimiento excepcional; Vinicius siendo Stefan y no Steve; Benzema tirando de experiencia y calidad para hacer su magia; y otras cosas tácticas de las que no tengo ni pajolera idea, pero que otras personas os pueden explicar. Ni confirmo ni desmiento que un 0-0 sería buen resultado.

Mientras tanto, en los dos primeros partidos de cuartos la verdadera estrella fue el colegiado del Shitty-Paleti, el rumano István Kovacs, quien se destapó como quizá el mejor árbitro de la actualidad. Pareció un verdadero viaje en el tiempo a la seriedad de los 70 y 80: vestido de negro cucaracha, totalmente insensible al teatro de unos y otros, observando las líneas de las barreras como si fueran su hijo recién nacido y despreciando la actual locura de los partidos de 105 minutos: cero segundos de alargue en el primer tiempo y dos minutos pelaos en el segundo; y se había ganado el derecho a hacerlo, porque realmente paró el juego lo mínimo. Ojalá nos pite en la vuelta, para poder estar al menos tranquilos en ese aspecto.