Custer
La Quinta del Negro tiene más peligro que los ocho caballos de Tarzán cuando vienen de Bonanza, pero este Madrid no sabe echar la persiana y es algo que debe aprender si quiere prosperar en Champion. En Liga y Trofeo Pitancio VI El Golismo me da igual, son competiciones de broma y hasta resulta divertido ese ir y venir sacando de centro. Además están los arbitrajes que son, evidentemente, verbeneros. En Copa de Europa la cosa cambia. Cada gol es oro puro y mantener la portería a cero la diferencia que marca una Semifinal de un A Casa en Cuartos. Es un equipo joven e ilusionante que se ha decantado por ganar todos sus partidos por la vía del cloroformo. Cuando lleguen Los Tops hablaremos del Gobierno.
Ampersand
Después de este bonito ejercicio de golismo voy a hacer yo uno de vinagrismo:
– Miguel punto G. Se comió todos los balones cruzados que le llegaron. O mejora defensivamente o esa zurda de oro habrá que llevarla a otro posición.
– Militao. Vuelve a las andadas que parecían olvidadas la temporada pasada. Se ve tan exuberante físicamente que cae en la precipitación a la hora de anticipar. Ayer en el gol sale a no sé dónde y deja la defensa vendida.
– Camavinga. Otro que va sobrado de energía y mete el pie cuando no debe. Cosas de la juventud.
– Asendios. No me voy a dejar convencer tan fácilmente.
Rappol
Suele decirse que El Padrino II está a la misma altura o es mejor que la primera parte. Aún es pronto para afirmar lo mismo sobre esta segunda etapa de Carletto en el Real Madrid, pero lo que sí es visible, tangible y comprobable es la alegría y el fuego de esta mezcla de futbolistas que apunta ya a inicio de un nuevo ciclo tras las glorias y los estertores del cristianismo y el ramismo. Y, sí, es lo mismo: el delicioso olor de la victoria por la mañana ha regresado. Los partidos eléctricos. El rodillo. El no cansarse del sabor de la sangre del rival moribundo. El Real Madrid vuelve a matarlos bien muertos, y los deja listos para una plácida autopsia. Causa de la muerte: jugaron contra El Madrid.
El Mallorca se encontró muy pronto por detrás en el marcador. Sin embargo, jugó siempre alegre pero sin sonreír. Y ahí está la diferencia. En Camavinga, en Vinicius, en Benzemá, en los canteranos… Casi se diría que lo único que necesita Rodrygo para salir ya de la crisálida con algo más que cuatro kilos de músculo es, simplemente, sonreír más (y jugó fantásticamente ayer, ¿eh?). Me apuesto un empaste que tengo atrasado a que eso es lo que más le fastidia al antimadrismo: ver un equipo con 21 (22 con el robado ayer) goles a favor y con unas hileras de dientes relucientes que dicen que lo estamos pasando bien. Porque vuelve a ser muy divertido ver un partido del Madrid.
Ojo, que trabajo ha costado, aunque quizás no tantos millones como se gastan en otras partes para acabar teniendo la cara de Puigdemont el día de la declaración de independencia más breve de la historia de Occidente. La realidad es así, como la gotita de pipí que queda en la taza o el árbol que dicen que no suena al caer porque no hay nadie para escucharlo en el bosque. Limpia la gotita, tala el árbol viejo y deja que la vida recerdezca… fichando a un buen entrenador como Carlo, el padrino que ha devuelto al Madrid al fútbol moderno.
Asensio salió de armario de nuevo, y por si Alfredo Relaño estaba pendiente, celebró de manera muy comedida sus tres goles para no herir ninguna susceptibilidad balear, ni del Diario As, el de las stories y el periodismo subTwitter. No les queda nada que tragar. Se van a poner como un mico republicano del noreste español. Bien merecido lo tienen, por otra parte.
Estos partidos de la competición nacional —por si tienen mala memoria— se complicaban hasta extremos insospechados hace muy poco tiempo. Ahora son como una batalla relámpago contra los indios en la que se pagara muy bien por cada cabellera arrebatada (Cholo, atento). Los muchachos de blanco siempre quieren más.
En resumen, la nueva BBC del Madrid viste de blanco pero te deja con las canillas temblando. Nos hemos convertido en ese oscuro objeto del deseo, si es que alguna vez dejamos de serlo. Lo tenéis muy negro, antis. Bueno, el Madrid más. Negro universal, Blanco eterno. El Madrid ha vuelto, hijosdeputa.
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– Real Magrip: 6 Benzema (2), Asencio (3) e Isco
– Mallorca: 1 (Liu Kang)






