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Muchos culpables, un responsable

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Por El Mastuerzo (Die Mastuërzen)

Holi, soy yo, el Mastuerzo. No veo los partidos del Mandril porque el masoquismo me parece una costumbre deplorable -más allá de pequeñas dosis ocasionales- ni mucho menos veo a un puto equipo de fúrbol «porque toca». Ni soy hincha, ni fan, ni hostias en vinagre. Soy ante todo un hombre de negocios, y a toda organización afín le exijo dos cosas: una metodología correcta de trabajo y resultados. El actual Madriz no sólo carece de ambas cosas, sino que lo hace casi todo al revés. Quiere ir de organización líder por el mundo, pero únicamente vive de imagen de marca y de esporádicos brotes de inspiración. Eso puede valer para que se funden peñas de panchis y moros por esos mundos de Dios, o para tener miles de niñas mojando las bragas en tuíter, pero ni es trabajo serio, ni es deporte profesional, ni es nada.

El Madrid es hoy por hoy su presidente, con todo lo bueno y lo malo que eso conlleva. Por supuesto, en un país de mediocres el sr. Florentino Pérez puede parecer la hostia, pero lo cierto es que es un empresario muy del montoncillo. Compararlo con gente como Juan Roig, o incluso Amancio Ortega -que es medio autista- mueve a la risa. El Madrid tendría que ser dos, tres veces más grande, pero vive anclado a las limitaciones y obsesiones de este cuasi-jubilado de siglas FP. Su frase favorita, «el Madrid es de los socios», es una falsedad indecente: el Madrid será suyo hasta que le dé un patatús o hasta que se aburra, como cuando dijo aquella frase que le resume mejor que ninguna otra: «Ya no hay Zidanes que fichar» (¡¡hace falta ser gilipollas!!). No va a haber otro presidente porque la nefasta ley del deporte hecha hace 25 años -ésa que iba a desendeudar el fútbol- y los estatutos del club -aprobados por una banda de viejos chochos- lo hacen imposible . Si Mark Zuckerberg fuera español y del Madrid, no podría ser presidente por faltarle los 20 añitos de rigor; no, la idea de «delfín» de Pérez fue nada menos que Fernando Martín, un ladrillero todavía más ramplón que él.

¿Y qué haría el Madrid si pudiera entrar en la dirección sangre fresca e innovadora? Lo que hace cualquier empresa eficiente: despedir a los elementos incompetentes y nocivos, y promocionar a los válidos y brillantes. Igual que no hay nada más tonto que una viuda de Mou, no hay nada más miope que no ver el fracaso institucional que supuso no saber protegerlo. Mourinho no volverá a entrenar nunca a España porque su familia sufrió un acoso que sobrepasó cualquier límite ético. Le tienen asco a este país, y con buen motivo. En tal situación, FP se limitó a un apoyo tibio y mariconesco -siempre aterrado de perder el favor de esa prensa con la que se desayuna-, en vez de poner una querella criminal al diario As cuando siguió al portugués hasta el entrenamiento de su hijo, y otra a Unidad Editorial cuando se dedicó a hurgar en la vida personal de su madre. No habrían sido demandas para ganar, sino para marcar territorio, pero FP fue un mierda, Mourinho se sintió abandonado y se largó. ¿Que se metió en guerras absurdas con los jugadores? Las que tenía que haber librado el cretino del despacho de presidencia; estaría ocupado comprando pañales para adultos.

Sufrimos un Madrid de mierda porque en el despacho principal faltan inteligencia y cojones, con el caso Casillas como síntoma más sangrante. Podría justificar el asunto con el obsceno sueldo del injertado, que imposibilita su despido, pero no lo haré: primero, porque muchas empresas se resignan a perder dinero para desprenderse de activos tóxicos; segundo, porque en este caso bastaba con sentar al mostoleño en el banquillo o en la grada ad eternam, y no se habría perdido un duro. La cobardía del presidente y del técnico -su brazo ejecutor- es de tal magnitud que realmente me cuesta entender cómo aún hay gente -fuera del forofismo más rancio- con estómago para ver los partidos. Pocas imágenes más grotescas en 113 años de historia que el entrenador de porteros rabiando en el banquillo porque la mierda de tumor de la portería se tira medio segundo antes de que le chuten a puerta. Pero sigue la omertá: la prioridad absoluta, ineludible, es que al presidente no le siente mal el desayuno al leer el Marca.

No hay solución, y quiero que se os grabe bien en la cabeza porque es el único servicio que os puedo hacer: mostraros la realidad en su crudeza. Floper debió irse el mismo día que se ganó, de chiripa, la Décima; ése era el horizonte de su «proyecto». Sin embargo, seguirá como mínimo este mandato y otro más, haciendo tragar al madridismo con su cobardía y su falta de miras. Ha acabado de perder el norte porque está jodido, muy jodido, con el fracaso de la reforma del Pipabéu, que era ya su única obsesión. La Reina Chocha tenía en casa una maqueta del estadio con la cubierta de papel albal, y por las noches se dedicaba a jugar con ella, añadiéndole hoteles, tiendas y cositas de esas. Ahora que la ley ha tirado el proyecto -y con razón, porque era una chapuza- sólo piensa desesperadamente cómo salvarlo, importándole poco los desgraciados de blanco que saltan al campo cada semana. Su mentalidad es la de viejuzo madrileño del siglo XX, convencidísimo de que el puñadito de metros cuadrados que quería rascar a la Castellana era una puta mina de oro; la cuerda de pensamiento de FN/Miki Mikingo, que piensan que esa avenida es la espina dorsal del universo porque quedan ahí a tomar el café con sus amiguitos encorbatados. Mientras, docenas de hectáreas vacías esperan en Valdebebas a ser aprovechadas por alguien que viva en este siglo.

Aún queda mucha mierda por comer: este equipo ha regalado la Liga (¡¡¡otra vez!!!) a un Barcelona cochambroso y en Chempions sólo queda fiarse a la sempiterna inspiración latina, el triunfo a través del caos que alegra en el momento, pero que acaba sublevando a cualquier mente seria y ordenada. Claro que igual nos dicen que ha sido una buena temporada, recordad que se ha vendido como una especie de hito histórico ese amistoso con oropel ganado contra San Lorenzo (¡¿se puede ser más merluzo?!) ¿Y qué «soluciones» se aplicarán en verano? 100 kilos por Pogba, Zidane de entrenador y a seguir huyendo hacia adelante. Ése será el sino blanco hasta que alguna vez entre innovación en la cúpula, cosa harto dudosa. Un día puede darse la curiosísima circunstancia de que nadie sume 20 años de socio y 70 millones de euros, con lo cual no habría candidatos posibles a la presidencia. Quizá sería ése el momento ideal para disolver el club, todo, eso sí, en escrupuloso cumplimiento de la ley y de la voluntad de los ridículos y decadentes compromisaurios. Ni la bomba atómica se merecen.

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Que hagan lo que les salga de los cojones

varasada

Por El Mastuerzo

Afronto la puta final de la Champions con una mezcla de hastío y exasperación, aunque también de alivio por mi amigo el Socio, quien desde mañana se verá libre, por fin, de tener que reportar diariamente las andazas de una panda de bastardos malcriados. También veré este partido con la tranquilidad de quien presencia algo en lo que tiene arte ni parte, y donde todas las cartas están echadas. Quiero decir que si estos del Madrid, contando con el mayor presupuesto del mundo, siendo hombre por hombre infinitamente superiores a su rival, y después de un ciclo infernal de 12 años comiendo hiel, son incapaces de ganar hoy por lo civil o por lo criminal, será simplemente porque no lo merecen. Les diré que llevarse esta Copa no tiene mayor dificultad que la que encontraría un macho alfa para ligarse a la tía más maciza de un local, o un cazador experto para meter un tiro entre las cejas a un alce. Ahí tienen la puta Varasada, que estaba bien cerquita después de todo: si fueran tan buenos como se les ha presumido, tan sólo tendrían que hacer un vini, vidi, vici. Pero no sabemos si lo son.

Fracasar esta noche no significaría sólo que un equipo de fúrbol llamado Real Madrid es bastante lamentable y ridículo, sino que, según mis expertos conocimientos antropológicos, señalaría una inexorable degradación de la especie humana, la cual estaría avocada al barbarismo, la esterilidad y, por último, la extinción. Me explico: el Homo Paleticus, al cual se enfrentan hoy los jugadores mandrilistas, no es más que un precursor de los Morlocks, atinadamente profetizados por HG Wells: criaturas subhumanas, físicamente grotescas, casi carentes de intelecto y residentes en el subsuelo, que no obstante dominaban a los Eloi, bellos efebos habitantes de la superficie, dedicados al placer, la vida contemplativa y a ser devorados por sus vecinos subterráneos. Si el Madrit hoy palma con la panda de patibularios colchonera, prepárense para un futuro en el que los descendientes de los ganadores, cada vez más feos y embrutecidos, dediquen su ocio a taladrar los blancos culitos de los madridistas, tan ricos, tan pagados de sí mismos y tan maricones. Gradualmente, los Eloi varones encontrarán cada vez más desagradable el contacto con las hembras, prefiriendo los recios cipotes de sus amos Morlocks; y puesto que estos últimos serán incapaces de reproducirse debido a su degeneración genética, la Tierra se verá libre en pocos siglos de seres humanoides.

morlocks
Los rivales de esta noche.

Quizá sea mejor así. La historia del planeta está llena de experimentos fallidos y descartados. Los dinosaurios, que pesaban toneladas, comían lo que les salía de los huevos y poblaban todo el planeta, no son hoy más que polvo y piedra; probablemente por ser demasiado pesados y estúpidos. El ser humano quizá merezca también ese destino, pero no por «estar destruyendo el planeta», como dice todo buen retrasado mental, y aquí hago un inciso: hoy día tenemos guerras terriblemente cruentas por ciudades y creencias «antiquísimas» de 5.000 años de historia, que parecen remontarse a la noche de los tiempos. Esto indica que la mayoría de la gente carece de una escala remotamente realista de tiempos y tamaños. ¿Quieren antigüedad? Piensen en el Monte Chomolungma, alias Everest: lleva ahí 24 putos millones de años. Se lo repito: 24 mi-llo-nes-de-a-ños. Y ahora anoten este otro dato: este monte, cuya cúspide está a 8 kilómetros sobre el nivel del mar y es una masa absolutamente colosal de roca, tiene una prominencia relativa, respecto a la Tierra, más de diez veces menor que la arruga de una piel de naranja. Con éste y datos similares en mente, pensar que podemos destruir el ecosistema planetario en menos de un siglo con un puñado de chimeneas echando humito supera cualquier límite de imbecilidad.

No: si desaparecemos del planeta será por obtusos, cobardes e inútiles. Por hacer lo que ha hecho el Mandril durante tantos años, vaya: no aprovechar los recursos a su alcance y dejarse pisar por seres inferiores. Ya lo vimos el otro día en el baloncesto, por lo que no es descartable en absoluto que hoy ocurra lo mismo. Y ojo, que los del basket habían hecho una temporada de la hostia comparados con los inútiles del fútbol. ¿Qué les pasó? Que al gestionar un equipo de élite, el «buen rollito», el «dejar hacer» y la falta de planes alternativos suelen no ser suficientes cuando llega el momento cumbre. Aunque igual que digo eso, digo que el Mandril puede ganar los pestilentes indios con la punta’l cipote, si tiene la mitad del fútbol que se le supone. No sé quién va a jugar, y sinceramente, me suda los cojones. Casi cualquier once nuestro es mejor que el mejor que pueda sacar el Paleti, y sin embargo observaré a los blancos con el desencanto del mismísimo Leopoldo Panero, sintiendo poco más que una ligera amargura si pierden. Como digo, será porque las cualidades de la especie ya no dan para más, y por suerte no somos inmortales: el sufrimiento acabará más pronto que tarde.

¿Y si ganan? Bueno, entonces quizá haya una ligera esperanza para la humanidad. Puede que nos tomemos un vasito de vino, pequeñito, a su salud. Podríamos entonces fundir las diez putas Copas de Europa, hacer un nuevo Pisapapeles -en forma de retrete- con ellas, y mandárselo a Platanín. Desde luego sería una mejor culminación para diez años de fansismo que una denigrante derrota y presenciar el comienzo de otra travesía por el desierto. Pero todo caso, ya no será problema para el administrador de este blof, que sé de buena tinta se concentrará desde ahora en otros menesteres. Resumiendo, lo único que se le pide a estos cabrones es que cumplan con su deber por una puta vez en su vida. ¿Serán capaces? Quién sabe.

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La puta Porra Virtual de Fans del Madrid estará abierta hasta las 20:45.

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No cumplimos años, cumplimos Champions

final

Por FN

A 60 horas para la Final de la Champions (la Copa de Europa de siempre) son muchos los nervios, dudas e inquietudes que todos los madridistas tenemos, así como las reflexiones sobre cómo será emocionalmente el antes y después del partido. De lo que no tiene dudas el Madridismo es de lo que nos jugamos el Sábado, y sólo falta que el equipo también lo tenga claro: es mucho, diría yo que trascendental. No sólo por ser una Copa de Europa; tampoco por jugarla contra nuestros queridos vecinos acomplejados. No es por ser el número redondo de la perfección. Se trata de volver a decir al Mundo que, a pesar de nuestros enemigos y de nuestras propias debilidades e incompetencias, el Madrid sigue siendo el Rey de Europa, por mucho que nos falten al respeto y por mucho que nos odien. Porque sí, asumámoslo, el primer equipo de España es el RealMadrid y el segundo, el AntiRealMadrid.

Si ganamos la Décima, todos los años de sufrimiento y de travesía del desierto, con la Farça System en plena supremacía propagandística, los valores impostados, la plaga del tikitaka y la puta Roja como aglutinante y coartada perfecta del peor antimadridismo, se quedarán en plena anécdota. Aunque nunca perdonaremos ni olvidaremos,

Han sido años donde estuvimos a punto de pasar a la categoría de comparsas. Gracias a Dios, Mourinho vino en el momento justo para evitar eso, volvimos a disputar títulos y, lo que es más importante, a demostrar el orgullo de ser madridista y desmontar los arquetipos nefastos para el propio madridismo que desde fuera nos querían imponer (Las Manos de la Prensa Fuera del Madrid). Fueron Los años que Vivimos Peligrosamente el Madridismo. Ahora Ancelotti, con una forma de ser y de actuar posiblemente más eficaz para el tinglao del fútbol español, puede cerrar de la mejor manera todo este ciclo.

Esta Copa de Europa, si llega, tendrá un componente especial que no tuvieron las anteriores. Me refiero al clamor de Madridismo que se ha reflejado estos años a través de las redes sociales. Movimiento digno de estudio, sin duda, que  en líneas generales ha influido positivamente en el Madridismo Civil y que ha obligado al club a dar pasos en la buena dirección (aunque aún muy escaso,s y a remolque siempre). Han irrumpido asociaciones como Primavera Blanca y líderes de opinión fuera de los canales cancerígenos del mass media, que han posicionado intelectualmente al Madridismo del SXXI de manera ilusionante (que diría Valdano, ola k ase). Ahora falta que todo este fenómeno madure, se separe el polvo de la paja y se actúe con determinación, de manera conjunta y con generosidad. La llegada de la Décima sería también un triunfo de todo este movimiento y que ayudaría a asentarlo, sin duda.

Me imagino un final feliz el Sábado y poder disfrutarlo de una manera u otra no sólo con mi mujer, mis padres o mis hijos, que ya derramaron sus primeras lágrimas de madridistas el pasado domingo (y las que les quedan), sino también con mi hermano Miki, con los cracks Quintus/Perroladilla y Drow, con Pearlsbu, con Mario -el pionero de toda esta locura-, con Keyser, Pepemore, Makanaki, FlavioAe, con Eddie y su blog La Libreta de Mou, con MrHyde, con Jordi, Manuel, Iván, Guille, Anita, Hechi, Christian, y una larga lista de afinidades encontradas en estos años. Y como en todas las victorias importantes, me acordaré de todos los madridistas residentes en los territorios comanches (véase Cataluña y País vasco, principalmente).

Y si no ganamos, siempre habrá, digo yo, un hombro libre para digerirlo durante unos minutos y seguir siendo más madridista que nunca, jodidos pero con orgullo. Sólo pido a la plantilla que sea consciente de lo que se juegan y que mueran por nosotros. Porque como dijo el sabio “Señorío es Morir en el Campo”, y parafraseando a lo que se canta en la Nueva Grada de Animación, esa que ya no es de unos pocos, podamos decir a eso de las 22:40 “¡No cumplimos años, cumplimos Champions!”

HALA MADRID.

FN es @BrumarioRMadrid en twitter.

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Putin, presidente del Madrid

Vladimir Putin

Por el Mastuerzo

Si algo tengo claro, es que el Madrid ha llegado a tal nivel de podredumbre y desvirtualización que se ha convertido en algo totalmente irreconocible, respecto a aquel referente de excelencia y seriedad que fue en los lejanos años 50. No se trata de que yo sea un abuelo Cebolleta (me puedo follar a diez putas en un día, y también a tu hermana), sino de que aquel Madrid era, objetivamente, mejor. Rebelde, puro y duro; lo contrario de hoy, donde es poco más que otro engranaje del sistema; engranaje incómodo, sí, odiado, sin duda, pero engranaje al fin. Es triste que aquel Mandril que se sacó de la manga la Copa de Europa (uno de los mejores inventos de la puta humanidad), rompiendo todas las concepciones conservadoras de la época, hinque ahora la rodilla de forma servil y patética ante auténticos sátrapas parasitarios como Séptico Blatter, el analfabeto funcional Villar y el peor de todos, Platanín, que pasó de obrero a capataz sanguinario sin el menor esfuerzo, acostumbrándose en «cero coma» a todas las purpurinas del Poder.

El Madrid actual es una mierda, sí; y comete el mayor de los crímenes: desaprovechar sus dones y capacidades (no en vano la PEREZA en un pecado capital, que garantiza la condenación eterna). El Madrid podría sacarse una polla de 15 kilómetros y mearse o lefar (según  conviniera) a todos los agentes que tratan de destruirlo o desprestigiarlo; podría también limpiarse desde dentro regularmente, purgando todo lo que le sobra (que es mucho), pero no lo hace por simple acojone y por una degeneración progresiva de su masa humana: si hay 78.000 socios, 70.000 son estúpidos, maricones o abúlicos. Alguno dirá «pero 8.000 buenos son muchos». Sí, quizá para un Leganés, pero no para un Real Madrid; no suman la suficiente masa para contrarrestar toda la mierda.

Dirigentes profundamente incompetentes y fofos como Florentino Pérez no dejan de ser reflejo de los grandes «líderes» mundiales de la actualidad, como Baraka Obama (márketing puro y duro), Fransuá Holande (trilero únicamente preocupado por su pichita) o Angelina Merkel (dominatrix malfollada). Si hay un hombre que ha salido ser un LÍDER y estar a la altura de los tiempos, es sin duda Vladimir Putin, presidente de la madre Rusia. Pseudodictador, sí; cabronazo nostálgico del comunismo, sí; pero a la hora de la verdad el único DIRIGENTE del orbe mundial capaz de detener la ola de degeneración moral que asola el planeta. Sí, sé que esto de la «degeneración moral» suena a risa, y que las depravaciones son consideradas por muchos como simples avances sociales. Pero la humanidad tiene unos mecanismos subyacentes de autoregulación que se sobrecargan cuando el grado de gilipollez sube demasiado, y esas sobrecargas suelen degenerar en guerras gordas, tras la cual llega una regeneración, breve o o larga. Si no me creen, examinen la historia: el patrón se repite innumerables veces.

Obviamente, Putin se descojona cuando estos grandes «líderes» le amenazan con «severas sanciones» por tomar lo que es suyo: Crimea. No tienen ni los cojones ni la capacidad de sancionar a Rusia, a la que le basta con cortar un par de grifos estratégicos de gas para que todo el mundo le vuelva a comer los cojones por abajo. Ya puede patalear todo lo que quiera gente como Kasparov -metido a «hanalista» político ahora que es una vieja gloria del ajedrez, desplazada por mentes más vitales y brillantes como la del madridista Carlssen-, que no les servirá de nada. ¿Y qué haría Putin como presidente del Madrid? Muchas cosas: para empezar, no permitiría ni un puto cáncer como los que hemos sufrido en el vestuario durante las últimas décadas. A Baúl lo habría mandado al gulag (o a la liga qatarí, que es lo mismo) en el año 2006. Canelita habría durado tres temporadas en el club, tras comprobarse fehacientemente que es un puto imbécil. Pajillas habría salido hace 6 o 7 temporadas, rumbo primero al Farsenal y quién sabe si luego al Tottenham , Everton o similares, más acordes a su nivel. Y daría igual si estos caros finiquitos generasen unos leves números rojos en el club, porque al camarada Vladimir no le importaría cubrir ese déficit personalmente o cobrando favores a sus amigos oligarcas.

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«Voy a visitar unas redacciones para echar la tarde».

Desde luego, la exigencia deportiva crecería exponencialmente, y sería inadmisible estar 10 años sin oler una final europea cuando se dispone del mayor presupuesto y medios del planeta. Se buscarían mucho más perfiles de entrenador tipo Mou, Klopp o Messina y se despreciaría a los blandos y fracasados como Pellegrini, Angeloti o Lacasito. Los dobletes y tripletes en el Madrid no pueden ser una opción, sino una obligación. ¡¡¡Cómo cojones no vas a ganar todos los años a un Valencia, a un Paleti, a un Cerdilla!!! Y en caso de fracaso, los castigos serían mucho más severos: para una derrota normal, la rescisión de contrato; para una humillación, habría que contemplar penas más duras, como una fosa común en los Monegros, donde ya debería reposar toda la plantilla de baloncesto, y donde tendría que haber un hoyo preparado para la de fútbol. ¿Los socios? Los expulsaría a todos, empezando por peñas, delincuentes comunes (también llamados ultras) y retrasados mentales con montera. Se abolirían los abonos de temporada -creadores de castas- y cualquiera que saliera del estadio antes de finalizar un partido tendría vetadas las taquillas durante tres meses. ¿Periodistas? Vetados a perpetuidad. Todos. Comunicación institucional, con auténticos perros de presa como portavoces. Huelga decir que se cuidaría al máximo la imagen, con una camiseta inmaculadamente blanca, sin publicidad de dictaduras islámicas ni hostias; una blancura que reflejaría la excelencia moral y la disciplina de las que este club ha de ser siempre símbolo.

Institucionalmente, está claro que se habría roto con la UEFA hace por lo menos diez años, dejando atrás ese corruptísimo entramado que lleva décadas succionando la sangre del fútbol europeo. Putin fundaría una nueva liga europea o mundial, en la que el dinero íntegro de las transmisiones televisivas iría a los clubes, en la que se usaría la última tecnología para pitar y en la que se abolirían reglas obsoletas y absurdas, como la «acumulación de tarjetas». Tampoco estaría de más romper con la Federación Española, pasando a un sistema controlado al 100% por los clubes y expulsando a todos aquellos inviables económicamente y con estadios de mierda, regenerando la patética estructura arbitral y creando, por fin, una liga no ya tolerable, sino digna de ver e incluso espectacular.Y por supuesto, en cuestiones de fichajes se traería lo que hiciera falta y cuando hiciera falta, aunque fueran jugadores del máximo rival; es más, se primarían esos fichajes, como forma de guerra psicológica y despliegue de poderío. Si todo esto les parece una quimera, es que están ya demasiado acostumbrados a la absoluta mediocridad pintada de oro servida por Florentino I il castrato. Pero como a día de hoy veo una total quimera que el camarada Putin acceda a la presidencia del Madrid, propongo una solución más rápida y realista: UNA PUTA BOMBA ATÓMICA SOBRE EL BERNABÉU.

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ATPC

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Los que se conformen con el empate son unos Hijos de la Gran Puta

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Qué felicidad.

Por El Mastuerzo

Qué pasa, malditos comemierdas. Hoy se disputa un Mandril-Farsa y es un día triste para España, porque el ambiente que se respira puede resumirse en la palabra conformismo: «Sí, sí, hay que ganar, pero un empate no estaría mal»; «firmo empatat si ganamos la Liga»; «si se empata y ganamos todo lo que queda, campeones». Puagh. Es esa mentalidad de claudicación la que ha llevado al Real Madrid, y a la nación que lo cobija, a ser dos entes blandos, postrados y absolutamente mediocres en el panorama global. Dije hace mucho tiempo que teníamos que fijarnos en el odio del Farsa a todo lo madridista y español, y no hemos aprendido absolutamente nada: seguimos pensando que esto es dar pataditas a un balón, y contentándonos con metas ramplonas: una Liga por aquí, una Copa por acá, una semi de Champions por allá…

Lo diré por enésima vez, a ver si se graba en vuestros cerebros reblandecidos: esto es una puta guerra. Una en la que los culerdos no tienen reparos en salir con todo y pisotearnos sañudamente a la mínima que tienen oportunidad; no quieren victorias sólo en el campo, sino también propagandísticas, con grandes goleadas y humillaciones que validen todo su sistema de «valores». Es un estrategia de aniquilación ante la que sólo cabe una respuesta simétrica: el objetivo ha de ser el aplastamiento, metiéndoles cinco, siete y hasta quince si es posible. ¿Espero ver esta actitud hoy en el campo? Por supuesto que no. Al fin y al cabo, hablamos del club cuyos jugadores hacen carantoñas a sus enemigos cuando estos les hacen el pasillo de campeón; cuyos baloncestistas no juegan la última posesión si van ganando porque es «humillar al rival»; que paga millones de euros anuales al jugador más desleal de la historia, el innombrable implantado mostoleño; y que largó al tío que puso firmes, por una vez en sus putas vidas, a estas señoritas, de modo que ganaban hasta con los suplentes al «gran coco barcelonista».

Lo reitero, el panorama merengue y español pintan negro alquitrán. Dicen que hoy la va a diñar Suárez, un señor cuyo gran mérito -dicen- fue que no hubiera otra guerra después de morir Franco. Mentira, mentira y mentira. La reconciliación ya la había logrado el Caudillo décadas atrás, era un país absolutamente normalizado e industrializado, sólo esperando a que alguien lo llevara por una senda similar con un mínimo sentido común. Ni eso consiguieron éste y el follavedettes: en su lugar, empezaron a hacer concesiones dementes a elementos absolutamente marginales del espectro político (comunistas, separatistas), para crear el monstruo que disfrutamos hoy: un «país» de mierda, cuyo mejor escaparate es el aquelarre grotesco celebrado ayer en las calles de Madrid; inculto, empobrecido, radicalizado, desarticulado. Pues muchas gracias, señor Suárez. Para eso, haberse muerto en el 78, así su muy católica familia no habría tenido que cambiarle los pañales los últimos diez años de su vida. Cuando pase al otro lado me tomaré un café (de bote) en su memoria.

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La generación mejor preparada.

Hay algún ingenuo que piensa que esta página es la reserva espiritual última del madridismo, ajena al piperismo, al ultrismo, al caspismo, todas esas tendencas destructoras de lo que un día fue una institución gloriosa. Pero no se engañen: la podredumbre avanza también imparable en Fans del Madrid, y está a punto de llevarla a su lógico final, el colapso estrepitoso. Mira que mi amigo el Socio -que es un Quijote, y como tal destinado al fracaso- lo ha intentado, pero no ha habido forma: ha intentado introduciros en la gloria del basket madridista, tanto o más interesante que el fútbol, y nada; aquí siempre interesará más la última ladilla de Di María o el burger donde comió ayer Marcelo que la épica lucha baloncestística por volver al cénit europeo. Se curra mi amigo un patrocinio de puta madre en el que puedes ganar un juego cojonudo acertando una porra (ESTA PORRA). ¿y cuántos se apuntan? TRES. Sí, señores, tres. Estarían hablando de zorritas, que al fin y al cabo esto viene a ser un forocoches de temática futbolera.

Ítem más: Articulazo de mi amigo denunciando el vergonzante trapicheo anual de la Federación con las entradas de la Copa del Rey. ¿Resultado? Indiferencia total, no ya sólo aquí, sino también por parte de sus «coleguis» primaveros, que en lugar de amplificar la denuncia y boicotear el mamoneo, como era su deber, perdieron el culo para pillar entradas, las que financian ese régimen de Villar que teóricamente tan poco nos gusta (mentira: mientras haya una pelota rodando y 22 canis en calzoncillos corriendo tras ella, todo el mundo feliz como unas pascuas). Total, que un señor muy aficionado a los halagos y las palmaditas (vengan de donde vengan) dimite de la asociación acusando a sus miembros de ser una peña, ¿y qué hacen estos? ¡¡Darle la razón!! «Hídolos», sin ninguna duda.

En fin, es todo triste, muy triste, pero hay un partido por delante. Quizá veamos algo que valga la pena, si los maricones millonarios que van a jugar entienden que título sin victoria no vale, igual que lo contrario tampoco. Esto no es una batalla por sacar un puto punto más que los malos en campos de provincias, sino por ser el mejor, EL UNO, la cumbre de la pirámide alimenticia. Porque si no entienden esto, cuando llegue la batalla de verdad, contra el Leviatán alemán (los sucesores de los culerdos odio y organización), la enculada será de tal magnitud y violencia que incluso nos gustará. No descarten a algún hijoperra, o incluso a todo el graderío, aplaudiendo a Javi Martínez cuando nos clave el 0-4 en el Pipabéu. Eso es lo que está en juego hoy, señores: echar la última paletada de tierra sobre una muy lejana gloria o iniciar un duro y trabajoso camino hacia la recuperación del orgullo. Ellos sabrán; vosotros también.

El Mastuerzo es presidente de Mastuerzo, Inc., empresa dedicada al tráfico de armas, la trata de blancas (y negras), la venta de acciones preferentes, la ejecución de deshaucios y la intermediación para contratar mano de obra infantil.

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